El Berrueco es un encantador pueblo situado a la altura del kilómetro 60 de la A1 en la Sierra Norte de la provincia de Madrid.


El origen del término de El Berrueco, parece deberse según diferentes fuentes al cerro de granito que domina el núcleo de población por el norte. De hecho, la palabra "berrueco", significa literalmente "peñasco rocoso".

En museo fue inaugurado en 2001.
 
Plano del Museo de la Cantería por las calles de El Berrueco.
El recorrido por el museo comienza en la Plaza de la Picota, donde está situado el ayuntamiento, y termina en la Iglesia Parroquial Santo Tomás Apostol.
 
Nº1 Monumento a los canteros.
 
 
 
Escultura realizada por Miguel Ángel López Calleja en piedra natural, también llamada, berroqueña.
 
 
Nº2 Bases de las tres cruces.
 
 
 
 
Estas bases formaban parte antiguamente de tres cruces situadas de camino a Sieteiglesias -pueblo vecino-. De hecho aún se llama al lugar donde estaban "Las tres cruces".
 
 
Nº3 Pilas de pozos.
 
 
 
Antiguamente había varios pozos, uno en cada calle con su pila para uso de los vecinos. Estos se utilizaban para lavar ropa, fregar, dar de beber al ganado en épocas de siembre y trilla, actividades típicas de los pueblos de la sierra y en otras ocupaciones agrícolas y ganaderas.
 
 
Nº4 Piedra de molino. 
 
 
 
Era una de las piezas que componía el molino para moler el grano, el cual se ubicaba en los cauces del río, puesto que se usaba su corriente para ponerlo en funcionamiento. En él se molía el grano de trigo, centeno, cebada, algarrobas, etc. cultivado en la zona para obtener harina que se usaba para hacer pan, tortas, alimento para el ganado, etc.
 
 
Nº5 Pila del cura.
 
 
 
Es la pila que había en el patio de la casa del cura y que fue donada por el entonces párroco Don Federico. Situada en el patio de la casa parroquial se usaba para lavar las ropas del cura y fregar.
 
 
Nº6 Potro de herrar.
 
 
 
Construido con pilares de granito y utensilios de hierro y madera.
 
Es uno de los más antiguos de la zona.
 
Se utilizaba en tiempos pasados para el herraje del ganado de labor, sobre todo bueyes y vacas.
 
 
 
Se puede observar en la piedra el desgaste que hacían las patas de las vacas que se iban a herrar.
 
Al lado del potro había una fragua que se hundió hace años donde se arreglaban rejas de arados, se hacían herraduras para vacas, bueyes y caballos, burros, mulas, etc, así como utensilios de todo tipo que se usaban en las labores del campo.
 
 
Nº7 Hornilla palomera.
 
 
 
Se colocaba en la parte alta de las casas, donde estaba el desván o palomar para la entrada de las palomas zuritas, muy apreciadas por su carne. Hubo una época que en todas las casas se hacía palomar.
 
Esta es una hornilla bastante trabajada, hecha por Isidoro Lozano Espinosa en el Espaldar, sitio de canteras.
 
 
Nº8 Jambas y dintel.
 
 
 
 
Puerta tradicional del pueblo que tiene dos jambas verticales y el dintel de cierre.
 
Así eran las portadas tradicionales de las casas.
 
 
Nº9 Pila de pesebre.
 
 
 
 
Situado en las cuadras, era donde se daba de comer al ganado.
 
 
Nº10 Pila de lavar la ropa.
 
 
 
 
Pila que utilizaban las mujeres para lavar la ropa. Los canteros hacían estas pilas para sus mujeres, colocándolas en la puerta de sus casas.
 
 
Nº11 Brocal del pozo.
 
 
 
 
En los pozos, de donde se obtenía el agua potable, se remataba el brocal con estas piedras para evitar su derrumbe y para que fuese más cómodo sacar el agua con cubos.
 
 
Nº12 Rulo de era.
 
 
 
 
Se utilizaba para apisonar la pradera de la era. Así se conseguía endurecer el suelo y podían trillar sin erosionarlo y sin mezclarlo con la mies.
 
 
Nº13 Pila de abrevadero.
 
 
 
 
Estaban colocadas en los manantiales para recoger el agua y no desperdiciarla, manteniéndola fresca y limpia para que pudiese beber bastante ganado a la vez.
 
 
Nº14 Pila de la fragua.
 
 
 
 
En esta pila el herrero introducía la pieza de hierro incandescente para templarla. Estaba dentro de la fragua del pueblo, situada al lado del potro, era de propiedad municipal y en ella se han arreglado miles de rejas de arado romano.
 
Termina el recorrido por este curioso museo que puede servir de "excusa" para dar un más que agradable paseo por el precioso pueblo de El Berrueco y una bonita excursión por la sierra norte de Madrid. Una provincia de ensueño.
 
(Con excepción del plano de situación, todas las imágenes utilizadas en esta entrada han sido tomadas por Felipe Ramos -propietario de este Blog- para documentar la publicación).