ABC del 5/9/2020 daba a conocer la última ocurrencia de Sánchez: «Sánchez renuncia a recuperar 16.000 millones de Bankia». Pero yendo al núcleo de esta jugada con el inequívoco sello de Sánchez, en lo que nada viene siendo lo que parece, asistimos atónitos a una descarada, desafortunada y desvergonzada operación bancaria y bursátil como es crear en un plis plas un macrobanco y ponerlo al servicio de la Cataluña independista, ahora convertida, gracias al tal Sánchez, en la prestamista mayor de las dos Castillas, Madrid, Andalucía y resto de regiones, territorios por fin colonizados en una súbita y explosiva maniobra de desembarco nocturno que ha tomado posiciones en 2.267 nuevas sucursales y capturado a 8.000.000 nuevos paganinis, lo que aporta Bankia.

         Un titular algo más enfocado hubiera sido el que sigue: «Sánchez, con tal de salvar una vez más el gaznate, regala Bankia a los independentitas catalanes, saltándose a la torera a su propio gobierno y temiendo cualquier debate en el Congreso de los Diputados».

         La fagocitación de Bankia por CaixaBank eso de fusión es un cuento chino, mantenida oculta durante meses incluso al “Chepa”, entretenido y preocupado este hombrecito en destruir su tarjeta SIM porno y hacer ver que su caja B era algo así como Cáritas, supone dar a luz un nuevo megabanco con unos activos de 627.212 millones de euros (408.757 aporta CaixaBank y 218.455 Bankia). Para tomar idea de la dimensión de esta jugarreta política sanchiana basta anotar que el BBVA tiene unos activos de 419.475 millones de euros y el Santander de 355.769, ello supone que el nuevo gigante bancario tiene casi tantos activos como el BBVA y Santander juntos.  

La competencia y el equilibrio que ante existía entre estas cuatro entidades, por mor de las ínfulas y la supervivencia política de Sánchez el “Moncloador”, ha saltado por los aires.

         Ahora que venga Sánchez en el próximo debate televisivo con el cuento ese del libre mercado, cuando es él con esta ocurrencia, ni siquiera consensuada por su gobierno, quien decide a escondidas y da vía libre a una operación de tan colosales dimensiones financieras ¿Entones para qué está el Congreso de los Diputados? ¿Puede el protagonismo de un sujeto inadecuado a su tarea romper el estatus bancario de un país por salvar unos meses su moreno pescuezo? Esto es tercermundista e impresentable, además de descarado y zafio.

         Se imaginan a Ángela Merkel haciendo de celestina para fusionar  el Deutche Bank y el Commerzbank, ella por su cuenta, sin siquiera debatirlo primero con su gobierno y además ninguneando al Parlamento. En asuntos tan capitales y trascendentes para la economía de un país, estamos no ya a años luz de Alemania, sino en su antípoda. No es que España sea diferente, el que es diferente es Sánchez ¡Qué no habrán maquinado para consumar este matrimonio a la fuerza y violar a la novia (Bankia) en la noche de bodas!

         El independentismo catalán viene pagándose religiosamente desde el dúo Felipe-Puyol. El millonario Puyol exigía cada año pasta gansa al presidente de turno, se le daba y punto, y a esperar la próxima votación. A eso ya estamos acostumbrados, a comprar a vascos y catalanes sus votos para aprobar cada presupuesto, pero esto de regalar Bankia es un salto cualitativo que por fin hace realidad unos de los tres puntales basales de la agenda independentista catalana: Bancazo propio (ya conseguido), competencias en Hacienda (en trámite) y competencia en Seguridad Social (en trámite).

         El rescate de Bankia en el año 2009 nos costó a todos los españoles 22.424 millones de euros y ahora, en vez de recuperar ese dinero, Sánchez, siguiendo la máxima socialista de Carmen Calvo –“El dinero público no es de nadie”–, va y le paga en especie a los indepes a cambio de su voto.

         La nueva entidad, CaixaBankiaIndepeBank, siguiendo la senda de  Caixabank, en la que si entras me consta que te cobran hasta por respirar, ahora con un volumen de 23.400.000 clientes (15.400.000 de Caixabank y 8.000.000 de Bankia), y teniendo alejados de la competencia al BBVA y Santander, comenzará a endosar todo tipo de comisiones bancarias a medio país, que imaginación no les falta para inventar e inventar comisiones de todo tipo.

         Vía comisiones de sufridos clientes, a lo largo y ancho del país, con una red faraónica de oficinas, una en cada esquina, más que inmigrantes ilegales hay en cada semáforo, engrosarán las arcas indepes con un montante mil millonario con el que comprar esteladas, lacitos y una partida generosa destinada a pagar abogados y fianzas destinadas a sacar de la cárcel a los líderes del nuevo procés, el procés desde Sánchez, un antes y un después, ese salto cualitativo sanchiano.

         ¡El nuevo procés, Jordi, con la pela del bancazo de Sánchez, es más procés!