Una ruta cultural y natural por 25 construcciones con las que ambos bandos pretendían ganar dominando el agua que abastecía a Madrid, para así hacerse con el control de la capital. Así se levantó una línea defensiva-ofensiva muy extensa durante los años que duró la contienda, que aún se conserva: observatorios blindados, fortines tipo blockhaus y cruciformes, paramentos y nidos de ametralladoras, miradores fortificados y trincheras.

Los soldados de Franco trataron de conquistar el pantano de Puentes Viejas, pero las milicias republicanas se lo impidieron tras un largo y sangriento combate. Los combates por Cerro Pelado fueron intensos, ya sabían que si sus enemigos lo tomaban ya estarían casi en el pantano, por eso los republicanos ofrecieron una resistencia numantina. Y tuvieron éxito, de manera que ambos lados se fortificaron y no trataron de conquistar la zona opuesta durante el resto de la contienda.

El Cerro Pelado y todo el sector de Somosierra se convirtió en lo que se llamaría un ‘frente dormido’ hasta el fin del conflicto en 1939. Precisamente destaca el puesto de mando franquista en la ‘Loma Verde’; un búnker en perfecto estado, en el que todavía se puede leer sin ninguna dificultad el nombre de la unidad que sostenía el frente en aquel sector: “Las 7ª y 8ª Centurias de Ametralladoras de Falange”. También en la zona republicana se pueden contemplar fortines y nidos de ametralladora en admirable estado de conservación.