Aunque Banco Sabadell haya anulado su matrimonio con BBVA, hay otras fusiones que están en marcha en España: Unicaja y Liberbank podrían aprobar la suya en diciembre y los accionistas de CaixaBank y Bankia votarán esta semana si deciden unir sus destinos. Estos movimientos, probablemente, no preocupan mucho a los que tuvieron y pagaron una hipoteca con alguna de estas entidades, puesto que su deuda ya está saldada. Ahora bien, según el comparador financiero HelpMyCash.com, si todavía no lo han hecho, estos antiguos clientes deberían tramitar ya la cancelación registral del préstamo para dejar sus viviendas oficialmente libres de cargas, pues si esperan a después de la fusión, podrían tener problemas para completar esta gestión.

Los trámites pueden complicarse tras la fusión

La clave de todo está en un documento que se necesita para dejar la vivienda libre de la carga hipotecaria: el llamado certificado de deuda cero. Este lo emite la oficina bancaria del cliente y se usa para acreditar ante notario que la hipoteca ha sido pagada en su totalidad. Con este certificado en mano, el notario prepara una escritura de cancelación, que el apoderado de la entidad debe firmar, y se lleva la escritura al Registro de la Propiedad (junto al formulario del IAJD sellado por Hacienda) para que este elimine la carga del inmueble.

En caso de que dicho banco sea absorbido por otro, será el absorbente el que tendrá que emitir el certificado de deuda cero. Sin embargo, debido al proceso de fusión, el que pretenda tramitar la cancelación registral podría encontrarse con varios inconvenientes: que su oficina haya cerrado y tenga que acudir a una nueva sucursal, que la entidad absorbente tarde más de la cuenta en actualizar sus bases de datos y aún no le conste que se ha pagado la hipoteca,etc.

Así, para no toparse con todos estos inconvenientes y no perder tiempo, desde HelpMyCash.com recomiendan hacer cuanto antes los trámites para cancelar registralmente la hipoteca ya pagada y dejar la vivienda libre de cargas. Esta gestión se puede dejar en manos del banco antes de que lo absorban, se puede encargar a una agencia independiente o la puede llevar a cabo el propio cliente por su cuenta.

La cancelación sale más cara si se encarga al banco

De todas las opciones, eso sí, la de encargar los trámites al banco es la más cara, pues las gestorías que trabajan para las entidades financieras suelen cobran unos honorarios más altos. De hecho, por norma general, en estos casos hay que pagar unos 1.000 euros o más para hacer frente a los honorarios de la agencia y a los aranceles notariales y registrales asociados a la cancelación.

En cambio, según HelpMyCash.com, con una gestoría independiente es posible ahorrarse una media de unos 500 euros por los trámites. De hecho, este comparador ha elaborado un simulador gratuito de gastos de cancelación con el que se puede calcular, de manera gratuita, cuánto se ahorraría un cliente al contratar los servicios de una agencia independiente o si se encargara por su cuenta de todas las gestiones.

Siempre es aconsejable tener la vivienda libre de cargas

Dejar la vivienda libre de cargas tras pagar la hipoteca es especialmente aconsejable si se piensa vender la vivienda a corto o a medio plazo. Y es que el comprador, en la inmensa mayoría de los casos, no querrá registrar el inmueble a su nombre si este tiene cargas pendientes, así que antes de la operación pedirá que se le entregue la nota simple para comprobar que, efectivamente, no hay préstamos hipotecarios vigentes sobre la vivienda.

Ahora bien, también es recomendable hacerlo incluso si el propietario no se plantea vender la vivienda a largo plazo. Es cierto que las cargas hipotecarias se pueden eliminar automáticamente (con una instancia ante el Registro) cuando transcurren 20 años desde el vencimiento del plazo original, pero como es imposible saber si se querrá vender el inmueble o no en el futuro, desde HelpMyCash.com aconsejan dejar tramitada la cancelación registral para evitar posibles problemas en el futuro.