La polémica está servida. La apacible vida de los jubilados de Lozoya del Valle, de 700 habitantes, se ha visto alterada en la comida de Navidad que el Ayuntamiento de la localidad celebró para ellos el pasado viernes. Y es que ‘el postre’ del citado evento fue el ‘destape’ de una vedete, que se ha vuelto indigesto para más de uno en el municipio, ya que alguno de los pensionistas que acudieron a esta tradicional cita se levantaron de sus mesas y se fueron y otros protestaron ante ‘tal espectáculo’, según relatan algunos de los presentes.

 

 

La salida de esta vedete formaba parte del espectáculo que se incluía con la comida, que se celebró en un restaurante de Lozoya del Valle para un centenar de jubilados de la localidad. Mientras que para unos fue una actuación ‘de mal gusto’, para otros fue algo normal, hasta tal punto que muchos de ellos llegaron a bailar con la artista y otros la grabaron sin reparos.

 

La polémica ha llegado también al ámbito político, ya que José Manuel Jiménez, el alcalde de Lozoya (PSOE), asegura que ningún ciudadano ni los miembros de la oposición han protestado por tal actuación, sobre todo porque en otras ocasiones ya se han traído a este tipo de eventos artistas de este tipo. “El objetivo es entretener a los ancianos que acuden a la comida y se hace sin ninguna maldad”, ha añadido el citado alcalde. Pero desde la oposición (PP) han negado que no hayan protestado por lo ocurrido, confirmando que hubo gente que se fue de la comida. No en vano añaden que la actuación no es adecuada para este tipo de eventos y lo que “criticamos es que se pague con dinero público”.