El mundo de los drones puede ser joven, sobre todo a nivel doméstico, pero ha demostrado una evolución excepcional. Un claro exponente de los avances tecnológicos que nos permite pilotar unos dispositivos voladores veloces y versátiles y que, ahora, también nos permite experimentar la sensación de ser nosotros quienes están volando.

Algo hecho posible gracias a la combinación del concepto de realidad virtual con los drones. Eso es lo que ponen sobre la mesa los drones FPV, de los que vamos a hablar aquí en detalle. Unos dispositivos de lo más innovador, que están generando una cantidad de adeptos hasta ahora inimaginables a pesar de los precios que manejan.

 

Drones FPV, ¿qué son exactamente?

El nombre de estos dispositivos deja muy claro qué son. FPV son las siglas de "First Person View", "Vista en Primera Persona" en español. Así, los Drones FPV no son más que un tipo de dron que permite a quien lo pilota ver en primera persona la imagen que capta el dispositivo mientras se desplaza por el aire. Gracias a la cámara que llevan equipada, transmiten la imagen en tiempo real y sin retardo alguno, permitiendo al usuario sentir que está montado en él.

Por lo general, esta vista se tiene en una pantalla acoplada al mando, que puede ser incluso un smartphone. No obstante, quienes buscan la experiencia más inmersiva y, también, tener más precisión a la hora de pilotar, suelen utilizar unas gafas especiales. Así es como se aúna el concepto de VR con el vuelo de estos aparatos, y así es como se está generando toda una corriente de usuarios que disfrutan con este tipo de pasatiempo.

 

Modificables a gusto del consumidor

A pesar de su propuesta, lo más interesante de estos drones, aparte de la experiencia que brindan, es que son totalmente modificables. Los usuarios con cierta experiencia recurren sobre todo a tiendas especializadas como Iha Race para comprar repuestos con los que hacer reparaciones en caso de avería, hacerse con nuevos componentes para modificar sus drones o, incluso, montar uno propio desde cero comprando todas las piezas disponibles.

Y es que, en este campo, las opciones de personalización son absolutas. Eso da una gran libertad a los usuarios que apuestan por este pasatiempo, aunque también ofrece algo interesante para los que quieren competir. Las competiciones profesionales de drones FPV son una realidad, con torneos muy conocidos a nivel global, de hecho, periódicamente se celebra un torneo mundial de carreras de drones que reúne a los mejores pilotos de todo el mundo.

Su evolución ha hecho que el pilotaje de estos dispositivos comience a plantearse como un deporte de cara al futuro. La precisión, el dominio de la velocidad y el control de los espacios y distancias es fundamental para poder no solo participar, sino ganar en estas carreras que se celebran en todas partes del globo. Aunque estos aparatos parezcan algo totalmente corriente a día de hoy, sorprende cómo algunos usuarios pueden llegar a manejarlos o incluso a personalizarlos.

Para algunos son un pasatiempo, para otros, toda una disciplina. Puede que tenga diferentes enfoques, pero la versatilidad, la innovación y el potencial del dron FPV está haciendo que, se mire por donde se mire, su popularidad se esté disparando. Personas de todas las edades los prueban a diario, y muchas de ellas descubren en ellos unos aparatos realmente sorprendentes en todos los sentidos.

 

Gafas FPV, el componente clave

Ni que decir tiene que la mayor particularidad, y lo que hace más interesante a este tipo de dron, es que el piloto se sienta dentro del mismo aparato y vuele desde su perspectiva en primera persona. Para eso, es necesario contar con unas buenas gafas FPV. Y no vale con cualquiera, ya que una propuesta de mala calidad puede derivar en una imagen sin nitidez o, incluso en un importante retardo que haga imposible el poder manejar el aparato con la precisión que se requiere.

Es importante destacar, también, que no hay un solo tipo de gafas. Existen modelos que solamente hacen las veces de pantalla, pero dejando la imagen en grande justo frente a ti, y también existen otros que ponen una pantalla para cada ojo, haciendo que la experiencia sea mucho más inmersiva. Estas últimas, además de ser las más caras, son las que generan un mayor disfrute. Son lo más cerca que vas a estar de volar de verdad gracias a pilotar un dron.

 

Resolución y precios de las gafas

También es importante destacar que la resolución de las gafas juega un papel esencial. Es necesario que alcance al menos una resolución HD para garantizar una nitidez absoluta, y más si se aboga por unas al estilo VR, ya que así se puede ver mucho mejor todo el entorno que te rodea mientras vuelas. Asimismo, también es importante el retardo. Al principio, los modelos de gafas FPV HD eran bastante criticados por generar retardo en la emisión de la imagen. Sin embargo, los más modernos ya han solucionado ese problema.

Se pueden encontrar modelos económicos de entre 50 y 100 euros que son ideales para empezar. Hay un buen equilibrio entre imagen y resolución que resulta genial para usuarios con menos experiencia; sin embargo, los que ya busquen algo más avanzado, con tecnología de inmersión con doble pantalla, resoluciones más altas y retardo nulo, tienen que mirar a los 300 euros aproximadamente, o incluso más. Es el precio a pagar cuando se busca la mayor calidad para pilotar un dron como un experto.

Este mundo no deja de crecer y, prácticamente a cada día que pasa, aparecen nuevas piezas, nuevas tecnologías y nuevas soluciones que enriquecen todo el campo de los drones FPV. Llegaron sorprendiendo, pero también con la intención de quedarse y de dar lugar a una experiencia tan divertida como exigente. Tener un dron FPV puede no estar al alcance de cualquiera, pero cada vez hace más por acercarse a todos los públicos para transmitir la genial sensación de surcar los aires sin ningún tipo de restricción, y todo gracias a la tecnología.