MEJORA RETRIBUTIVA A COSTE CERO

Cuatro compañeros muertos entre sus filas en la primera y más descarnada ola de la pandemia. Mucho miedo e incertidumbre. Venían de un conflicto laboral que se mantenía, huelga general del sector de por medio. Prohibición de mandos de llevar mascarilla porque iban a asustar a los internos (realmente era porque no había). Si no había para los sanitarios, ¿se imaginan lo que han sido las cárceles? Las cárceles en Italia ardiendo por los cuatro costados. Convocatoria de concentración en Soto del Real para “recibir” al Ministro del Interior que por primera vez iba a visitar una prisión…y stop!!!! Ellos suspenden la concentración por responsabilidad antes de que las autoridades decidieran decretar el estado de alarma. A los pocos días se decreta y hacen un llamamiento público a todos los compañeros a dar lo mejor. Porque no era el momento de la reivindicación.

Anteriormente, el Ministro del Interior en 2018, Fernando Grande-Marlaska, se comprometía públicamente a garantizar la subida salarial para los funcionarios de prisiones. En el acto de celebración de la patrona de Instituciones Penitenciarias, indicaba expresamente “en cuanto presupuestariamente sea posible este gobierno va a afrontar vuestras reivindicaciones con determinación y voluntad, tiempo al tiempo”.

Y llegamos a ese momento en el que el ministro decía que se podría abordar, la hora de la verdad. Entre este próximo martes y jueves van a votarse las enmiendas parciales a los Presupuestos Generales del Estado. Llega el momento de retratarse. La inmensa mayoría de partidos políticos que se han ido reuniendo con los funcionarios de prisiones, les han mostrado su apoyo a una subida salarial que ya se demora más tiempo del aceptable. Única pata de la seguridad del estado que, estando en el mismo ministerio que sus compañeros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, se han quedado sin reconocimiento salarial (ni profesional). Y como suele ocurrir en tantas ocasiones en la vida hay quien cumple y quién no. El PSOE los ha dejado en la estacada. Por otro lado, no comprenden como Unidas Podemos, tras numerosísimas reuniones, formales e informales, con Enrique Santiago, Juan Antonio Delgado  o Rafael Mayoral; con el apoyo expreso y público de Juan Carlos Monedero en las concentraciones en la puerta del Congreso de los Diputados; y los vídeos comprometiéndose de miembros tan destacados del partido o del Gobierno como Pablo Echenique e Irene Montero, ahora que está en la mano de todos y cada uno de ellos, pueden mirar para otro lado y dejar a unos servidores esenciales públicos tirados en la cuneta. Es una medida que llegaron a incluir en su propio programa electoral.

No obstante, comentan, quieren mantener la ilusión hasta el último momento porque entienden que un partido que tiene en sus orígenes la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores y la mejora del servicio público, no puede desdecirse cuando está en su mano. En ese ámbito del arco parlamentario, no paran a día de hoy de intentar conseguir que se concrete el apoyo de ERC, que en la misma línea que Unidas Podemos, les había indicado que llegado el momento les apoyarían. El propio Gabriel Rufián, portavoz del partido independentista, les ha mostrado su apoyo en más de una ocasión. El PNV, ni está ni se le espera, han declinado el intento de acercamiento para solicitarles el apoyo.

En el otro lado de la balanza se encuentran partidos tan dispares a priori como el Partido Popular, Compromís, Ciudadanos, Vox, Coalición Canaria, Teruel Existe, Unión del Pueblo Navarro o Foro Asturias, entre otros. Los funcionarios prefieren llamarlos personas, personas que han decidido no anteponer componendas partidistas a la palabra y la coherencia. Y es que, como indican los servidores públicos penitenciarios, el aval de un político es el cumplimiento de la palabra dada.

La sorpresa e incredulidad con los partidos que se niegan a apoyar esa subida salarial es aún mayor porque, como indican los funcionarios de prisiones, es a coste cero. Y esto es debido a que la enmienda ha sido realizada con expertos en materia presupuestaria muy cercanos a algunos partidos que ahora se oponen y no supone un aumento de gasto, ni un céntimo de más, confirman. Se han detraído pequeñas cantidades de gastos de protocolo o estudios y encuestas dentro del mismo Ministerio del Interior. O de una partida tan controvertida como las subvenciones a los partidos políticos. Y ellas se han destinado a una primera subida salarial para los servidores públicos que se afanan por devolver en mejores condiciones, lo que decidimos apartar de la sociedad.

Así pues, todo se resume finalmente en la voluntad política de priorizar o no la mejora salarial prometida sobre los gastos de protocolo y demás gasto supérfluo. En pocos días veremos si siguen abandonados.