Los juegos de azar han tenido tradicionalmente mucho arraigo en nuestro país, por lo que no es de extrañar que el iGaming también se haya convertido en un referente dentro de la industria del entretenimiento digital. De esta manera, el número de usuarios que destinan parte de su ocio en este sector no ha dejado de crecer en las últimas dos décadas, algo que también ha permitido la llegada de más títulos que pretenden hacer frente a este aumento de la demanda.

Uno de los mejores ejemplos se puede apreciar con los juegos de ruleta online, que han proliferado en Internet con la intención de abarcar a varios perfiles de usuario. Así, contamos con modalidades clásicas como la Ruleta Europea o la Ruleta Francesa, pero también con productos mucho más novedosos basados en salas en vivo que son operadas por crupieres reales.

Esto ha supuesto una auténtica revolución en el sector desde hace unos años, ya que nos permite chatear en directo tanto con los crupieres como con otros usuarios. Además, se consigue una simulación prácticamente perfecta de la realidad, algo que estrecha la relación con el cliente y genera un vínculo de fidelidad que es muy difícil de lograr fuera del ámbito digital.

 

Una oportunidad para captar inversión extranjera

Por supuesto, esta realidad del juego online también implica una oportunidad de crecimiento económico para España, que puede impulsar el ocio digital y captar inversión extranjera. Este objetivo se ha convertido en una prioridad para cualquier país del planeta, debido a que impulsa la economía y permite reinvertir los beneficios en la sociedad, generando puestos de trabajo, estabilidad, reputación, etc.

De hecho, el iGaming es un sector relativamente novedoso en este ámbito, pero puede convertirse en una ventaja competitiva fundamental en un entorno cada vez más globalizado y digitalizado. Asimismo, todo esto debemos de enmarcarlo en un proceso de transformación económica, por lo que adecuarse a los nuevos mercados y a las tendencias actuales de consumo es irremediable para lograr un buen posicionamiento a medio plazo.

La tecnología, motor de la transformación económica

Sin ninguna duda, la tecnología es actualmente el principal motor de la transformación económica a nivel global, así que España no puede quedarse rezagada y está dando pasos para adecuarse a la nueva realidad económica. Por lo tanto, el juego online se posiciona como una pieza inevitable dentro de este nuevo tablero, donde los usuarios tienen una mayor capacidad de elección y demandan una relación calidad-precio que era impensable a principios del siglo XXI.

Finalmente, merece la pena destacar que no es casualidad el crecimiento que ha tenido el iGaming en nuestro país, debido a la larga tradición que tienen los juegos de azar en toda nuestra geografía. Eso sí, tampoco es de extrañar que los casinos online se hayan fijado en España, ya que se trata de un país puntero dentro de la industria del ocio y el entretenimiento y cuenta con una localización geográfica estratégica.