Solo hay 24 horas en un día y si queremos aprovechar el tiempo al máximo, que como bien sabemos a veces tenemos la sensación de que es insuficiente para llevar a cabo todo lo que nos hemos propuesto, es necesario saber gestionarlo. Esto nos permitirá ser eficientes y productivos en nuestra vida laboral y sentirnos satisfechos en lo personal.

Administrar el tiempo de manera adecuada también aplica al mundo de los negocios. Expresiones como “el tiempo es oro” o “el tiempo perdido no se recupera” tienen un gran significado para las empresas, pues se trata de un activo que se debe manejar eficientemente porque, de lo contrario, perjudica la productividad, la efectividad y el rendimiento.

La denominada gestión del tiempo, como se le conoce en el ámbito corporativo, hace referencia a la forma en que cada compañía organiza y planifica cuánto tiempo va a invertir en actividades específicas. En este sentido, es importante tomar en cuenta que dedicar más horas no significa más eficiencia o productividad.

Lo importante es lograr, planificando adecuadamente el tiempo, la consecución de los objetivos trazados en los plazos estipulados. Alcanzar esto significa el éxito para las compañías. ¿Por qué?  Porque optimizar los tiempos de ejecución de las actividades se reflejará en mejores resultados corporativos, redundando en más rentabilidad.

Existen herramientas que ayudan a las empresas a lograr el manejo eficiente y eficaz del tiempo y están relacionadas con llevar a cabo una ejecución planificada. Aquí es clave la organización, la cual establece la estructura de las tareas a realizar.

Otro aspecto relevante es llevar un registro y control del equipo de trabajo y de las actividades que efectúa, ya que permite identificar situaciones que pueden hacer ganar o perder tiempo.

Además, la coordinación adecuada del personal contribuye a que se evite la duplicación de tareas -todos los integrantes de la empresa deben tener bien definidas sus funciones- y se optimice el tiempo en la cadena de trabajo. Este punto se complementa con la colaboración: los empleados se apoyan entre sí para avanzar y progresar con miras a administrar mejor el tiempo.

En definitiva, la gestión del tiempo en el entorno laboral es una materia muy seria y estratégica para el éxito operacional de las compañías, ya que afecta los procesos productivos, administrativos y gerenciales. Así que las empresas no deben perder de vista que el tiempo tiene límite y hay que gestionarlo eficientemente.