Quizás para reactivar una demanda especialmente tocada por la crisis del coronavirus, varias inmobiliarias que gestionan la venta de viviendas que pertenecen a entidades bancarias han lanzado ofertas promocionales con las que es posible adquirir miles de pisos y casas con un precio aparentemente muy atractivo; con descuentos que, aseguran, pueden llegar a ser de hasta el 70%. Ahora bien, ¿son esas promociones tan convenientes como parecen? Para aquellos compradores interesados en estos inmuebles, el comparador financiero HelpMyCash.com ha relanzado una guía gratuita llamada Toda la verdad sobre los pisos de los bancos, en la que explican en qué hay que fijarse antes de adquirir una de estas viviendas.

El descuento no siempre es real

Según se explica en esta guía, los bancos quieren deshacerse de sus inmuebles, pero no a cualquier precio. Y es que si los venden es, en muchos casos, para recuperar el dinero que perdieron al ejecutar hipotecas sobrevaloradas durante la crisis financiera que empezó en 2008, por lo que no les conviene hacer rebajas demasiado agresivas.

Así las cosas, ese descuento anunciado del 70% puede ser, en realidad, una simple devaluación del inmueble, pues cuando el banco se quedó con esa vivienda, los precios de mercado eran más altos que los de ahora. Por ello, desde HelpMyCash.com aconsejan comparar el precio del piso en cuestión con el de otros con características parecidas que se vendan por la misma zona, pues así será posible averiguar si la rebaja es real o no.

Hay que comprobar el estado de la vivienda

Es importante, también, visitar esa vivienda todas las veces que sea necesario para identificar cualquier posible desperfecto. Hay que recordar que estos pisos provienen, mayoritariamente, de embargos practicados hace unos años, así que pueden haberse deteriorado por el paso del tiempo o por otros factores, como daños producidos por los anteriores propietarios o incluso por ocupantes indeseados.

De hecho, el comparador alerta en su guía de que el precio rebajado de un piso de banco podría deberse a su mal estado. En estos casos, el potencial comprador tendrá que valorar si le merece la pena hacerse con ese inmueble, a sabiendas de que pese a pagar menos por él, probablemente tendrá que abonar una suma importante de dinero para reformarlo.

Y más allá del estado físico, desde HelpMyCash.com recomiendan pedir al banco todos los documentos que demuestren que el piso no tiene cargas: la nota simple registral (que el comprador también puede solicitar directamente al Registro de la Propiedad), el certificado del pago del IBI y de los gastos de comunidad, etc.

Lo más probable es que necesites ahorros

Una vez hechas todas estas comprobaciones, queda un último paso: encontrar la manera de financiar la adquisición. En ese sentido, los bancos que venden viviendas suelen ofrecer hipotecas con condiciones más favorables: financiación de hasta 100% de la compra, plazos que pueden llegar a ser de hasta 40 años, intereses más bajos en algunos casos… Ahora bien, incluso en los casos en los que se cubra el precio total de la transacción, en la inmensa mayoría de las ocasiones será necesario tener ahorrado un equivalente al 10% del valor del piso para hacer frente a los gastos de compraventa (impuestos, aranceles notariales, etc.).

De todos modos, en la guía de HelpMyCash.com se recuerda que la compra de un piso de banco puede financiarse con cualquier hipoteca, incluso si esta la concede otra financiera (aunque quizás con unas condiciones menos favorables). Por este motivo, es aconsejable comparar la oferta de financiación del propio banco con la de otras entidades para asegurarse de contratar el préstamo más adecuado.