La pandemia del coronavirus ha dejado miles de víctimas y una más que acuciante crisis económica en ciernes. En estos tres últimos meses la población española, salvo muy contadas excepciones, ha dado todo un ejemplo de solidaridad, integridad y espíritu crítico.

A la cabeza de este reconocimiento están sin duda los sanitarios y todos aquellos trabajadores de sectores esenciales que han continuado con su actividad para permitir que el resto pueda quedarse en casa. Sin embargo, muchos colectivos han quedado un poco olvidados y su tarea estos meses también ha sido frenética. Una profesión de ese segundo grupo quizás un tanto olvidado es la de los administradores de fincas, como reconocen en canal gestion.

La labor de los administradores de finas durante la pandemia

El decreto de alarma y el consiguiente cierre de espacios comunes dentro de las urbanizaciones: parques infantiles, pistas deportivas… ha provocado numerosas consultas a estos profesionales. Desde el Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas (CGAFE) reconocen que la actual es la época más intensa para su profesión en los últimos años.

Salvador Díez Lloris, presidente de este organismo, afirma que la salud ha sido el aspecto primordial a cuidar, por encima de la economía o el carácter lúdico de muchos de estos espacios. En la fase que se inicia ahora de nueva normalidad, este colectivo debe seguir al pie del cañón, pues ahora la mayor parte de la responsabilidad cae en los propios ciudadanos una vez ha finalizado el estado de alarma.

En esta crisis del Covid-19 los administradores de fincas se han visto obligados a avanzar pasos hacia la digitalización. El hecho de que la población haya tenido que permanecer en casa ha determinado que muchas de las gestiones hayan sido ejecutadas de manera telemática.

Durante el estado de alarma, y también en esta nueva normalidad, la principal labor de estos profesionales ha sido la de asesoramiento e información. La cercanía de los administradores de fincas con sus clientes ha generado numerosas consultas por parte de los clientes. Por lo general, el trabajo de los administradores ha sido aceptado y muy bien recibido.

La gran duda de la apertura de las piscinas

De cara a los meses de julio y agosto muchas comunidades se cuestionan si podrán mantener abiertas sus piscinas. En el ámbito de las piscinas públicas, muchas administraciones están optando por permitir la utilización pero solo para casos por prescripción médica.

En este sentido, la CGAFE sostiene que cuando está en juego la salud, lo que debe prevalecer son las necesidades sanitarias. La entidad ha mantenido contacto en reiteradas ocasiones con el Ministerio de Sanidad para aportar claridad a este asunto.

Las piscinas comunitarias pueden abrir en esta nueva normalidad, e incluso podían hacerlo desde la fase 2 de la desescalada, pero son muchas comunidades las que han decidido mantener estas instalaciones cerradas para evitar la propagación del virus, que sigue muy presente en el ambiente.

Más morosidad como consecuencia de la pandemia

Díez Lloris apunta a que se espera un repunte de la morosidad debido a la crisis económica derivada de la pandemia. Esto va a implicar a todos los agentes implicados en las comunidades privadas: propietarios y administradores de fincas, a realizar un esfuerzo extra para garantizar el funcionamiento correcto de los servicios comunes.

Las comunidades tienen poca capacidad sancionadora y no pueden prohibir el uso de ningún elemento común a un propietario moroso, pero el espíritu de remar todos a una hace referencia a comprender las situaciones de esos propietarios que pueden dejar alguna cuota sin pagar en los próximos meses, siempre que sea de buena fe.

A su vez, las comunidades deben también mantenerse atentas a la ocupación. Actualmente ya existe un grado de conciencia alta sobre este tema y los vecinos contactan con los administradores de fincas en cuanto se produce algún cambio o alteración en las viviendas vacías.

El Covid-19 ha transformado por completo todo nuestro mundo, toda nuestra realidad. Todos nos hemos visto afectados por esta pandemia y debemos introducir cambios en cada ámbito de nuestra realidad, desde el aspecto laboral, al familiar y por supuesto al de las relaciones y la distancia social, que es el más evidente por la propagación del virus.