La cocina en el hogar se ha puesto de moda. Tanto para novatos como para cocineros expertos en busca de nuevas recetas, un robot de cocina permite comer más sano y variado. Además, ahorran tiempo, dinero y espacio. Aquí ofrecemos un análisis de los principales tipos de robots de cocina y sus ventajas.

Con las particulares características que ha tenido el aislamiento domiciliario para evitar la expansión de la pandemia del covid-19, los hogares huelen a comida casera desde el día uno.

Acompañando este fenómeno, se han disparado las ventas de los robots de cocina. Probablemente seas una de las personas que se esté planteando incorporar este innovador electrodoméstico a tu cocina. Si es así, has llegado al lugar indicado.

Para disfrutar de todas las ventajas que te proporcionará un robot de cocina y que vivas un cambio positivo en tu vida tendrás que elegir bien, y para ello una buena opción es acudir a una web especializada que analice y compare los mejores robots de cocina de las principales marcas.

 

Algunas ventajas de tener un robot de cocina en casa

¿Quieres preparar platos como los que cocinan los Hermanos Roca en su famoso y prestigioso restaurante El Celler de Can Roca? Si te atreves con un robot de cocina, podrás llegar a conseguirlo.

Y es que cualquiera sea tu grado de experiencia en la cocina, un robot de cocina te hará lograr platos profesionales, sanos y deliciosos.

En general, todas las opciones y tipos de robots de cocina coinciden en los siguientes beneficios:

  • Comes más variado y sano.
  • Cocinar es muy fácil, incluso para quienes no saben.
  • Vas a experimentar con nuevos platos con sabores, olores y texturas nunca probados.
  • Ahorrarás tiempo cocinando y limpiando.
  • Economizarás dinero y espacio porque no necesitarás muchos otros pequeños electrodomésticos de cocina.

Veamos cuáles son los tipos de robot de cocina más utilizados y prácticos.

 

Robot de cocina multifunción

Su éxito popularidad es creciente, ya que el segmento de los robots multifunción incluye programas de cocción, además de procesar, picar, batir, calentar, hornear, etc.

Muchos modelos y marcas, además, regulan temperatura y velocidad automáticamente, tienen conexión a aplicaciones móviles, incorporan básculas, vaporeras y otros accesorios. Es decir, lo hacen todo por ti.

Normalmente requieren incorporar ingredientes en cada paso de la receta, pero pueden realizar cualquier función culinaria y tipo de cocción.

 

Ollas programables rápidas a presión

Las ollas programables son a la olla exprés lo que el smartwatch al reloj convencional. La olla a presión de toda la vida ha evolucionado en modelos programables donde se introducen los ingredientes ya procesados, se elige el tiempo y modo de cocción y… eso es todo.

También se basan en el sistema de cocinar a presión, pero la puedes programar para que tenga la comida preparada a una hora concreta.

A diferencia de los robots de cocina, no procesa los alimentos pero brinda el mismo grado de  autonomía y eficiencia para su cocción. Con solo indicarle cuándo y cómo quieres la comida, la olla programable hará el resto.

Muchas de ellas, además incorporan apagado automático, lo que permite “dejarlas cocinando” y tener la comida preparada al volver, sin ningún tipo de riesgo.

 

Ollas programables de cocción lenta (Slow Cooking)

La cocción lenta a baja temperatura, ha revolucionado tanto la gastronomía profesional como la casera. Su principal ventaja es que potencia el sabor, las propiedades y el aroma de los alimentos, al mismo tiempo que permite ahorrar tiempo y dinero.

Con este sistema se conservan todos los jugos de la carne y la verdura, manteniendo su sabor y  aporte nutricional, ya que no se pierden ni se evaporan como en las ollas tradicionales. Las diferentes texturas de los alimentos se benefician al cocerse en sus jugos naturales. El resultado es simplemente un deleite para los sentidos.  

El ahorro energético es otro motivo por el que las ollas que cocinan estilo slow cooking, ganan cada vez más adeptos. Su consumo eléctrico es verdaderamente bajo: entre 75 y 210 W dependiendo la intensidad elegida. Al comparar estos valores con el de una vitro regular, se comprenderá su eficiencia.

La marca más famosa y pionera en slow cookers es Crock Pot, que sigue manteniendo su liderazgo. Sin embargo, han aparecido otras marcas y modelos en el mercado, con una conveniente relación calidad-precio.

 

Procesadores de alimentos

Este tipo de electrodomésticos tiene una trayectoria más antigua que los robots, pero no por ello son menos útiles, ya que sus funciones no pierden vigencia: pican, trocean, rallan, cortan, trituran y rebanan.

A diferencia de los robots de cocina, un procesador de alimentos no los calienta ni cocina, pero permite ahorrar mucho tiempo y esfuerzo en el paso previo, dejándolos listos para su cocción en cuestión de segundos.

Son perfectos para ensaladas, macedonias, salsas e incluso para preparar cremas frías como el gazpacho y el helado. También son muy útiles a la hora de picar carne o verduras, rallar pan y queso, etc.

Sin duda, un procesador de alimentos reduce considerablemente el tiempo de preparación de cualquier receta y es una herramienta imprescindible en cualquier cocina.  

 

El momento perfecto para invertir en la cocina

Entre muchas otras lecciones, la cuarentena nos ha demostrado el valor de la comida preparada en casa. No solo incorporamos mejores ingredientes, sino que también evitamos sustancias nocivas para el organismo que suelen venir con los ultraprocesados y otros preparados.

Muchas personas han aprovechado el hecho de pasar más tiempo en casa para realizar algún curso de cocina online, aprender nuevas recetas e innovar diferentes técnicas culinarias.

Sin embargo, a la hora de volver a la rutina, la disponibilidad no es la misma. Para no perder calidad nutricional pero ganar tiempo, la mejor solución es un robot de cocina o una olla programable: automatizan tareas, conservan lo mejor de cada nutriente y tienen unos recetarios tan amplios que el paladar nunca se aburrirá.