Trámites tan esenciales como aquellos relacionados con escrituras públicas, actas, testimonios y pólizas intervenidas, requieren el trabajo profesional de un notario. Su actuación permite dar fe de los hechos en el ámbito jurídico y privado extrajudicial. Garantizar la seguridad jurídica de sus clientes, será la máxima prioridad de un buen notario.

Al escritorio de un notario llegan problemas y trámites de la más diversa índole, pero todos ellos con la misma necesidad: garantizar la seguridad jurídica de las personas afectadas.

Por ello, la figura del notario es cada vez más solicitada. Estos profesionales del derecho que han atravesado unas duras oposiciones para convertirse en servidores públicos, asesoran a sus clientes y dan fe de los actos que suceden ante ellos.

Sin embargo, a la hora de buscar un profesional cuya importancia es crucial en trámites de escrituras públicas, actas, testimonios y pólizas intervenidas, los interesados no saben por dónde empezar: existen más de 3.000 notarios en España.

Cómo encontrar un notario

Gracias a las recomendaciones de profesionales del sector, encuentra tu notario siguiendo estos consejos:

  • Pide referencias o lee opiniones online

La reputación y trayectoria de los notarios es de dominio público, ya que se trata de funcionarios. Puede resultar muy útil pedir referencias a conocidos o bien investigar las valoraciones por parte de otros clientes que se encuentran disponibles en internet.

  • Utiliza una calculadora de honorarios

Algunas notarías, como la que se encuentran en el enlace mencionado más arriba, ofrecen un servicio online gratuito y anónimo, para calcular los posibles gastos por honorarios de un notario. Con solo hacer “click” en el trámite que se desea realizar, esta calculadora ayuda a saber el costo estimado.

Cabe mencionar que los precios de los servicios de notaría están regulados por el Gobierno y admite ciertos descuentos. Una calculadora online ofrece una estimación sobre los mismos, aunque el precio exacto de un documento notarial se define una vez que esté firmado y según el número de copias que se requieran.

  • Agenda una entrevista para despejar tus dudas

Cuando hayas elegido al profesional, será de mucha utilidad programar una cita con él para cerciorarte de su seriedad y entrar en detalles sobre los servicios requeridos. Una entrevista con el notario permite conocer la calidad de tu trabajo, los alcances de su asesoría y por supuesto, elaborar un presupuesto exacto sobre el trámite a realizar.

¿Qué hace un notario exactamente?

Al estar estrictamente regulados por el Gobierno, todos los notarios de España ofrecen los mismos servicios proporcionando seguridad jurídica a los ciudadanos, de acuerdo a los que prevé el artículo 9 de nuestra Constitución. Sin embargo, será la calidad profesional la que marque las diferencias entre uno y otro notario.

La actividad principal de estos funcionarios consiste en dar fe de los hechos en el ámbito jurídico y privado extrajudicial. Pero además, pueden y deben asesorar a sus clientes sobre todos aquellos aspectos relacionados con el servicio que están solicitando. Es decir, si se requiere un notario para la firma de un testamento, este profesional puede brindar la información requerida por sus clientes antes, durante y después de su tarea específica.

La actuación notarial se materializa en:

Escrituras públicas. Son aquellas que documentan un contrato o negocio y tienen el mayor valor probatorio en nuestro sistema jurídico. Es el caso de las compraventas, sociedades, herencias, donaciones, poderes o testamentos.

Actas. En este documento, el notario da fe con el fin de que su cliente pueda acreditar los hechos recogidos donde corresponda.

Testimonios notariales. Mediante él, un notario acredita determinadas circunstancias, como pueden ser la legitimidad de una firma o copia.

Pólizas intervenidas. En este caso, el notario da fe de la identidad, capacidad y legitimación de los firmantes cuando existe una operación de crédito. Es tan importante comprobar su legalidad como explicar su contenido al cliente.

Algunas particularidades del quehacer notarial

Muchas personas que solicitan por primera vez los servicios de un notario, desconocen ciertas particularidades de esta profesión.

Para llegar a ser notario, es necesario aprobar una oposición pública muy rigurosa que puede llevar varios años de dedicación. Ser mayor de edad y estar titulado en Derecho, son los dos primeros requisitos para opositar.

Por otra parte, los notarios no pueden establecerse en el sitio que quieran, sino que elegirán dónde desarrollarse profesionalmente de acuerdo a la antigüedad de las notarías que el Estado ubica en las distintas poblaciones en función de las necesidades. La prioridad del servicio notarial es que sea accesible y cercano para todos los ciudadanos.

Un notario no “elige” a sus clientes o tareas, sino que debe prestar el servicio siempre que sea solicitado, o bien negarse por escrito con un fundamento justificado.

Finalmente, y tal como hemos indicado con anterioridad, sus honorarios son estipulados por el Gobierno, pudiendo ofrecer descuentos pero con ciertas limitaciones.

Sin dudas, brindar legitimidad a asuntos tan importantes como un divorcio, un testamento, una herencia o la compra venta de un inmueble, son cuestiones que revisten demasiada importancia para cualquier ciudadano. Solo un notario profesional brindará la seguridad jurídica necesaria.