La Comunidad de Madrid continúa apostando por incentivar la conexión entre el campo y la ciudad para reactivar el sector agrícola de las zonas rurales y periurbanas de la región. En esa línea, el Gobierno regional quiere consolidar su apuesta por los Laboratorios de Agricultura Abierta (Agrolab), como el que tiene el chef madrileño, Mario Sandoval, en su finca El Jaral de la Mira, en San Lorenzo de El Escorial.

“El objetivo que persiguen estos living lab es servir de espacios para la transmisión del conocimiento agrícola, fomentar la producción ecológica, potenciar el producto local, formar a nuevos emprendedores y promocionar el empleo y la competitividad dentro del sector agrario de la región”, ha destacado la consejera de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad en funciones, Paloma Martín, durante su visita al Agrolab del cocinero madrileño.

Se trata del primer Agrolab de colaboración público-privada que se puso en marcha en agosto del pasado año, tras la firma de un convenio de colaboración suscrito entre el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) y la empresa Coque Word, S.L. de los hermanos Sandoval.

Martín ha subrayado que este tipo de proyectos es una iniciativa pionera en el mundo, dirigida especialmente “a personas interesadas en profesionalizarse, a las que además de formación agrícola sostenible, el IMIDRA les ofrece asesoramiento para establecerse por su cuenta o, incluso, favorecer su contratación por cuenta ajena”.

Ejemplo de esto último es la incorporación a la plantilla de la finca El Jaral de la Mira, a comienzos de primavera, de una alumna procedente de los talleres del Agrolab-El Escorial que imparte la Comunidad de Madrid, a través del IMIDRA, y de la realización de prácticas de otras dos alumnas la próxima temporada.

Un Agrolab para la investigación agroalimentaria

El Agrolab instalado en la finca de los hermanos Sandoval cuenta con 1.300 metros cuadrados de extensión en los que, desde su instalación, hace casi un año, se ha cultivado un total de 31 variedades de hortícolas de las temporadas de otoño y de verano. De ellas, 11 son autóctonas de la Comunidad de Madrid y han sido cedidas por el IMIDRA.

Esta huerta-laboratorio es seguida de cerca por los técnicos del IMIDRA y está formada por cinco parcelas aterrazadas, una de las cuales se ha dedicado a la realización de un jardín de plantas aromáticas y culinarias. Unas y otras son incorporadas por el restaurador madrileño en sus platos, aportando al proyecto regional un valor añadido. Además, sirven a los investigadores para testar cuáles son las que mejor se adaptan al entorno y a la climatología de la zona.

Además de la actividad propia de esta iniciativa, los voluntarios han llevado a cabo hasta la fecha otras actividades ajenas a la huerta como la siembra de una cubierta vegetal en el lago situado dentro de la finca y las plantaciones de jardines de lavanda, de viña de uva de mesa y de garbanzo y guisante.

Formación práctica y agricultura participativa

Con este son ya cuatro los huertos abiertos que están en marcha en la Comunidad desde su creación en 2015, tres de ellos en colaboración con los ayuntamientos de Perales de Tajuña, San Lorenzo de El Escorial y Móstoles, en los que han participado desde entonces más de 200 personas y 50 entidades sociales.

Cada mes, dentro de los Laboratorios de Agricultura Abierta, se organizan de dos a cuatro talleres que promueven la adopción de técnicas de cultivo sostenibles, con énfasis en la agricultura familiar y responsable desde el punto de vista social y ambiental. Además, se hace especial hincapié en la agricultura participativa.

El proyecto también impulsa el intercambio de conocimientos entre generaciones y el compromiso social, en tanto que el excedente de la producción obtenida se dona a entidades sociales.

En este sentido, los Agrolab están ya contribuyendo al futuro del campo madrileño en dos de las líneas estratégicas contempladas dentro del Plan Terra de apoyo al campo madrileño, como son el impulso al relevo generacional y la formación a los más jóvenes, asegurando el mantenimiento de una actividad agraria innovadora y rentable.