Mucho se ha hablado en los últimos tiempos de la irrupción de las nuevas tecnologías en las vidas de millones de personas. Un campo que parecía anecdótico hace algunos años, como eran todo lo relacionado con los videojuegos, ha pasado de ser algo testimonial, a marcar la pauta laboral y cotidiana de la población en general.

En épocas tempranas, son muchos los profesores que intentan inculcar a sus pupilos la necesidad de dedicarse en la vida de manera profesional a algo que les guste y sientan satisfacción por ello. Este postulado puede ser el inicio, de lo que hoy conocemos como gamificación, y es que entender las actividades a las que nos enfrentamos diariamente como un juego, suele dar un mejor rédito en lo que a cumplimiento de objetivos se refiere. No en vano, todo lo relacionado con el gaming se ha convertido en líder del ocio mundial, título que no se alcanza por casualidad.

La fórmula que funciona suele ser imitada en muchos campos, y sin duda la gamificación es un claro ejemplo de ello. Solo basta con echar un vistazo a los videojuegos para comprender las técnicas que se han trasladado a otros procesos productivos. En el caso de las máquinas tragamonedas, su desarrollo basado en traspasar niveles, buscar recompensas, y obtener posibles ventajas en la partida por los hitos conseguidos por el usuario, ponen de manifiesto que la gamificación es una realidad en esta actividad de ocio interactivo. Tampoco se debe pasar por alto el progreso que se han llegado por parte de los oferentes en las parcelas gráficas y sonoras de sus productos. Todo ello se pone de manifiesto en la fuente de este artículo publicado por Tragaperrasweb.es

Con todos estos precedentes y el progreso a nivel económico que han experimentado los sectores que han implantado la gamificación de forma generalizada en sus procesos productivos, es lógico pensar que estas prácticas seguirán extendiéndose por todos los campos productivos y de servicios.

Todos los trabajadores de estas compañías ven como sus quehaceres laborales adquieren otro cariz. La gamificación ha cambiado la concepción del trabajo en todo el planeta, y es que el tomar esta actividad como un juego en el que se pueden alcanzar gratificaciones, no quita ni un ápice la productividad deseada, sino todo lo contrario.

La innovación ha llegado para quedarse en el ámbito laboral en forma de juego. Lo que parecía exclusivo de los videojuegos se ha extendido y se ha generalizado en todo el planeta, con unos resultados positivos sorprendentes. La población y los sectores que aun son reticentes a incorporar estas prácticas a su día a día, antes o después lo harán, puesto que la gamificación no es solo el presente, sino el futuro más inmediato.