A fines del mes de abril, en Barcelona se aprobó una reglamentación de índole municipal, según la cual no se permitirá la apertura de nuevos bingos, casinos y casas de apuestas. Esta nueva normativa, sumada a la recesión por la pandemia de Covid, parece perjudicar más pronunciadamente al sector del juego, que no ha tenido la mejor relación con las autoridades estatales en los últimos años.

Este plan urbanístico en Barcelona consiguió ser aprobado luego de dos años de estudios y negociaciones. La consecuencia directa será que la industria del juego decrecerá en la ciudad, según fue explicado por la propia teniente de la alcalde de Urbanismo. Ante este embiste contra las salas de apuestas de tierra, es posible crezca el número de usuarios en plataformas virtuales, como las salas de juego virtuales o los mejores bingos online de España, según están reseñados en estafa.info.

Los detalles sobre la normativa

En el proyecto no se especifica ninguna prohibición explícita para la apertura de nuevas salas de juego. No obstante, se indica esto de manera oblicua a través de un inciso especial. Allí se establece que debe haber una distancia mínima de 800 metros entre una entidad de juego y un instituto educativo de cualquier tipo. Asimismo, se señala que la distancia con ambulatorios, bibliotecas, centros cívicos, casals y centros de empleo debe ser de 450 metros.

Estos señalamientos impedirán que se abran nuevos comercios de apuestas, pues el espacio urbano no tiene la disponibilidad para cumplir con las nuevas reglas. La propia Janet Sanz, teniente de alcalde de Urbanismo, explicitó que «con este plan no habrá ni una casa de apuestas más en toda la ciudad».

Los votos a favor correspondieron al gobierno municipal, que incluye comunes y PSC; ERC, y Juntos. Las abstenciones fueron tres: Barcelona pel Canvi, PP y Ciutadans. Los argumentos de estos últimos partidos apuntan a que el plan tiende a criminalizar al sector del juego, que hasta el momento cumple con todos los protocolos de seguridad y responsabilidad social. También hicieron notar que el propio Estado es administrador de juegos de azar públicos, y éstos no parecen funcionar mal. Además, señalaron que la industria está sujeta a una regulación impositiva muy estricta.

Un gobierno contra la industria del juego

Desde el comienzo de su gestión, el gobierno nacional ha mantenido una actitud muy crítica del sector del juego. De hecho, la alianza entre Unidas Podemos y el PSOE implicaba puntos como el que se llevó adelante en Barcelona. Explícitamente, se proponía una mayor distancia entre entidades educativas y casas de apuestas, con el fin de prevenir el juego entre menores.

Así pues, no sorprende que la propia alcaldesa haya celebrado la aprobación del proyecto urbanístico, que hará decrecer la industria del juego en su ciudad. Luego de la votación, Ada Colau destacó la importancia de «ser la primera ciudad que regula este sector». En el mismo sentido, señaló que espera que más ciudades se sumen a estas medidas. En las comunidades autónomas de Valencia y Baleares ya hay políticas semejantes.

Esta reglamentación tiene el objeto de proteger a las personas vulnerables a los estímulos negativos del juego. Entre ellas se cuentan los menores de edad, las personas en riesgo de pobreza y las personas con adicciones. Según la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), que pertenece al Ministerio de Consumo de Alberto Garzón, más de la mitad de los jugadores activos de España se inician en esta práctica antes de los 18 años.

Esta normativa hará que decrezca el sector del juego en su modalidad de tierra, pero se espera que beneficie a las apuestas por Internet. De hecho, los casinos online, los bingos y las casas de apuestas deportivas está en un momento muy bueno en España, con excelentes proyecciones a futuro.

Las ventajas del casino y el bingo online

La industria del juego en línea está regulada de manera estricta por autoridades internacionales de control. Entre las más conocidas se cuentan la Autoridad de Juego de Malta y la Comisión de Juego del Reino Unido. Estas organizaciones se encargan de verificar la efectividad de los sistemas de seguridad de las plataformas online y de dar cuenta de su transparencia.

Así, el juego en línea logra cierta independencia del Estado, aunque, en España, los sitios de apuestas deben contar con el certificado de una entidad pública, la mencionada Dirección General de Ordenación del Juego.

Además, en épocas de aislamiento social y distanciamiento obligatorio, el entretenimiento online se convierte en un espacio seguro y conveniente para el esparcimiento.