El Tribunal Supremo declara nulo el proyecto de Telepizza que obligaba a los trabajadores a geolocalizarse con su teléfono móvil.

Todo empezó en el año 2018, cuando Telepizza tomó la decisión de implementar un nuevo proyecto interno para mejorar su sistema de reparto. La intención de la empresa era que sus clientes pudiesen verificar en todo momento el estado de su pedido.

Para ello, sus repartidores debían aportar su teléfono móvil y descargarse una aplicación de geolocalización durante el tiempo de reparto, informando al cliente de la posición de los “runners” en tiempo real.

UGT y CCOO, sindicatos más representativos, se opusieron a esta medida al entender que vulnera el derecho de los trabajadores, y, en consecuencia, demandaron a Telepizza, solicitando su nulidad.

Tanto la Audiencia Nacional como el Tribunal Supremo, han dado la razón a los sindicatos, declarando que la medida acordada por Telepizza es contraria a los derechos de los trabajadores.

En este caso, los derechos de la empresa y sus empleados estaban en conflicto. Por un lado, el derecho a la libertad de empresa de Telepizza, y por otro, el derecho de los trabajadores a la privacidad y protección de sus datos.

Cada vez que derechos de empresario y trabajador colisionen, debe hacerse el denominado juicio de proporcionalidad.  Esto significa que debe analizarse si el medio empleado -geolocalización a través del móvil particular- justifica el fin empresarial perseguido -mejorar los pedidos-.

Los tribunales han entendido, y así lo han declarado, que el medio empleado fue abusivo, pues Telepizza podría haber usado otras medidas menos invasivas, por ejemplo, mediante la instalación de un GPS en los vehículos de reparto.

La sentencia declara esta práctica de geolocalización nula, tumbando tres años de proyecto empresarial.

En conclusión, cada vez que una empresa quiera establecer medidas que afecten a los derechos de los trabajadores, deberá asegurarse de optar por la alternativa que mejor proteja los derechos de sus empleados.