Con presencia de la reina emérita Doña Sofía, ha tenido lugar la entrega de galardones sociales que otorga la Fundación Mapfre. Unos distintivos especiales, por su naturaleza, que, en su décima edición, reconocen la labor de personas e instituciones con cuyo trabajo y esfuerzo cotidiano contribuyen a mejorar el mundo en el que vivimos.

Palabras de bienvenida de su presidente Antonio Huertas que en la apertura señalo la responsabilidad, como una necesidad, por parte de los países más desarrollados de ayudar, de cooperar con los más desfavorecidos.  “Se pueden y debemos hacer más cosas”. Y reconoció a su vez los méritos de los cuatro ganadores que, sin duda, nos ayudan a ser mejores personas.

Parece un tópico, pero la labor del jurado en esta ocasión ha sido verdaderamente difícil debido al alto número de candidaturas presentadas, más de 1.200 procedentes de varios países. Pero ya se sabe, solo unos pocos son los elegidos debido a su alta calidad en el compromiso social del proyecto desarrollado. Acciones de alto impacto para la sociedad actual con recursos muy limitados que tratan de paliar y reducir la brecha de inclusión. “No debemos mirar para otro lado y olvidar las otras pandemias: inercia, presión, muerte a una perpetua y segura condena social”.

Así, el X Premio Internacional de Seguros Julio Castelo Matrán,  recayó en D. Abel Benito Vega de la Universidad Pontificia de Comillas. Por su aportación y desarrollo a través de la publicación “Seguro y Tecnología” a esta disciplina en el marco universitario.  La clave, señala con cierta morriña el profesor a su tierra, “conocer la progresión desde dentro y proyectarla hacia fuera. Solo así podemos avanzar. No esperemos a que otros hagan las cosas. Hagámoslo nosotros”. Y destaco, a su vez,  la importancia de la transmisión del conocimiento y la necesidad imperiosa de poder transmitirlo, construyendo gente crítica desde la solidaridad.

La segunda categoría, Premio por su impacto social es para el Proyecto Modelo 360º  de desarrollo social de la Fundación colombiana JUANFE. Que con un testimonio vital y desgarrador, de la realidad que viven muchas mujeres en ese país y las duras vicisitudes que tienen que afrontar desde muy niñas, relato a modo de carta su fundadora Catalina Escobar.

Y destaco en ese breve relato de vida,  la crueldad, el hastío y desamparo de muchas mujeres en la llamada frontera imaginaria de ciudades como Cartagena o Medellín, que enmudeció al auditorio presente. “La empatía y la comprensión son dos de las virtudes más especiales del ser humano”, afirma. La necesidad de una ética psicológica y una economía  de desarrollo que gracias a su labor desinteresada, saca de la desesperación de la calle y la muerte segura a muchas jóvenes,  “reflejo del olvido”, dotándolas de hogar, estudios, para proseguir y alcanzar una vida digna.

El premio a la Mejor Entidad por su trayectoria social fue para el Grupo Social ONCE y sus 25 años de existencia aportando lo mejor de sí. No solo un juego responsable y seguro.

El presidente del grupo social Miguel  Carballedo agradeció el galardón y abogó por la necesidad de subirse al tren de la Tecnología porque esta ayuda a disfrutar de una vida mejor.  Asimismo, mando un afectivo saludo a sus compañeros de la organización en La Palma por la difícil situación que están atravesando. Y recordó la labor que efectúan a diario los 20 mil centinelas de la ilusión como  les denomino. “El arte de escuchar a la gente, una necesidad”, y recordarles que no están solos. Y es que la soledad es, a su juicio, la otra gran pandemia. Una asignatura pendiente en este país.

La cuarta categoría, premio a Toda una Vida profesional José Manuel Martínez Martínez, no por ello menos importante, fue para todo un símbolo, un artista comprometido,  indiscutible, D. Rafael Martos, Raphael. Él es aquel que cada día… Por su gran lado humano y dedicación, 60 años sobre el escenario, y apoyo a los más desfavorecidos, los sin techo. Que agradecido, confesó sentirse muy impactado por los testimonios escuchados.

Y la importancia de aprovechar su condición y tener un micrófono, como altavoz,  para poder despertar la conciencia social, el compromiso y avanzar en un mundo más justo.

El apoyo a la Ciencia, a la Tecnología, a la Educación a la labor social con el respaldo institucional y real para que todos arrimen el hombro, porque este mundo no cambia solo. Todos estamos llamados a la acción para dejar lo mejor de sí a las nuevas generaciones.