Hace un año en el Zócalo de la Ciudad de México, el gobierno instaló una pirámide rememorando a los aztecas y "olvidándose" de la crueldad de esa civilización que derrotó Hernán Cortés. El Zócalo de México, o plaza de la Constitución, más allá de ser la sede del poder político, económico y religioso de México. Es un espacio donde se mezclan el pasado indígena y virreinal, con casi cinco siglos de historia, es también el lugar donde el pueblo de México se reúne para celebrar fiestas o manifestaciones. Para protestar, se reunieron ante la infame pirámide de los sacrificios, mexicanos devotos de España y la Virgen de Guadalupe.  Son los mexicanos partidarios de la Hispanidad, el mestizaje y de la obra liberadora de Hernán Cortés. Son conscientes de que el indigenismo es una tomadura de pelo y no reniegan de su historia. Su grito: ¡Viva la Hispanidad! En este vídeo se puede ver cómo sin complejos reivindican a los verdaderos pueblos indígenas liberados por los españoles de la tiranía de Moctezuma.