Se esperaba con mucha expectación la visita de Mons. Schneider a España con motivo de la presentación del clásico de espiritualidad, reeditado, El Liberalismo es pecado, un tema que es de capital importancia en las sociedades posmodernas, en las que como dijo Javier Barraycoa el liberalismo sigue siendo pecado...y añado que sigue corrompiendo a las almas, poniendo en peligro su salvación y amenaza de muerte a la sociedad en su conjunto.

No se pierda la entrevista.

Jóvenes por España hizo un gran esfuerzo en la organización del acto, que fue modélica, dejando el protagonismo a Monseñor, que estaba flanqueado por dos de los mejores intelectuales católicos españoles del momento, Javier Barraycoa y Alberto Bárcena. La sala de grandes dimensiones se llenó hasta la bandera, con gente muy guerrera venida de diferentes puntos de la geografía española. Se vendieron muchos libros con la sensación de que la lectura o relectura de esta obra va a hacer mucho bien en las almas.

Se grabó todo en vídeo y en breve compartiremos de manera íntegra el discurso de su excelencia y de los dos ponentes mencionados. Baste como frugal aperitivo una brevísima e insomne crónica sin otra intención que avivar el apetito de poderles ver y escucharles.

Asís Gamazo, representando a Jóvenes por España, fue el maestro de ceremonias del esperado acto, presentando con elegante sobriedad y gratitud a los 3 ponentes, que curiosamente no se conocían personalmente hasta el día de hoy.

Rompió el silencio de hielo Javier Barraycoa, pensador contrarrevolucionario y para muchos la principal referencia de la Tradición en España. Al vivir en Cataluña y como carlista, el tema del libro y su origen siempre le apasionó y ha estudiado al dedillo cualquier ínfimo detalle sobre el libro y su época. Contextualización histórica brillante, en la que demostró ser un perfecto conocedor de la génesis del libro de Sardá y Salvani y de las circunstancias del tiempo en el que el libro fue publicado. Barraycoa, con esa lucidez y profundidad que le caracteriza, fue desgranando la trascendencia que tuvo el libro en el pasado y su más que vigente actualidad.

Siguió el turnó del profesor Alberto Bárcena que, con el sereno rigor del que hace gala y que es apabullante y muy creíble, fue analizando con precisión milimétrica la maldad intrínseca del liberalismo con el sólido apoyo de las condenas pontificias a lo largo de la historia y de los signos de los tiempos. También como perfecto conocedor de la masonería y su manera de actuar fue clarificando la relación existente entre las doctrinas liberales y la obsesión de las logias en demoler los cimientos de la cristiandad.

Finalizó Mons. Schneider, que tras la excelsitud de los dos ponentes que le precedieron, habló de manera providencial y profética sobre la perdida del sentido de lo sagrado en una sociedad desacralizada. Condenó sin tapujos la radical incompatibilidad entre el catolicismo y el veneno liberal y la ideología disolvente de la Revolución Francesa y cuales son las últimas consecuencias de liberarse de Cristo y de prescindir de sus santas leyes. Un discurso profundo y preciso, plagado de citas de santos y pontífices, que llegó al intelecto y al corazón de los presentes y queda como manantial de esperanza en el desierto de la posmodernidad. El prelado estuvo durante una largo espacio del tiempo firmando libros y dedicando unas cálidas palabras a los presentes.

Tras el acto hubo una cena de confraternización en donde las palabras de aliento de Monseñor fueron precedidas por las de varios militantes patriotas de la primera línea. El acto concluyó con vítores a Cristo Rey, a la Virgen de Fátima, cuya fiesta se celebraba ayer y a la España católica. No faltaron los vivas a Monseñor Schneider, verdadero Buen Pastor que vela por sus ovejas y que se siente muy querido en España.

Hoy tendrá mucha trascendencia que un prelado de su peso dirija el Santo Rosario, en las mismas puertas del santuario de la democracia liberal. Recemos por la conversión de nuestros políticos, que a día de hoy parece imposible... al menos para el hombre, pero no para Dios. 

Gran jornada para la gloria de Dios y la salvación de las almas. Es el triunfo de la España que reza y se esfuerza por vivir en consecuencia.

Les dejamos con la conferencia de Monseñor, precedida de la breve presentación de Francisco de Asís Gamazo

la de Javier Barraycoa

y la de Alberto Bárcena