A pesar del triunfo del modelo polaco, no era fácil poner en marcha esta iniciativa en España y que vaya consolidándose y creciendo. Madrid fue pionera y se van sumando otras ciudades como Sevilla, Toledo y la propia Barcelona. Esperemos que se animen a organizarlo en otras ciudades de España. Nobleza obliga. Gracias a Dios se está dando igualmente en otros países tomando carácter mundial.

Visto lo visto en la capital catalana se vislumbran motivos de esperanza que se unen a los deseos de que se consolide todos los meses el acto de plaza San Jaime, que alberga a la sazón el Palacio de la Generalidad y el Ayuntamiento de la ciudad condal.

Fray Xavier Català OP, ataviado de resplandeciente hábito dominico, dirigió el rezo del Santo Rosario en el que participaron varios cientos de varones, entre ellos varios conocidos sacerdotes como el padre Custodio, el padre Gómez Mir, el padre Pich o el Padre Nilton.

También se dieron cita varios intelectuales entre los que destacaron rostros conocidos como los de Javier Barraycoa o Enrique Martínez y el diputado de Vox Manuel Acosta.

Tras el rezo y el canto del Virolai, se percibía alegría en los rostros, esa alegría que da el deber cumplido y el dar testimonio publico de la fe.

Las palabras de San Antonio María Claret cobran más fuerza que nunca: "En el rezo del Santo Rosario está cifrada la salvación de España". Y a nivel local reverbera igualmente la famosa sentencia de Torras i Bages: "Cataluña será cristiana o no será".