Indudablemente San Isidoro de Sevilla tuvo una clara influencia, al lado de su hermano Leandro, en el nacimiento de España, una España que hundía sus raíces en el catolicismo y que ha marcado claramente su identidad. Doctor de la Iglesia y uno de los hombres más sabios de la cristiandad merecía un buen documental, que le recomendamos ver.

Entrevistamos a la directora de HM Televisión, la hermana Teresa María Pérez, que analiza algunos de los aspectos más importantes en torno al documental San Isidoro de Sevilla. Forjador de almas.

¿Por qué decidieron realizar un documental sobre San Isidoro de Sevilla y como fue el proceso de elaboración?

Pues creo que el verdadero por qué está aún por desvelar. No siendo un santo aparentemente actual, en quien alguien fijaría hoy su mirada, lo que puedo decir es que ha habido varios hitos que nos han hecho decidirnos por él.

Un primer momento fue cuando exultantes de gozo nos encontrábamos en la explanada del Cerro de los Ángeles al comenzar la Misa del 30 de junio de 2019, como celebración del centenario de la consagración de España al Corazón de Jesús. Nos llamó la atención la fachada de la basílica, que está a los pies del Sagrado Corazón de Jesús, en la que aparecían tres santos: S. Isidoro, S. Fernando, y S. Isidro. Reflexionando sobre el porqué de haber elegido estos tres santos me vino a la mente que quizá estaban puestos allí con una clara intencionalidad, y me pareció que podrían ser representativos de la Iglesia, la Monarquía y la Familia, objetivos directos contra los que la masonería ha arremetido y sigue arremetiendo con fuerza a lo largo del tiempo y que solo bajo la protección de Corazón de Jesús podrán resistir el embate.

Ha habido distintos momentos y circunstancias que nos han empujado en esta dirección pese a no sentir una especial atracción por la persona de S. Isidoro. El último y más decisivo fue el que el 25 de abril de 2022 se conmemora el 300 aniversario de su proclamación como doctor de la Iglesia.

Una vez elegido el personaje todo ha venido rodado porque gracias a Dios tenemos muy buena relación con muy buenos profesionales, especialistas en historia medieval, que ya han intervenido en otros documentales y programas. También nos abren con facilidad las puertas para grabar en los lugares más emblemáticos o significativos sirviendo de precedente otras grabaciones y otros trabajos que sirven de muestra.

Destaca ser de una familia muy religiosa que dio varios santos a la Iglesia y especialmente tuvo la influencia de su hermano San Leandro... ¿Hasta qué punto fue decisiva en su vida?

Parece haber sido una familia profundamente religiosa pues el que sean 4 hermanos santos no pasa desapercibido, pero la realidad es que a tantos siglos de distancia existen grandes incógnitas sobre sus padres, y sobre su infancia y juventud. Lo que sí parece claro es que quien más influencia tuvo en su vida fue S. Leandro, el mayor de los hermanos, a quien se le atribuye el cuidado y la educación de S. Isidoro y a quien sucede en la sede metropolitana de Sevilla. S. Leandro, junto a S. Isidoro, juega un papel primordial en nuestra historia pues fue el instrumento que Dios utilizó para la conversión del arrianismo al catolicismo de S. Hermenegildo y de Recaredo, piezas claves en la unificación de España.

Culto, con el don de la estudiosidad, fue un gran erudito, cuyo conocimiento abarcó muchas materias...Inocencio XIII lo nombró doctor de la Iglesia. ¿Se puede decir que fue de los prelados más sabios de la cristiandad?

Sí, sin duda se puede decir con total seguridad que fue uno de los prelados más sabios de la cristiandad, los abundantes escritos que nos ha dejado en herencia son una fuente de sabiduría que llevaron al Papa Inocencio XIII a proclamarlo Doctor de la Iglesia.

Después de su nombramiento como Obispo de Sevilla, comenzó para Isidoro una intensa vida de actividad apostólica en la que destaca por su fidelidad a la doctrina católica y la lucha por mantenerla intacta a través de concilios, de sus propios escritos y de la liturgia de su tiempo, además de su constante preocupación por la formación intelectual y espiritual del clero.

Fue un hombre sabio y santo, contemplativo, amante de la Sagrada Escritura, con conocimientos teológicos muy profundos...Es interesante como veía que en conocer y amar a Dios estaba la verdadera sabiduría y como recalca que la ignorancia lleva al pecado y a todos los vicios.

S. Isidoro no es un mero estudioso o intelectual. Como nos dice Fray Miguel María en el documental “para S. Isidoro la sabiduría es algo fundamental, se enraíza en la misma vida. La ignorancia engendra el pecado, los vicios y quiere erradicar este mal incitando a sus discípulos al conocimiento, a la sabiduría, un conocimiento que no excluye nada porque nos conduce a la admiración, a la acción de gracias y al reconocimiento del creador”.

S. Isidoro toca en sus escritos todos los temas, su gran obra fue las Etimologías donde se engloban las 7 artes y todo el saber de su tiempo, presentando en una especie de enciclopedia todo el saber cristiano y todo el saber profano.

¿Qué papel jugó en la lucha contra el arrianismo?

Su hermano S. Leandro es quien juega un papel más decisivo en la lucha contra el arrianismo pues es a él a quien se le atribuye la conversión de S. Hermenegildo, primogénito del rey Visigodo Leovigildo, y posteriormente la de Recaredo, que es quien sucede en el trono a su padre. Recaredo abrazó el Catolicismo, cuyo acto solemne se realizó en el Concilio III de Toledo.

El III Concilio de Toledo, convocado por el rey Recaredo, convertido al catolicismo bajo la guía de San Leandro de Sevilla supuso la superación de la división religiosa entre la minoría dominante de los godos, que eran casi todos arrianos, y la mayoría de los habitantes de España, es decir, los hispanorromanos católicos. Esta unidad religiosa de los dos grupos principales de población en la misma fe católica y asumida desde la monarquía gótica haría posible la mutua integración y el hermanamiento entre ambos. La unidad católica de España, alcanzada en este Concilio, hizo posible un camino de unión política y social desde la unión religiosa.

Desde entonces el reino visigodo fue profundamente católico, y el siglo VII constituye el apogeo de la Iglesia católica visigoda.

Y fue importante su participación en el IV Concilio de Toledo. ¿Qué supuso este concilio para la unidad de la fe en España, tras la conversión de Recaredo en el anterior?

S. Isidoro de Sevilla le da un alma al proceso de unificación entre visigodos e hispano-romanos, una unidad que se fundamenta en la unidad de la fe en Cristo, en un mismo bautismo y la pertenencia a la Iglesia católica. Preside el IV Concilio de Toledo que se caracteriza por un afianzamiento en la fe católica, iniciado ya en el III Concilio de Toledo. Se produce una reorganización y revitalización de la Iglesia en España, se afianza y se va a ir elaborando la liturgia hispano-mozárabe. El IV Concilio de Toledo, tuvo un influjo decisivo en la nación, en la implantación del rito hispano-mozárabe y en la defensa de la Monarquía.

Otra faceta, como acaba de decir, es que fue un gran impulsor de la liturgia hispano-mozárabe. Háblenos de la riqueza de este rito.

S. Isidoro tiene un papel fundamental en la liturgia hispano-mozárabe, pues es en el IV Concilio de Toledo donde se da la gran unificación de la liturgia, donde emanan las leyes que constituyen y consolidan el rito hispano-mozárabe. Un rito que nos dio cohesión, unidad y que es de una gran riqueza, en sus textos y en sus signos, con la centralidad del misterio sagrado, nos introduce de una manera especial en el misterio.

San Isidoro se aparecería después a San Fernando de Castilla para alentarle en la reconquista... ¿Cuál fue la relación entre estos dos santos?

Digamos que este fue el segundo hito que nos condujo a elegir la figura de S. Isidoro. Durante las grabaciones de nuestro segundo documental sobre personajes medievales, en el que optamos por S. Fernando, S. Isidoro no pasó desapercibido. Pasando su infancia en León no es extraño que S. Fernando rezase muchas veces ante los restos de S. Isidoro y que se estableciese una relación muy íntima entre ambos. Aún llevándose 6 siglos de diferencia parece que S. Isidoro se hizo muy presente en la vida de S. Fernando, pues fue quien de manera extraordinaria se le apareció para impulsarle a la reconquista de Sevilla y cuando el sitio de la misma se hacía cada vez más pesado y desalentador, le animó y reafirmó llevándole a la victoria final.

Este hecho que puede pasar desapercibido en la historia nos ayuda a tomar conciencia de que el mundo sobrenatural está más presente de lo que somos capaces de comprender y percibir. La Iglesia triunfante, que nos precede en el camino hacia el Cielo, está ansiosa por intervenir y ayudarnos en los avatares de nuestra historia, de la que ellos también han sido partícipes. Si no intervienen más en nuestras vidas y en nuestra historia es porque les cerramos las puertas a cal y canto. Tengo la convicción de que la misión encomendada en la tierra continúa en el cielo y de manera mucho más “efectiva”.

¿Qué es lo que aporta este santo a nuestra identidad católica y española en el siglo XXI?

Esto es algo en lo que vengo reflexionando mucho, porque de alguna manera S. Isidoro se “ha impuesto” para reaparecer en estos precisos momentos. Y aún me sigo preguntando el porqué, ya que no acabo de ver con claridad toda la dimensión. Lo que sí alcanzo a ver es que así como a lo largo de nuestra historia S. Isidoro se ha aparecido en distintos momentos, muchos de ellos para alentar en la lucha contra el invasor musulmán, y llevar a la cristiandad a la victoria, incluso viéndole aparecer en el campo de batalla siglos después de su muerte, como ocurrió en la Conquista de Baeza, parece que está vinculado de una manera muy especial a la protección y unidad de España. Indudablemente él tuvo una clara influencia, al lado de su hermano Leandro, en el nacimiento de España, una España que hundía sus raíces en el catolicismo y que ha marcado claramente su identidad.

Quizá es significativo en estos tiempos porque le tocó vivir un tiempo de gran inestabilidad a todos los niveles y tuvo una gran labor en la construcción de España y una España católica. Una personalidad tan amplia como la de S. Isidoro abarca muchos campos, religioso, político, social, etc, y todos ellos bajo la clara visión de un Dios Creador que lo gobierna y lo sostiene todo.

Quizá porque el espíritu de unidad de España lo dio el cristianismo católico y en estos momentos, más que nunca, amenaza con su destrucción y por ello quizá S. Isidoro quiera darnos un toque de atención sobre lo deudores que somos de nuestras raíces cristianas, algo que nos tomamos tan a la ligera.

Es un obispo que ha amado y ama con un amor entrañable a España y estoy segura de que no nos abandonará en la lucha y seguirá dando signos de predilección por esta tierra que no le será arrebatada a su único Rey y Señor. Quizá por eso también se encuentre su imagen a los pies del Sagrado Corazón de Jesús en el centro geográfico de España, en el Corazón de España.