Poema Anónimo dedicado a los voluntarios catalanes de Cuba. Hoja volante fechada en 1877.

LETRA

Sonó la trompa guerrera

De los mares en la perla;

Y nuestra patria altanera

Aprestó nave ligera

Que volase a defenderla.

Venganza y guerra gritaba

El insurrecto invasor;

Y tembló al ver que llegaba

La nave que transportaba

Al catalán vencedor.

El mundo entero estremece

Cuando las armas empuña,

Y el más rebelde obedece,

Si voluntaria se ofrece

La mano de Cataluña.

La nave de nuestra vida

Inmensos mares surcó;

Y a toda vela tendida

Siempre salió protegida,

Si algún escollo tocó.

Marinero de fortuna,

Del mar en la tempestad,

Siendo la tierra mi cuna,

Buscaba sin mira alguna

Sepulcro mi voluntad.

Yo temí el ronco bramido

Que fiero daba el cañón;

El catalán atrevido

Por muro expone aguerrido

Al combate el corazón.

Nuestros pechos eran peñas

Do el enemigo embotaba,

En americanas breñas

Al paso de las cureñas

Machetes con que luchaba.

En la lucha está la gloria,

Es la patria su vergel;

¡Mil veces feliz aquel

Que deja eterna memoria

Inscrita en algún laurel!

Y cuando en lucha sangrienta

Lidiamos con tanto ardor,

El alma siempre contenta

Saludó tras la tormenta

Las hadas de nuestro amor.

Hermosas damas del alma,

Dejadnos ver en las salas,

Tornada al pecho la calma,

Cual ángel sobre una palma,

El brillo de vuestras galas.

Flores de eterna ventura

Que asomáis en los balcones,

¡Del cáliz de la ternura

Derramad grata dulzura

Sobre nuestros corazones!

Y tras báquicos placeres

Diremos que sin rival,

Entre los vivientes seres,

Fueron ¡ay! Nuestras mujeres

Las reinas del Carnaval.