Son muchas las cosas que desde fuera de España se han dicho y se dicen sobre los españoles y sus obras. Pocas veces nos creemos nosotros mismos nuestras gestas, logros y grandezas. Recopilaremos en tres series algunas de estas reflexiones que desde fuera, incluso potencias enemigas, dejaron escritas.

Sir Walter Raleigh (Devonshire 1552-Londres 1618), marino, político y escritor durante el reinado de Isabel I. 

Libro History of the World, 1617 : «No puedo por menos que ensalzar la paciente virtud de los españoles. Pocas naciones, o acaso ninguna, han soportado tantas desdichas y padecimientos como los españoles durante su descubrimiento de las Indias. Y sin embargo, persistiendo en sus empresas, con indomable constancia, han anexionado a su reino tantas extraordinarias provincias como para enterrar el recuerdo de los peligros afrontados. Tempestades y naufragios, hambre, derrocamientos, motines, el frío y el calor, la peste y todo tipo de enfermedades, antiguas y nuevas, junto a una extrema pobreza y carencia de lo mas necesario, han sido los enemigos que han tenido que afrontar, en un momento u otro, todos y cada uno de sus mas nobles descubrimientos”.

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Alexander Von Humboldt (Berlín 1769-1859), geógrafo, astrónomo y naturalista.  Padre de la geografía moderna universal.

Libro: Ensayo político sobre el reino de la Nueva España, 1811: Se sorprende de que a cuatrocientas leguas de Ciudad de México, en Durango, se fabricaran pianos y clavicordios y que ya en el siglo XVI los españoles hubieran introducido molinos de ruedas hidráulicas.

Carta del 8-11-1803, dirigida a Manuel Espinosa y Tello. Publicada en: Moheit, Ulrike (ed.), Humboldt. Briefe aus Amerika. 1799-1804. Berlín: Akademie Verlag, 1993, p. 253: «México es una de las ciudades mas bellas que han fundado los europeos en ambos hemisferios, superando claramente a Washington. A ninguno de los gobernantes de México se les puede acusar de corrupción o falta de integridad». «La posteridad mas remota agradecerá a los marinos españoles los inmensos e importantes trabajos que han sabido acopiar en los últimos 20 años. Yo al menos no conozco otra nación que hubiese adelantado más la Astronomía náutica y publicado más mapas exactos en tan corto tiempo».

Carta del 3-2-1800 dirigida desde Caracas a Philippe de Forell. Publicada en: Minguet, Charles (ed.), Alejandro de Humboldt. Cartas Americanas. Venezuela: Ayacucho, 1980, p. 44. «Admiro entre los habitantes de estos lejanos parajes esa lealtad, esa sencillez de carácter, esa mezcla de autoridad y de bonhomía, que ha sido siempre característica de la nación española. Si las luces no están muy extendidas, mucho menos lo está la inmoralidad. (…) Mientras mas vivo en las colonias españolas, mas me gustan. Al regresar a Europa me desespañolizaré con gran pesar». «Es preferible el régimen paternalista español a la destrucción implacable que se está produciendo en el Norte en nombre del progreso».

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Walter Whitman (Nueva York 1819-Nueva Jersey 1892) poeta, ensayista, periodista y humanista estadounidense: «Los americanos tenemos todavía mucho que aprender de nuestro pasado. Hasta ahora, deslumbrados por los escritores y profesores de Nueva Inglaterra, nos hemos abandonado tácitamente a la idea de que solo las Islas Británicas dieron origen a los Estados Unidos, conformando en esencia una segunda Inglaterra, lo que es un error inmenso. Para la compleja identidad americana del futuro, será el carácter hispano el que aporte sus aspectos más necesarios. Ningún legado exhibe una mayor carga histórica, ni es comparable con su religiosidad y lealtad, o con su patriotismo, valor, decoro, seriedad y honor».

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Hippolyte Taine (Vouziers 1828-París1893), historiador y filósofo. En «Hippolyte Taine, sa vie et sa correspondance (1903-1907): «Hubo un momento extraño y superior en la especie humana, con mezcla de monomanía y de exaltación: La España de 1500 a 1700».

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Eliseo Reclus (Francia 1830-Bélgica 1905), geógrafo y escritor: «España y Portugal ocupan el primer puesto en la historia de los conocimientos geográficos. La importancia del descubrimiento del Nuevo Mundo, es tal y tan grande, que el comienzo de la edad moderna debe de fijarse en la fecha que se realizó tan trascendental acontecimiento». «El descubrimiento del Nuevo Mundo ha ejercido y ejerce sobre los destinos de la humanidad una influencia muy superior á todo lo que podía imaginarse en teóricas disquisiciones, porque no sólo ha producido este descubrimiento sus inmediatas y naturales consecuencias en los progresos de la ciencia geográfica y de la astronómica, sino que ha llegado hasta otras esferas de la vida humana, como la religión, la filosofía y la política, que por su índole espiritual, digámoslo asi, parecían muy alejadas del terreno en que se verifican los hechos del orden puramente físico».

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Edgar Sanderson (Nottingham 1838-Inglaterra 1907), profesor de la Universidad de Cambridge.

Libro: Out Lines of the World´s History, Historia de la Civilización, 1885«El honor de dar América al mundo, el consiguiente engrandecimiento de España, acaecido en lo sucesivo con nuevas aportaciones territoriales a costa de una exploración secular no igualada por ninguna otra nación en región alguna y que constituye en conjunto la más maravillosa serie de valientes proezas que registra la Historia, suscitó a la larga la animadversión en la mayor parte de la naciones europeas y no se perdonó medio para contrarrestar la grandeza del glorioso pueblo que, llevado por su intrepidez al otro lado del “Mar Tenebroso”… había hallado y estaba colonizando un nuevo Mundo. Tal leyenda colonial antiespañola no ha podido, sin embargo, resistir al fulgor de la verdad aportado por nuevas y desapasionadas investigaciones, el cual ha iluminado y continua esclareciendo el fondo de crasa ignorancia y a veces de mala fe que había, no ya en plumíferos de baja estofa, sino en historiadores de renombre universal”.