¿Sabías que… los nativos norteamericanos no fueron los primeros que cortaron la cabellera de los enemigos, sino que fueron los colonos holandeses, franceses e ingleses los que pagaban por cada cabellera indígena cortada?

Últimamente está quedando patente en muchos libros publicados que los autores de la llamada Leyenda Negra contra España y todo lo que representa, fueron los que cometieron más y mayores actos crueles durante la colonización de tierras americanas.

Existen pruebas históricas de que la escalpación, (cortar la cabellera), era una rito propio de algunos nativos norteamericanos. Pero la idea de pagar con dinero por la presentación de la cabellera como prueba de indígena asesinado se le atribuye al holandés Willem Krieft, quién fuera gobernador de Nueva Amsterdam (actual Nueva York).

Su iniciativa se extendió rápidamente. De hecho fueron sobre todo entre los franceses  en los siglos XVII-XVIII, durante la Guerra de los Castores y la Guerra franco-india. Estos, para que no tuvieran que cargar con las cabezas, exigían a sus mercenarios (franceses y nativos) las cabelleras de los indígenas que hubieran matado como prueba para cobrar su recompensa. De ahí que otras tribus indígenas que no realizaban esta práctica anteriormente, empezaran a practicarla durante dichas guerras en el territorio de lo que hoy conocemos como Canadá y Estados Unidos.

Por otra parte, durante la Guerra de Pequot, los colonos ingleses también empezaron a pagar por cada cabellera de indígena cortada en los estados de Massachussetts y Connecticut. Y más tarde, a mediados del siglo XVIII en Pennsylvania también se ofreció una recompensa de alrededor de 134$ por la cabellera de un indio de sexo masculino y de 50$ por una mujer o niño.

Incluso en México, a mediados del siglo XIX la costumbre de arrancar cabelleras fue decretada por el gobierno de Chihuahua. Fue conocida como Ley de Cabelleras o Contratas de Sangre, las cuales pagaban el exterminio de los apaches. Tuvieron un gran éxito puesto que casi exterminan a este pueblo y obligó a emigrar a los supervivientes a terreno estadounidense, entre ellos al famoso Jerónimo.

Y como no, en los Estados Unidos en 1864, soldados de la Caballería de Voluntarios de Colorado, liderados por John Chivington masacraron un pueblo cheyenne-arapahoe que residía en Sand Creek, porque creían que les habían robado parte de sus reses. Cerca de 160 nativos perdieron la vida, dos tercios de ellos eran mujeres y niños. Los soldados mutilaron a sus víctimas cortándoles la cabellera, nariz o genitales. Lo más terrible era que el poblado de Sand Creek era de los más pacíficos de toda la tribu Cheyenne.

Fuente: Hispanos contra la Leyenda negra