Erika Prieto es una joven estudiante que ha venido por primera vez a la peregrinación a Covadonga. Comparte con nosotros la experiencia.

¿Qué ha supuesto para usted poder peregrinar a Covadonga por primera vez?

Como para cualquier joven fiel a la liturgia romana tradicional, poder entregar estos días de penitencia a la Santísima Virgen acompañados de la Santa Misa Tradicional ha sido una verdadera bendición.

Recuerdo cuando el año pasado me comentaron superficialmente la existencia de este nuevo proyecto. pues lamentablemente no pude acudir, pero a la llegada de aquellos conocidos que tuvieron el honor de asistir, tras ver su testimonio y las imágenes que captaron, daba por seguro que este año tenía que ir. Fue tan esperanzador ver a aquellas 1000 personas, tanto familias, jóvenes como no tan jóvenes, ofreciendo cada paso con tanta devoción. Puede imaginarse, por tanto, la grandísima e indescriptible satisfacción que supuso para mí ser partícipe de estas jornadas.

En el segundo año se ha visto que la participación va en aumento y que esto es imparable...

¡Y tanto!, y espero que Dios mediante cada año se duplique la participación de esta. Estoy segura de que esto solo es el inicio, tan solo hay que ver el revuelo que está habiendo en redes sociales. Tenemos que seguir apostando por la tradición y solo así seremos capaces de atraer a la máxima gente posible.

En cualquier caso es bueno perseverar para que siga creciendo si es voluntad de Dios.

No hay ninguna duda de que esto solo va a ir a más. Esto lo podemos apreciar en nuestro propio entorno, yo misma lo he vivido. Actualmente, en las parroquias la edad media de los fieles es obvio que va en aumento, en cambio en aquí cada vez hay más jóvenes que llegan y valoran la belleza de la liturgia tradicional. Nuestro deber es extenderla y darla a conocer, el resto ya viene por sentado.

¿Cómo ha sido el amor a Dios que ha percibido?

 

¡Maravilloso!, y muy alentador. no solo por parte de los laicos sino también por parte de los sacerdotes. Más de 40 sacerdotes caminaron hasta desgastarse, siempre con una sonrisa en la cara, para llegar al campamento y ponerse a confesar horas y horas.

Verdaderamente, estos días han sido un soplo de aire fresco y un hálito de fe, días en los que realmente he podido ver y sentir el amor de Dios. Ver que no estás solo, sino que realmente hay muchas personas en el mismo camino que tú.

¿Y el momento qué más le ha llegado al corazón?

Me resulta muy difícil escoger un solo momento, pero yo me quedaría con la Santa Misa solemne en la basílica. Personalmente, estoy acostumbrada a escuchar la Santa Misa Tradicional en capillas muy humildes y ver su majestuosidad en una basílica de esta magnitud ha sido indescriptible.

Pese a que todos estábamos exhaustos después de la larga peregrinación, la basílica estaba a rebosar. se podía apreciar gente de pie sin ningún tipo de visión intentando seguir la Santa Misa como buenamente podían, sacerdotes confesando pese a las dificultades de acceso al confesionario y colas muy largas para poder comulgar de rodillas y en la boca.

También cabe destacar la belleza del momento de la consagración al sonido de la marcha real.

Efectivamente muchos coinciden en que la Misa final fue lo mejor...

Es evidente que esta peregrinación no hubiera sido lo mismo sin la Santa Misa en el centro de ella. No es una sorpresa que cada vez más personas (sobre todo jóvenes) aprecian y buscan la verdadera belleza de la liturgia de la Santa Misa Tradicional. Y aunque bien es cierto que no es tan accesible como nos gustaría, no puede limitarse a tan solo unos pocos días al año. Estos actos los tenemos que aprovechar para dar visibilidad y concienciar al clero español de que la liturgia tradicional no solo está presente en un círculo reducido de nostálgicos.

¿Por qué es importante que el espíritu de la peregrinación tenga continuidad a lo largo del año?

Es importante porque en la peregrinación vivimos realmente esa oportunidad para acercarnos más a Dios, pero para crecer espiritualmente es fundamental mantener este espíritu a lo largo de todo el año. Juntarnos y mantenernos esperanzados. Cada vez hay más católicos comprometidos, no podemos flojear ahora.

Para que salga todo bien, siempre hay un duro trabajo detrás, que a veces puede pasar desapercibido. ¿Cómo valora este trabajo tan necesario?

Afortunadamente en mi capítulo se respira un ambiente de compañerismo, sacrificio y servicio muy bueno. nuestro jefe de capítulo ha estado siempre dispuesto a resolvernos todas las dudas posibles y no solo a eso, sino a podernos facilitar las tareas para poder vivir la experiencia como es debido. No todos tienen la facilidad ni accesibilidad pertinente para poder acudir, pero siempre nos las arreglamos para que aquellos que lo deseen puedan participar.

¿Hasta que punto ha sido importante la presencia del arzobispo de Oviedo bendiciendo a los peregrinos?

La presencia de Mons. Sanz al inicio de la peregrinación bendiciendo a los peregrinos pienso que fue capital por una simple razón. Todos nosotros, fieles a la liturgia romana tradicional, no queremos sentirnos excluidos sino acogidos asegurando una rectitud doctrinal que nos haga sentir cómodos y dentro de la Iglesia. La vuelta a la tradición es la solución a muchos males que a día de hoy la Iglesia carga a sus espaldas y cada vez más gente es consciente de ello. No tiene ningún sentido que la intenten limitar.

¿Qué diría a los lectores para que se animen a peregrinar el año siguiente?

Les diría que es una experiencia y ocasión única para vivir el espíritu de la fe. que sean conscientes de a donde vienen y que no vengan con ninguna expectativa mundana y que lo aprovechen al máximo espiritualmente. Una vez se animen a venir, no fallarán ningún año más.