Hoy es el  octogésimo sexto aniversario, del glorioso Alzamiento Nacional, Cruzada de Liberación, llamada por algunos, “golpe de estado”, por otros “insurrección” y  por los más neutrales, “guerra civil”.

Pues bien; es necesario retrotraerse ochenta y seis años atrás, pues como dijo Karl Marx-de las pocas cosas creíbles que dijo- “La cronología es el andamiaje necesario para el edificio de la historia y la tarea de la historia es establecer la verdad”.

Para hacernos una idea de los antecedentes remotos y próximos, de las tendencias, usos y  costumbres de la izquierda; sea cual fueren las siglas  y el tiempo de perpetración, echaremos mano de la estadística.

Presidentes del Gobierno español asesinados por la izquierda: 4; Cánovas, Canalejas, Dato y Carrero Blanco.

Líderes de la oposición asesinados por la izquierda: 2; José Calvo Sotelo y José Antonio Primo de Rivera.

Intentos de asesinato de Reyes y Presidentes por parte de la izquierda: 6; Isabel II, Alfonso XII, Maura, Alfonso XIII, Juan Carlos I y José Maria Aznar.

Por parte de la derecha mal que les pese a algunos las cifras son; 0.

Para entender lo que sucedió en España en 1936, hay que situarse en el contexto temporal y espacial del momento; no podemos valorar los hechos ni el contexto de los mismos, con la forma de pensar, legislación, espacio de tiempo, y antecedentes próximos del año  2022.

Se mire como se mire “el dato mata al relato”.

El genocidio de la Vendée, (Francia 1791-1794), fue un anuncio de lo que sucedería en la España de 1936, mismas fuerzas ocultas, mismo odio a la fe, misma preparación, mismo dolo (conocimiento del hecho y voluntad de ejecutarlo).

La Masoneria y el Comunismo, siempre anticatólicos e inspirados por  Satanás, llevaban años y años planificando la destrucción de la religión católica y para ello, el requisito indispensable era el exterminio sistemático de los religiosos, Sacerdotes, Obispos, Cardenales, Arzobispos, católicos practicantes etc.

España, 1936. El Frente Popular, se arroga la victoria de unas elecciones fraudulentas, que constituyeron un “pucherazo”, a juzgar por la información recabada de entonces; siendo la más importante los llamados “papeles de Alcalá Zamora”. Dichos papeles, o fondo documental llegaron a España, coincidiendo con el Gobierno de Zapatero, que como no podía ser de otra manera, no salieron a la luz.

 

En dichos papeles, el mismo Alcalá Zamora:

“[La hueste parlamentaria del Frente Popular] llegó a esa mayoría absoluta, y aun a la aplastante, en las etapas del sobreparto electoral, todas de ilicitud y violencia manifiestas (…) La fuga de los gobernadores y su reemplazo tumultuario por irresponsables y aun anónimos permitió que la documentación electoral quedase en poder de subalternos, carteros, peones camineros o sencillamente de audaces asaltantes, y con ello todo fue posible (…) Ya las elecciones de segunda vuelta, aunque afectaran a muy pocos puestos, fueron resultado de coacciones y pasó lo que el gobierno quiso. ¿Cuántas actas falsificaron? (…) El cálculo más generalizado de las alteraciones postelectorales las refiere a ochenta”.

Tenemos pues el primer “dato que mata a relato”; ¿Régimen legitimo? NO.

Golpe de Estado: Destitución repentina y sustitución, por la fuerza u otros medios, de quien ostenta el poder político. (RAE).

El poder político en 1936, se ostentaba una vez tomado el mismo, por un procedimiento electivo, libre, igual, directo y secreto. Ya hemos visto que el procedimiento para ostentar el poder fue meridianamente fraudulento. No podemos olvidar, que Su Majestad Alfonso XII, tras las elecciones de 1931, abandono España, no precisamente por la voluntad popular, sino por esta, acompañada de amenazas de muerte manifiestas. Asi pues, ante un gobierno no legítimo, no hay destitución de quien ostenta el poder político, puesto que no hay poder político, sino una toma del poder de manera ilegítima, por fraude electoral.

Tenemos pues el segundo  “dato que mata a relato”; ¿Golpe de Estado? NO.

Guerra Civil: es el conflicto armado que se manifiesta en un país en específico; donde se enfrentan entre sí individuos de un mismo territorio, ciudad, comunidad o pueblo, para de esta forma defender dos ideologías, doctrinas, posiciones o intereses distintos.

Para examinar este tercer concepto, nos detendremos en el último tercio de esta definición el cual refleja la génesis de una guerra civil; “defender dos ideologías doctrinas, posiciones o intereses distintos”.

Bien; en la España de 1936, no había ninguna disputa, ni contraste de pareceres, ni incompatibilidad de caracteres. El pueblo llano, estaba en otros menesteres. Lo que sucedió a grandes rasgos fue lo siguiente:

 Genocidio: Exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad. (RAE).

La Rae; define muy bien lo que sucedió. Un grupo heterogéneo de individuos, espoleados, por la Komintern Soviética y la Gran Logia de la Masoneria, se entregó a la barbarie, el salvajismo, la necrofilia, la práctica de la tortura y  la eliminación sistemática de religiosos, sacerdotes, curas, de pueblo, Obispos, Cardenales, Arzobispos, Seminaristas, políticos de derechas, republicanos de orden; algunos católicos y ciudadanos que no compartían las creencias salvajes, de este grupo organizado de psicópatas asesinos, llamado Frente Popular. 

Un genocidio en toda regla, cuya palabra y definición me cuesta mucho encontrar en la actualidad en obra literaria alguna, salvo honrosas excepciones.

La madrugada del 13 de julio de 1936, el líder de la oposición, José Calvo Sotelo, fue sacado de su casa con una orden de arresto falsa y asesinado de un disparo en la nuca. Se cree que el autor del crimen fue Luis Cuenca, miembro de las Juventudes Socialistas. En cualquier caso el antecedente remoto de este execrable crimen de Estado, según dicen de manera absurda y leguleya; fue la muerte del Teniente Castillo, cuyo asesinato se lo atribuyen a Falangistas o Carlistas. Aunque asi fuere; existe una diferencia abismal entre las dos muertes de etiología homicida. Primera: si el Teniente Castillo, fue asesinado por Falangistas o Carlistas, dicho crimen, quedaría enmarcado en un acto homicida de uno o más exaltados de la Falange o del Carlismo.  Segunda: El caso de José Calvo Sotelo, no ha lugar a similitudes; fue asesinado por miembros de la fuerza pública (Guardia de Asalto), en un vehículo oficial y de servicio en ese momento, utilizando falsificaciones, artimañas y mentiras para conseguir la sumisión de la víctima desconocedora del final que le aguardaba. Dicho vehículo y personal del funcionariado, eran  pertenecientes al gobierno entonces actuante, por lo tanto fue un crimen de Estado.

Llegados a este punto, no sería de justicia,  dejar de analizar; la “tendencia a la insubordinación” del Generalísimo Franco contra la Republica, y para ello, nada mejor que ver su actuación como militar fiel al orden establecido.

-El 4 de octubre miles de trabajadores asturianos se levantaron contra el gobierno central (La Republica), tras el ascenso de la CEDA. Desde Madrid se decidió enviar al General Franco,  para disolver la revuelta. La prensa empezó a conocerlo como el «Salvador de la República».

-La sublevación  de Sanjurjo en 1932; Franco no la secundo.  

-La famosa carta de junio de 1936,  de Franco al jefe de Gobierno en la que aseguraba no sólo no querer sumarse, sino que consideraba: "un deber dar a conocer una gravedad grande para la disciplina militar".

 

Aun asi tuvo lugar una “tenida masónica”, a la que llamaron,  “Pacto de San Sebastián”, donde los masones se reunieron a fin de decidir, “quien era el padre de la criatura y que nombre le ponían”.

Tenemos pues; un General del Ejército Español, fiel al orden establecido, sin antecedente remoto de golpismo alguno, y que de ¿repente se alza en armas, con parte del ejército y la población civil, además de milicias Falangistas y Carlistas?, ¿Por qué?..... ¿Por provocar un baño de sangre?, ¿por destruir la Nación a la que  había entregado parte de su  vida en la milicia? ¿Por ambición? .Nada de esto puede convencer a ninguna persona que tenga más de una neurona en el cerebro. El Generalísimo Franco, siempre estuvo ayuno de solemnidad, solo hay que visionar las fotografías donde se le ve sonreír con mayor frecuencia; las fotos de África.

El Caudillo, era feliz ejerciendo su profesión de militar, para la que se había formado durante años en Academia y en combate.

 

18 de julio de 1936.

El día “D”, para España, el “hasta aquí hemos llegado”, el momento en que el Generalísimo Franco, articula el Alzamiento militar, el cual había sido secundado por un Directorio militar dentro del cual figuraba un Mason, el militar más mayor, Cabanellas.

Franco  se resistió hasta el último momento, a la hora de tomar tan difícil decisión, consciente plenamente de  que se avecinaban tiempos recios y duros para España y los españoles; pero había que parar ese genocidio.

Había que parar el genocidio de las personas y como se dio en llamar “el genocidio de las cosas”.

Antes del levantamiento España estaba sumida en una absoluta anarquía.

El mismo Azaña, (Mason; hermano Plutarco),   hablaba asi el 17 de marzo:  

«Hoy nos han quemado Yecla: siete iglesias, seis casas, todos los centros políticos de derecha y el Registro de la propiedad. A media tarde, incendios en Albacete y Almansa. Ayer, motín y asesinato en Jumilla. El sábado, Logroño; el viernes, Madrid: tres iglesias. El jueves y el miércoles, Vallecas… Han apaleado, en la calle del Caballero de Gracia, a un comandante, vestido de uniforme, que no hacía nada. En Ferrol, a dos oficiales de artillería; en Logroño acorralaron y encerraron a un general y cuatro oficiales… Lo más oportuno. Creo que van más de doscientos muertos y heridos desde que se formó el gobierno –es decir, desde un mes antes– y he perdido la cuenta de las poblaciones en que han quemado iglesias y conventos».

Esta era una definición excesivamente generosa, de la España de entonces, el mismo narrador, el Mason Azaña, fue quien facilito armas a las turbas y sustento a barbarie, tolero el genocidio, y permitió la anarquía y las atrocidades más espeluznantes que el ser humano pueda imaginar.

Permitió la articulación de las “chekas”, centros de tortura y exterminio a cargo del Frente Popular, donde estos psicópatas, daban rienda suelta a sus más bajos instintos inspirados por Satanás. De la mano de un mal nacido; “Laurencic”, se importó el modelo, con el manual de instrucciones redactado por la Komintern soviética.

60.000 españoles fueron vilmente asesinados por el Frente Popular entre 1936 y 1939.

Entre febrero y julio el Frente Popular asesino a más de 300 personas. Robaron el Banco de España y todas las cajas de seguridad privadas y públicas.

En los centros de tortura y exterminio, se  practicaban una serie de tormentos físicos y psíquicos inenarrables, que merecen todo un manual específico aparte. Por poner un ejemplo y sin querer caer en la procacidad escatológica, pondremos el caso del “Obispo de Barbastro” el cual fue castrado en vivo y arrastrado sangrando hasta el lugar de su muerte.

El estado de España era este. Saqueos, torturas, secuestros, asesinatos, robos, incendios de iglesias, asaltos a bancos, robos y destrucción de obras arte algunas incalculables etc.

Todo un panorama, que no invitaba precisamente al dialogo sino a la toma de una decisión, firme utilizando la fuerza, como unico medio de poner coto a las atrocidades.

¿Fue necesario el alzamiento?; NO, la Santa Cruzada fue IMPRESCINDIBLE.

1 de abril de 1939.

“En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han ocupado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares, la guerra ha terminado”.

Burgos 1 de abril de 1939.

Año de la victoria.

El Generalísimo Franco.

Con este, Parte Oficial de Guerra, el último, se daba por concluido el conflicto armado, fruto de a Santa Cruzada de liberación.

Al Caudillo, le quedaba un lecho de ruinas sobre el que construir y reconstruir una nueva nación. Los rojos, practicaban una técnica, muy bien aprendida de la Komintern Soviética; la “tierra quemada”, se aplicaron con absoluta saña contra todo lo que se pudiera aprovechar destruyéndolo como tan  bien sabían hacer y bien inspirados por Satanás.

 Millares de muertos, campos agrícolas quemados, la cabaña ganadera sacrificada, puentes deshechos, ferrocarril inservible, fabricas quemadas, Iglesias quemadas, escuelas destruidas, almacenes de alimentación, saqueados y quemados,  hospitales destruidos,  aeropuertos y puertos devastados……

Fue empezar de cero….

Podemos decir que el Caudillo, acometió tamaña misión, entre  divina y humana, en dos periodos diferenciados; a saber: de 1939 a 1951 y de 1952 a 1975. El primer periodo podría definirse como “dibujar un nuevo horizonte en España”, articulando la cobertura de las necesidades más primarias, como el alimento y la sanidad, asi como la vivienda y el trabajo.

En el segundo periodo, se llevó a cabo de su mano, la más profunda transformación de una sociedad con catastróficos antecedentes; situándola en la posición  más envidiable que conociera jamás el mundo.

La falta de inversión particular y privada se suplió por voluntad del Caudillo, por un sistema de autoproducción y autoabastecimiento, habida cuenta que en tiempos de posguerra europea todo el mundo necesitaba sus materiales y alimentos para sí. La izquierda radical, no tienen en cuenta siquiera esta perspectiva socio económica, en semejante marco histórico  referencial. 

La política económica autárquica, no fue una decisión tomada en un momento de ensoñación soberanista o patriótica; sino que fue el mejor de los males dadas las circunstancias. Una España carente de todo, una España sin apoyos internacionales, una España sujeta a sanciones desde 1945, pocas opciones le quedaban al Caudillo, sino la de aplicar la cultura del esfuerzo, donde el pueblo español demostró una vez más  ser capaz de todo, siempre que ha tenido a una persona decente como Norte y guía.

Alimentar a la población, construir hospitales, fábricas, transporte, ferrocarril, aeropuertos, autopistas, puentes, infraestructuras críticas, escuelas, universidades, administración civil y militar, reconstruir Iglesias y catedrales, patrimonio nacional, museos, etc. Legislación Civil laboral, social, creación de puestos de trabajo, educación académica, ética y moral, formación del espíritu nacional….     

Planes de Desarrollo.

Posteriormente a la labor titánica, entre divina y humana, del Caudillo para con la supervivencia del pueblo español, que supuso marcar un nuevo horizonte de esperanza para la nación,  llego la fase de avance, la fase más tecnificada del progreso; los Planes de Desarrollo.

 Tanto para  Franco, como para Carrero Blanco, las personas que habían vivido el enfrentamiento bélico, sopesaban el mismo como causa de adquisición de radicalismos ideológicos, los cuales habían sido piedra del diablo entre los españoles, enfrentándolos unos a otros. El Caudillo considero prioritario, el desarrollo en España y para los españoles, a manos de personas ilustradas, formadas y capaces. Selecciono sus candidatos  a ministros, personas,  de amplia vida profesional, y que fueran asépticos  a cualquier clase  de interés  político, eso sí que observaran, una concepción católica de la vida, y unos hábitos de comportamiento tradicionales

Un grupo de hombres seleccionados, con alta cualificación profesional, formaban parte de la Comisaria del Plan de Desarrollo, capitaneada por López Rodo, personas escogidas de entre lo mejor de nuestra Patria, Abogados, Ingenieros, Economistas, Arquitectos, Peritos; entre otros formaron este elenco de altísimos profesionales.

Existieron en nuestra Patria cuatro planes de desarrollo, a saber:

-Primer Plan de Desarrollo (1964-1967), aprobado por la Ley 194/1963 de 28 de diciembre. Publicado en el BOE de 30 diciembre de 1963.

 

- Segundo Plan de Desarrollo (1968-1971) Ley 1/1969, de 11 de febrero. Publicado en el BOE de 12 febrero de 1969.

 

-Tercer Plan de Desarrollo (1972-1975) Ley 22/ 1972 de 10 mayo. Publicado en el BOE de 11 mayo de 1972.

 

-Cuarto Plan de Desarrollo (1976-1979) No aprobado……. ¿?

 

El Generalísimo Franco falleció el 20 de noviembre de 1975, el último Plan de Desarrollo se articuló para los años 1976 al 1979. ¿Cómo iban a aprobarlo? Como iban a  aprobar un Plan que pretendía desarrollar la economía y el éxito de nuestra Patria.

Desde antes del fallecimiento  del Caudillo; en su agonía, ya se estaba fraguando a fuego lento, “la destrucción de España”, tal como era conocida. Ya se estaba implementando el odio a Franco, ya se estaba utilizando “el secuestro del lenguaje”, hablando de “libertad”, como si la libertad fuese un valor en sí misma. Hacían incluso canciones con la libertad como letra.

Se articuló  un experimento llamado  “Transición”, -de nuevo el secuestro del lenguaje-, se celebró un referéndum que daba a elegir entre dos posiciones; “ruptura” o “reforma”. Toda la oposición al Caudillo que hasta entonces permanecía muda, que no había tenido agallas para hacer oposición, escogió ruptura, con el fin de aplastar el franquismo y empalmar con la por ellos llamada “legitimidad”, del Frente Popular asesino,  y  la Republica inútil.

Toda esta patulea de vividores; recibió “llaves en mano”, una España prospera, elevada a la octava potencia mundial. Todo un suculento botín para tanto vividor.

Se confecciono una trampa llamada “de la ley a la ley”, es decir, asentada en las raíces del régimen de Franco, una especie de traspaso de poderes pacifico, para llegar al sistema democrático; eso sí, sin tener el más mínimo reconocimiento y respeto a la labor del Caudillo, al que gracias a él, iban a conseguir la tan cacareada democracia; sistema que no ha traído más que calamidades y desgracias a España “disfrazadas de libertad y derechos”, siempre con el disfraz de la libertad, siempre….

El asesinato del Almirante D. Luis Carrero Blanco, además de una atrocidad, fue un inmenso error. El Caudillo era más que consciente de  que con él, moría el Franquismo y no pretendía articular una sucesión clonada a su imagen y semejanza como lo dejo muy claro en las distintas entrevistas de medios extranjeros. El generalísimo quería lo mejor para España, siendo conocedor, de que con el transcurso de los años, llegaría la modernidad, la ciencia y la técnica marcarían un nuevo rumbo en el horizonte de España, y que las personas serian distintas, y sus formas de pensar distintas; pero por encima de todo siempre estaría España.

El invento, fue diseñado y organizado, por Torcuato Fernandez Miranda y Adolfo Suarez hizo de “Cicerone”,  este último, articuló un ciclo de chanchullos, contubernios y ratimagos con la oposición; entre ellos habían criminales como “El Carnicero de Paracuellos”, que dio lugar a un remedo masónico llamado Constitución; habla, entre otras cosas, de nacionalidades y permite el vaciamiento progresivo del poder central a favor de las autonomías. Tiene otra particularidad; “reconoce y garantiza los derechos”, pero no el bien dimanante de la consecución de ese derecho y me explico: “La Constitución reconoce y garantiza el derecho a una vivienda digna”…pero no te proporciona ninguna ni establece mecanismos para que las personas hagan real ese derecho…” “La Constitución reconoce y garantiza el derecho a un  trabajo digno”.. Pero no te da trabajo, ni crea puestos de trabajo. Las leyes de Franco SI. Desde entonces, la corrupción, la malversación, el terrorismo salvaje de ETA, y la baja calidad moral de los políticos españoles van a ser la tónica general en España.

   Don Torcuato, hombre culto y docto, como otros, buenos conocedores de los antecedentes remotos, vieron  claramente el peligro y  no votaron  aquella Constitución y Suárez se deshizo de Torcuato Fernandez Miranda. 

Carrillo y demás adláteres, pensaron siempre en clave de futuro; por eso aceptaron todo lo aceptable: monarquía, bandera, economía de mercado… el trabajo de zapa y de dragado vendría más tarde, con el paso de los años, hasta la práctica destrucción de España como nación. El PSOE, con cuyas siglas se inauguraron muchas de las chekas, se fue abriendo un camino a base de tragaderas,  pero, quedando al mismo tiempo como demócrata y antifranquista.

Con estas mimbres, y la Democracia en marcha, comenzó la  falsa libertad a hacer estragos en nuestro país. Pluralidad de partidos políticos, todos ellos con el afán de acumular poder a cualquier  precio, corrupción, delincuencia nacional  e  importada, pornografía, drogas, tráfico de drogas, prostitución a mansalva, desempleo, fracaso escolar, pobreza, ley de amnistía poniendo en libertad a una legión de enemigos de España, fin de la censura o mejor dicho carta blanca a la Gomorra moderna, terrorismo, divorcio, aborto, etc, etc.

¿Una España distinta a la actual? Claro que hubiera sido posible. Si de un principio, las personas llamadas a ostentar cargos de poder y con el deber de transformación progresiva de la sociedad Española; hubieran tenido claro, que “darle un tenedor a un caníbal no es progreso”.

El progreso, se asume paulatinamente en los campos de la ciencia y de la tecnología; no en dar rienda suelta a los instintos desatados. Se puede progresar en todo siempre que no se dé la espalda a los valores eternos, ética, moral, verdad, fe; la libertad es una entelequia; ¿“un toxicómano que no está en prisión, es libre”? ¿Un menesteroso que no está en prisión es libre?, ¿Una mujer que no está en prisión y  acude a abortar, es libre?, ¿Un padre de familia que no está en prisión y no tienen para alimentar a su familia es libre?......

Yo sinceramente creo que no; creo que son esclavos, uno de su drogodependencia, otro de su pobreza, otra de su ignorancia, otro de su desempleo…..

Si, si era posible una España distinta a la que tenemos; por supuesto que sí. Si los elegidos para esta tarea de gobernanza hubieran sido dignos de heredar la España que nos dejó el Caudillo, y no la hubieran considerado botín de guerra.

En justo agradecimiento han profanado su cadáver, los más, y han mirado hacia otro lado los neutrales.

Ya decía Calderón, “Si la neutralidad sigo, a andar solo me condeno, que el neutral nunca fue bueno, como amigo ni enemigo”.