Fue en las primeras horas de la mañana del 21 de abril de 1972, cuando, por unos días, el puerto de La Coruña se convirtió en una suerte de eventual Base Naval, al albergar en sus distintos muelles un total de catorce buques de las Armadas española y francesa.

Aquella mañana, entre las ocho y las once, arribaron los Destructores de nuestra Armada “Roger de Lauria”, “Oquendo”, “Jorge Juan”, “Almirante Valdés” y “Almirante Ferrándiz”; el Petrolero de Flota “Teide” y el Remolcador de Altura “RA-1”. También lo hicieron los Destructores franceses “Du Chayla” y “Casablanca”; las Fragatas “Le Normand” y “La Basque”; los Submarinos “Narval” y “Dauphine” -este hizo su entrada en el puerto el día 22- y el buque logístico “Rhone”. En total catorce buques con sus respectivas dotaciones que permanecieron en la ciudad hasta la mañana del lunes, 24, en que levaron anclas y zarparon rumbo a Santander.

La presencia de estos buques despertó mucha expectación en la ciudad, siendo cientos los coruñeses que concurrieron, especialmente en las jornadas del fin de semana, a los muelles para ver de cerca los barcos allí atracados. De igual modo, la salida de las dotaciones a tierra, en la hora del franco de paseo, animó las calles del centro y, de manera especial, las zonas de ocio que se vieron notablemente concurridas por los marineros de ambas Armadas.

De acuerdo con los datos facilitados por la prensa de le época, en el muelle del Almirante Vierna quedaron abarloados los Destructores galos “Du Chayla” y “Casablanca”; en el contiguo de Méndez Núñez, nuestros Destructores “Oquendo”, “Roger de Lauria” y “Jorge Juan”. En Calvo Sotelo norte, las Fragatas galas “Le Normand” y “La Basque” y los Submarinos “Narval” y “Dauphine”, así como el buque de apoyo “Rhone” de la misma nacionalidad. En el muelle cabeza de Calvo Sotelo, el Remolcador de Altura “RA-1”; en Calvo Sotelo sur, nuestros “Almirante Valdés” y “Almirante Ferrándiz”, y en el muelle de San Diego, el Petrolero “Teide”.

En resumen, la mayor parte de los muelles se vieron ocupados por los buques arribados a la ciudad, confiriendo al puerto la imagen característica de una base naval.

No podemos asegurar que se trate de la mayor concentración de buques de guerra en la zona portuaria coruñesa, toda vez que, tanto en 1985, como en 2005, con motivo de la celebración en nuestra ciudad de los actos centrales del “Día de las Fuerzas Armadas”, la presencia de buques fue mayor; sin embargo, al margen de estas fechas, si creemos que fueron unas jornadas en las que se registraron la mayor afluencia de barcos militares a nuestro puerto.

Todos estos navíos participaban en los ejercicios “Finisterre-X-72”, celebrados, a partir del 16 de abril, cuya primera y segunda fase se desarrolló en las aguas comprendidas entre las Rías Bajas y La Coruña y, la tercera y última, en la zona comprendida entre La Coruña y Santander.

Destructor “Almirante Valdés” (D-23)

En estos importantes ejercicios participaron, igualmente, helicópteros antisubmarinos de la 5ª Escuadrilla de la Armada y Aviones del 206º Escuadrón del Ejército del Aire. También se contó con el concurso de buceadores de combate a bordo del Buque de Salvamento de la Armada “Poseidón” (BS-1) que, por lo que sabemos, no estuvo presente en La Coruña al no participar en la tercera fase de las maniobras.

El ejercicio, incluyó incursiones de buceadores sobre objetivos en aguas de las Rías Bajas y supuestos de defensa antiaérea y antisubmarina en la zona del Cantábrico.

El mando de las maniobras lo ostentó el Contralmirante, comandante jefe del Mando de Escoltas, Teodoro de Leste Cisneros, que enarbolaba insignia el Destructor antisubmarino “Roger de Lauria”, una de las unidades más modernas con las que contaba la Armada en aquellos años.

De acuerdo con los datos que poseemos, estaba prevista la celebración de diferentes actos, tanto de carácter oficial, como otros organizados por diversas entidades coruñesas, teniendo constancia que, además de las visitas realizadas, para cumplimentar a las Autoridades de la ciudad, por parte del Contralmirante Leste y los comandantes de los buques participantes en los ejercicios, el domingo, día 23, la Sociedad “Liceo de Artesanos de Monelos”, ofreció una animada fiesta en honor a las dotaciones de los buques surtos en el puerto.

A este festival, asistieron diferentes personalidades de la ciudad, así como los Comandantes de las distintas unidades navales, una representación de sus dotaciones y numeroso público que disfrutó de una animada velada.

También, durante el fin de semana, algunos de los barcos abrieron sus portalones para poder ser visitados por cientos de coruñeses que acudieron a los muelles.

Con relación a los busques de nuestra Armada, participantes en aquellas maniobras, cabe señalar lo siguiente.

El Destructor antisubmarino “Roger de Lauria” (D-42), insignia en aquellas operaciones navales, fue el segundo de la clase “Oquendo”, cuyo cabeza de serie se encontraba también en La Coruña en aquellas jornadas.

Construido en la factoría de la Empresa Nacional Bazán de Ferrol, fue botado en agosto de 1967 y remolcado a Cartagena donde sufrió una importante modernización, siendo entregado a la Armada en 1969, causando baja en 1982.

Petrolero “Teide” (BP-11)

Desplazaba 3.785 tn. a plena carga. Su eslora era de 119,3 m., con 13 de manga y 5,6 de calado. Disponía de dos turbinas Rateau-Bretagne y tres calderas de vapor que le proporcionaban una potencia de 60.000 cv. y un andar de 28 nudos.

Iba armado con seis cañones 127/38 mm., en montajes dobles; dos tubos fijos MK 25 para torpedos MK 37 de 533 mm.; dos tubos triples MK 32 para torpedos ASuW MK 44. Disponía de sistema de guerra electrónica AN/WLR 1. Igualmente, contaba con radares de búsqueda SPS 40, de navegación; táctico SPS 10 y de navegación Decca RM 426. Control de tiro por medio de un director MK 37, asociado a un radar MK 25 y otro con un radar MK 35. Contaba con un sonar SQS 29 de casco y uno VDS SQA 10. Tenía capacidad para embarcar un helicóptero Hughes 369 ASW o un Hughes 500. Su dotación era de 318 hombres.

El mítico Destructor “Oquendo” (D-41), fue el cabeza de una clase que, en principio, iba a constar de un total de nueve unidades –“Blas de Lezo”, “Gelmírez”, “Lángara”, “Bonifaz”, “Recalde” y “Blasco de Garay”-, incluidas las tres que se construyeron –“Oquendo”, “Roger de Lauria” y “Marqués de la Ensenada”-, siendo los otros seis finalmente cancelados.

Encargados en 1943, dentro de un ambicioso proyecto conducente a lograr una modernización completa de la Armada tras la contienda civil, la construcción del “Oquendo” comenzó en junio de 1951, con un sistema de propulsión de origen francés, no causando alta hasta abril de 1963.

Por su parte, el “Roger de Lauria” fue botado en diciembre de 1958 y el “Marqués de la Ensenada” en julio del año siguiente, si bien estos dos últimos sufrieron una profunda modernización adaptándose al modelo norteamericano “FRAM II”.

La industria naval española puso todas sus esperanzas en este proyecto que incluía la construcción de unos buques con gran poder antiaéreo y antisubmarino; sin embargo, la falta de materiales, debido al aislamiento internacional de España, obligó a modificarlo, retrasando notablemente su incorporación a la Armada.

El “Oquendo” (D-41), con notables diferencias con relación a sus gemelos al no haber sido modernizado, desplazaba 3.004 tn. a plena carga. Su eslora era de 116,5m., 11 de manga y 5 de calado. Su propulsión la generaban dos turbinas Rateau-Bretagne y tres calderas de vapor que le proporcionaban una potencia de 60.000 cv. y un andar de 32,5 nudos.

Disponía de un radar Marconi SNW-10 2-D aéreo y otro 293Q de superficie, así como de un sonar QHB de casco. Contaba, igualmente, con direcciones de tiro Vickers-Armstrong con radar tipo 275 M para las piezas de 120 mm. y tipo 262 P para las de 40 mm.

Iba armado con cuatro cañones de 120/50 mm. NG 53DP en dos montajes dobles; seis cañones Bofors antiaéreos de 40/70 mm.; dos canastas para torpedos ASW MK 32 de 325 mm. y dos lanzadores de erizos MK 11. Si dotación era de 252 hombres. Fue dado de baja en 1978.

Los Destructores “Jorge Juan” (F-25), “ex McGowan DD-678”; “Almirante Valdés” (D-23), “ex Converse DD-509”, y “Almirante Ferrándiz” (D-22), “ex Taylor DD-551”, pertenecían a la clase norteamericana “Fletcher” y formaban parte de la 21ª Escuadrilla, popularmente conocida con el apelativo naval de “los cinco latinos”, integrada también por los “Lepanto” (D-21) y “Alcalá Galiano” (D-24).

Remolcador de Altura “RA-1”, con el numeral “A-41”

Botados en Estados Unidos entre 1942 y 1944, fueron transferidos a la Armada, merced a los acuerdos Hispano-norteamericanos, entre 1957 y 1960, causando baja entre 1985 y 1988. Durante sus años de servicio bajo la bandera nacional constituyeron la punta de lanza de la Armada.

Desplazaban 3.100 tn., con una eslora de 114,7 m., una manga de 12 y un calado de 5,4. Disponían de cuatro calderas B&W, dos turbinas y dos hélices que les proporcionaban una potencia de 60.000 cv., y un andar de 32 nudos. Su dotación era de 290 hombres.

Contaban con radares SPS-6C 2-D aéreos y SPS-10 de superficie, así como sonar SQS-4 de casco y con direcciones de tiro MK 37, con radar MK 25 para las piezas de 127 mm.; MK 56, con radar MK 35 y MK 63, con radar SPG-34, para las de 76,2 mm., y MK 27 para los torpedos.  

Su armamento consistía en cuatro o cinco cañones de 127/38 mm. MK 30 DP; seis de 76,2/50 MK 33 DP; cinco tubos lanzatorpedos de 533 mm. para torpedos MK 15 antibuque; dos canastas MK 4 para torpedos ASW MK 32 de 325 mm.; 2 lanzadores de erizos MK 11 ASW; cuatro morteros antisubmarinos MK 6 y un varadero MK 9 para cargas de profundidad.

El Petrolero de Flota “Teide” (BP-11), fue autorizada su construcción en 1952, causando alta en la Armada en 1956 y baja en 1988.

Desplazaba 8.190 tn. a plena carga, con una eslora de 117,50 m., 14,80 de manga y 6,90 de calado. Dos motores diesel y una hélice le proporcionaban 3.360 cv. de potencia y una velocidad de 12 nudos. Tenía capacidad para transportar 5.300 metros cúbicos de combustible e iba armado con un cañón de 127 mm., cinco antiaéreos Bofors de 40/70 mm. y otras piezas menores. Contaba con dos estaciones de abastecimiento de combustible en navegación y su dotación era de 100 hombres.

El Remolcador de Altura “RA-1”, fue botado, junto con su gemelo el “RA-2”, en Cartagena, en 1954, causando baja en 1996, con el nombre de “Cartagena” (A-41).

Tenía una eslora de 56 m., 10 de manga y 3,85 de calado. Disponía de dos motores diesel y una hélice, con una potencia de 3.200 cv. y una velocidad de 15 nudos. Su armamento lo constituía un cañón de 37 mm y dos de 20 mm. Su dotación era de 48 hombres.

Pese a no ser la primera vez que arribaban al puerto coruñés buques participantes en ejercicios navales, incluso en los habituales “Finisterre” que se verificaban por aquellos años, con el fin de dar descanso a las dotaciones, aquellas jornadas las mantenemos frescas en nuestra memoria.