En la mañana del domingo 16 de septiembre de 1956, el Jefe del Estado Francisco Franco acompañado de su' esposa Carmen Polo, presidía la solemne ceremonia inaugural de la nueva Escuela de Náutica de La Coruña y el Hogar “José Calvo Sotelo” institución dependiente de la Diputación Provincial coruñesa destinada a las atenciones de los niños acogidos a su beneficencia. Ambas edificaciones se hallaban situadas en la ciudad escolar a la que el Generalísimo Franco regresaba una vez más, tras la inauguración por su parte de la Escuela Superior de Comercio y el instituto de Enseñanza Media acaecidos en 1947 y la Escuela de Magisterio en 1955.  

 

Pasaban algunos minutos de las doce de la mañana cuando el Caudillo de España Francisco Franco llegó a la Escuela de Náutica y Maquinas. Allí le esperaban el ministro de obras públicas; subsecretario de la Marina Mercante; cardenal arzobispo de Santiago de Compostela; capitán general del Departamento Marítimo de El Ferrol del Caudillo; delegado nacional de Sindicatos; gobernador militar; gobernador civil de la provincia; general Sedaño, jefe de la Región Aérea del Atlántico; alcaide de la ciudad Alfonso Molina,  director de la escuela y el claustro de profesores, así como otras  autoridades militares y civiles de la provincia.

 

Al descender del coche el Generalísimo Franco, tras escuchar el Himno nacional,  pasó revista a una compañía del Regimiento de Infantería Isabel la Católica nº29 que con escuadra de gastadores, bandera, banda y Música,  le  rindió  honores de ordenanza.

 

En las inmediaciones de la escuela se había congregado gran cantidad de público que tributó al Jefe del Estado una calurosa acogida con aplausos, aclamaciones y vítores.

 

Tras el paso de revista, el Caudillo entró en el edificio. En uno de los salones del mismo, se había levantado un altar ante el que el cardenal de Santiago de Compostela Fernando María Quiroga Palacios procedió a la bendición de los locales. Seguidamente, el Generalísimo acompañado de su esposa y demás personalidades, visitó detenidamente las instalaciones y fue recibiendo explicaciones del funcionamiento de la misma por parte de su director señor Arana.

 

El edificio era dos plantas con una torreta central. El presupuesto de construcción de dicho centro docente se había elevado a varios millones de pesetas.

Terminado el acto inaugural de la Escuela, el Generalísimo, su esposa, ministros y demás personalidades se trasladaron a pie, entre los aplausos de un gran número de vecinos que llenaban las aceras,  al Hogar “José Calvo Sotelo” que se hallaba  muy cerca de la escuela inaugurada.

1956 El Generalísimo Franco, junto al director de la Escuela de Náutica señor Arana y el alcalde de La Coruña Alfonso Molina

A la puerta del Hogar esperaban al Generalísimo Franco la Diputación Provincial en pleno con su presidente Diego Delicado Marañón; el duque de Calvo Sotelo, primogénito del líder del Bloque Nacional, -arrancado a la fuerza de su casa madrileña, en la noche del 13 de julio de 1936, y posteriormente vilmente  asesinado por una partida de individuos, que a bordo de la camioneta nº 17 de la Dirección General de Seguridad, dirigida por el  capitán de la Guardia Civil  Fernando Condés y compuesta por varios guardias de asalto y  miembros de la escolta del socialista Indalecio Prieto-, en representación de su madre la viuda de Calvo Sotelo; los cuarenta alcaldes de los Ayuntamientos de la provincia y otras autoridades.

En uno de los patios del nuevo centro se encontraban formadas varias centurias del Frente de Juventudes, que rindieron  honores; los alumnos de la escuela de capataces agrícolas; los coros gallegos “Cántigas da Terra”, “Aturuxo” y la coral polifónica “El Eco”. Lo hacían también varios centenares de niños y niñas acogidos en los centros de beneficencia dependientes de la Diputación provincial de La Coruña, acompañados por las Hermanas de la Caridad encargadas de sus cuidados. 

Después de ser cumplimentado por las autoridades y personalidades, el Caudillo presidió la ceremonia de bendición del nuevo hogar, que ofició también el cardenal arzobispo de Santiago. Seguidamente, el Jefe del Estado se dirigió a la capilla en donde la Coral Polifónica “El Eco” entonó varias composiciones religiosas.

Finalizada la actuación del “Eco” el Caudillo recorrió el nuevo hogar, pasando al salón de actos y ocupando el estrado principal. El presidente de la Diputación pronuncio un discurso, en el que expresó su agradecimiento por la presencia del Caudillo de España  en la apertura del  Hogar Calvo Sotelo. Hizo historia, de las vicisitudes por las que había pasado durante su construcción dicho hogar. A continuación el Jefe del Estado declaró inaugurado el nuevo Hogar Calvo Sotelo.

El nuevo hogar contaba con unas instalaciones muy modernas para las diversas enseñanzas, así como talleres de distintas especialidades manuales.  Las obras del edificio habían dado comienzo en 1943  gracias al impulso e iniciativa del entonces presidente de la Diputación, Emilio  Romay Montoto. Pero su muerte, en 1950, supuso un parón al proyecto que sería retomado de nuevo 1953, merced al presupuesto extraordinario de doce millones  de pesetas, aprobado por la Diputación, con la cooperación de los   Ayuntamientos de la provincia y la ayuda por parte del Estado con varias cantidades provenientes de las recaudadas por las “quinielas” de las Apuestas  Mutuas  Deportivas benéficas. El total de las obras pasaban de dieciséis millones de pesetas.

Ei edificio de cinco plantas tenía  una capacidad para 450 alumnos, dentro de seis pabellones con amplios dormitorios,  comedor, aulas, salas de recreo y salón de actos, que servía tanto para proyecciones cinematográficas como para representaciones teatrales, así como una gran galería cerrada y  un campo de futbol situado  en uno de los patios exteriores.

Al finalizar la visita el Generalísimo Franco y su esposa abandonaron el edificio, siendo cumplimentados por las autoridades presentes mientras la música de la compañía del Regimiento de Infantería “Isabel La Católica”,  que le había rendido honores interpretaba el Himno Nacional. El público que se había congregado ante el nuevo Hogar tributó   al Caudillo y a  su esposa una cariñosísima despedida. Terminado el acto, el Jefe del Estado y su esposa  ocuparon un coche y  escoltados por su vistosa guardia motorizada se dirigieron al muelle del almirante Vierna, donde tomaron una falúa que les trasladó  al yate “Azor”, donde almorzarían.

P/D

El día 26 de octubre del año de 2018 el pleno de la Diputación a propuesta de una asociación irrelevante llamada “Alexandre Boveda”,  aprobaba, con los votos de PSOE, BNG, Marea Atlántica, Compostela Aberta y Alternativa dos Veciños, todos ellos partidos marxistas y sectarios, el cambiar el nombre de José Calvo Sotelo al instituto y residencia dependientes  de la institución provincial, que Franco había inaugurado en 1956. En un alarde de cinismo y encanallamiento vil y despreciable, se apoyó en la maldita ley de memoria histórica para perpetrar su fechoría, argumentando que José Calvo Sotelo “era uno de los responsables de la sublevación militar del 18 de junio de 1936". Sin comentarios.

El PP,  mirando siempre para otro lado, de forma cobarde e ignominiosa, se abstuvo en la votación.