Nació el día 31 de Marzo de 1843, e ingresó en el Colegio de Infantería el 29 de junio de 1859, siendo promovido a Subteniente en enero de 1862. Sirvió, sucesivamente, en los Regimientos de Cantabria, Galicia y Granada, siendo destinado en enero de 1866 al Ejército de Filipinas, en el cual perteneció a los Regimientos de Castilla, del Rey y de Fernando VII. Ascendió a Teniente, por antigüedad, en octubre de 1867. En septiembre de 1868 salió a recorrer la provincia de Cavite en persecución de malhechores, batiendo a la partida del cabecilla Camerino. Por la gracia general del mismo año alcanzó el grado de Capitán. Regresó a la Península en febrero de 1869, y en marzo se le concedió el empleo de Capitán, en recompensa de los servicios que llevaba prestados. Con el batallón Cazadores de Segorbe operó desde julio siguiente en los distritos de Burgos y Aragón contra las partidas facciosas, siendo premiados los méritos que contrajo con el grado de Comandante en enero de 1870. En marzo del propio año entró en campaña contra los carlistas en el Norte, encontrándose el 4 de mayo de 1872 en el ataque y toma del pueblo de Segara. Por estos servicios fue agraciado con la Cruz roja de primera clase del Mérito Militar y el grado de Teniente Coronel. Marchó al distrito de Galicia en octubre de dicho 1872, y combatió la insurrección republicana del Ferrol, asistiendo los días 16 y 17 al bombardeo de la mencionada plaza y su Arsenal, por lo que se le otorgó el empleo de Comandante. Al ascender á Teniente Coronel, por sus servicios, en mayo de 1873, se le concedió el mando del referido Batallón Cazadores de Segorbe, volviendo a operar en el Norte y ejerciendo desde agosto el cargo de Comandante militar de Portugalete, en donde rechazó los ataques del enemigo los días 13 de dieho mes; 9, 10, 11, 12, 13, 14 y 29 de octubre, y 2, 5 y 6 de noviembre. Por el mérito que contrajo en estos hechos de armas le fue concedido el grado de Coronel. Continuó en el citado punto, resistiendo otros ataques posteriores de los carlistas, hasta que, agotados ya todos los recursos de la defensa, y opinando todos los Jefes y Oficiales de la guarnición que no era posible sostenerla por más tiempo, capituló el 22 de enero de 1874, saliendo del pueblo con los honores de la guerra. Pasó más tarde a operar en el centro, batiendo el 15 de marzo en San Pedro de Manrique a la facción Agreda, a la que causó 15 muertos y 10 heridos, haciendo prisioneros a los domas individuos que la componían, incluso el cabecilla. Por su brillante comportamiento en esta acción fué recompensado con el empleo de Coronel, y habiendo sido destinado a las órdenes del General en Jefe del Ejército del Centro, se le concedió, en comisión, el mando do una brigada, con la cual prosiguió las operaciones, tomando parte el 19 de septiembre en la acción de la Pobleta; el 2 de octubre, en la de Castellfort, y el 17, en la del barranco de San Cristóbal.

Quedó luego en situación de reemplazo, hasta que en julio de 1880 obtuvo el mando de una media brigada de Cazadores en el distrito de Cataluña, siendo nombrado Jefe de la Zona Militar de San Sebastián en diciembre de 1883. Desde enero de 1886 desempeñó el destino de Jefe del Cantón Militar del distrito del Congreso de esta Corte, concediéndole el mando del Regimiento de Cuenca en enero de 1887. Ascendido a Brigadier en febrero de 1888, se le nombró en marzo siguiente Jefe de Brigada del Distrito Militar de Burgos, y estuvo encargado interinamente del mando del mismo en varias ocasiones, como también de la División a que pertenecía y del Gobierno Militar de la provincia de Burgos. En noviembre de 1891 fué nombrado Gobernador Militar de la provincia de Salamanca, pasando a desempeñar igual cargo en la plaza de Ciudad Rodrigo en septiembre de 1893. Desde octubre de 1895 ejerció, además de este cometido, el de Gobernador Militar de la mencionada provincia de Salamanca. Se le promovió al empleo de General de División en enero de 1896, quedando en situación de cuartel hasta que en febrero fue nombrado Comandante General de la primera División del séptimo Cuerpo de Ejército y Gobernador militar de la provincia de la Coruña. Pasó en septiembre a desempeñar el cargo de Subinspector de las Tropas de la Octava Región, conservando el de Gobernador Militar de dicha provincia, y estuvo encargado interinamente del mando del Octavo Cuerpo de Ejército en algunas ocasiones. En febrero de 1897 se le confirieron los cargos de Comandante General de la primera División del séptimo Cuerpo de Ejército y Gobernador Militar de la provincia de León, desempeñando además el de segundo Jefe del mismo Cuerpo de Ejército desde octubre siguiente. Repetidas veces mandó interinamente la Séptima Región, siendo nombrado en junio de 1899 Comandante General de la 14ª División, y siguiendo en el cargo de Gobernador Militar de la provincia últimamente citada. En distintas ocasiones se encargó luego accidentalmente del mando de la Capitanía General de Castilla la Vieja. Nombrado en agosto de 1902 Comandante General de la 11ª División y Gobernador Militar de la provincia de Navarra, estuvo también encargado interinamente en diversos períodos de tiempo de la Capitanía General del Norte y del mando de la Sexta Región. Continuó ejerciendo las funciones de Gobernador Militar de Navarra, no obstante haber mandado con posterioridad, sucesivamente y a consecuencia de nuevas organizaciones las Divisiones 10ª y 9ª. Desde agosto de 1907 manda otra vez la 10ª División, conservando el cargo de Gobernador Militar de Pamplona y provincia de Navarra. Ha ejercido, con carácter de interinidad, en ciertas ocasiones, el mando del Quinto Cuerpo de Ejército y de la Quinta Región, habiendo pasado, por delegación del Capitám General de la mísma, la revista de inspección ordenada en 15 de marzo de 1907 a los Cuerpos y dependencias de la guarnición de Pamplona.

Por Real Decreto publicado en la Gaceta de Madrid número 325, de 20 de noviembre de 1908, se le promueve al empleo de Teniente General. Por otro Real Decreto de 14 d enero de 1910 se le nombra Capitán General de la Octava Región Militar y fallecería el día 26 de abril de 1913 el el Palacio de Capitanía General del la Coruña, desempeñando el cargo.

Está en posesión da las condecoraciones siguientes: Cruz roja de primera clase del Mérito Militar, Gran Cruz blanca de la misma Orden. Gran Cruz de San Hermenegildo. Medalla de Alfonso XIII.

Intentaremos relatar aquí un hecho rigurosamente cierto y que ocurrió en el Palacio de Capitanía General de A Coruña en el año  2010; donde se alojaba entonces el Cuartel General de la Fuerza Logística Operativa; en dicho Palacio se celebraban periódicamente reuniones de trabajo con los Jefes de las diferentes Unidades de la misma. Debemos señalar que entonces las Unidades pertenecientes a la Fuerza Logística Operativa se encontraban distribuidas por todo el territorio nacional. Fue después de una de esas reuniones de trabajo cuando el General Jefe invitó al Jefe de una de esas Unidades, amigo suyo y que había venido con su esposa, a que pernoctase en el Palacio esa noche antes de volver a su destino; fueron alojados en la habitación llamada “del Ministro”, situada en la esquina del palacio que da a la antigua Plaza del General Cánovas Lacruz (Hoy plaza del Parrote, de acuerdo con la Ley de la Memoria Histórica) y a la plaza de la Constutución. A la mañana siguiente durante el desayuno la esposa de ese Jefe le preguntó al General Jefe: “¿En este Palacio ha fallecido alguien?”; a lo que éste le respondió que creía que no, pero que intentaría averiguarlo. Muy extrañado ante el comentario, el General Jefe le preguntó a qué se debía la pregunta, a lo que ella contestó que era “medium” y que en esa habitación había notado la presencia de algún tipo de energía que se desplazaba por la habitación. Inmediatamente el General Jefe realizó las averiguaciones pertinentes y el resultado que obtuvo fue el siguiente: En esa habitación había fallecido el 26 de abril de 1913 el Teniente General Don Amós Quijada Muñiz.

 

Fotografía realizada en el Palacio de Capitanía General de la Coruña, con motivo de una exposición sobre el General Don Amós Quijada Muñiz con motivo del centenario de su fallecimiento.