El 30 de octubre del año 1340 tuvo lugar la batalla del Salado, junto al río del mismo nombre, muy cerca de Tarifa. El ejército del rey de Castilla y León, Alfonso XI, con la ayuda de tropas portuguesas, causó una derrota decisiva a las fuerzas del Imperio de Marruecos, del sultán Abul Hassan, de la dinastía Benimerin, que habían invadido el sur de España unos años atrás y las del rey Yusuf I de Granada.

Alfonso XI fue un gran monarca y guerrero que tuvo que afrontar la invasión marroquí, a partir de 1333. Las fuerzas marroquíes habían tomado las principales ciudades clave del Estrecho de Gibraltar, Algeciras, Gibraltar, entre otras, y pusieron asedio a Tarifa. El ejército marroquí era mucho más numeroso que el castellano y toda España, de hecho, estaba en peligro. El Papa Juan XXII predicó una Cruzada y el rey Alfonso IV de Portugal se unió a ella.
 
Aún así el ejército castellano y portugués tenía casi 30.000 soldados únicamente y el musulmán tenía más de 90.000 según las estimaciones actuales. Fue una de las batallas más importantes de toda la Edad Media europea y comparable a la de las Navas de Tolosa, en 1212.
 
El ejército cristiano se dispuso a liberar la cercada Tarifa y atacó en masa, encabezado por el propio Alfonso XI a las fuerzas marroquíes, mientras los portugueses atacaban a las fuerzas del rey de Granada.
 
Pero los moros contraatacaron y llevados de su superioridad numérica llegaron a rodear a Alfonso XI que corrió gran peligro y luchó con gran valor. Pero finalmente una oportuna salida de los cercados en Tarifa, sembró el pánico entre los moros y convirtió la batalla en una gran victoria cristiana.
 
Murieron al menos 20.000 musulmanes y el botín fue enorme. La victoria dio un gran prestigio a Alfonso en toda Europa y fue el principio del fin del Imperio de Marruecos. Más tarde, en 1344, Alfonso reconquistó Algeciras, tras un asedio épico que duró 2 años. También recuperó el resto de ciudades perdidas, excepto Gibraltar.  Alfonso XI murió durante el asedio de Gibraltar, de Peste Negra, en 1350. Está gran epidemia estaba arrasando Europa desde hacía 2 años 
 
Las gestas de Alfonso XI, uno de los grandes reyes de toda la historia de España, están bien descritas en la " Crónica de Alfonso XI", escrita por Fernán Sánchez de Valladolid. Y también en el " Poema de Alfonso Onceno" una joya de literatura hispánica medieval, que narra en verso sus proezas militares. Escrito por el monje gallego de la época Rodrigo de Yáñez, es uno de los mayores poemas épicos de la literatura española y por cierto, se refiere siempre a Alfonso como rey de España. Otra demostración de que la idea de España estaba siempre presente en la Edad Media.
 
Por cierto, en esta batalla destacaron también especialmente los soldados vascos del rey de Castilla. Los principales linajes de Vizcaya y Guipúzcoa tomaron parte con distinción en esta gran victoria, por más que hoy en día lo oculten los separatistas vascos.