No vengan cantamañanas

nuestra patria a reinventar.

España ya está inventada

con sello de eternidad.

La inventaron los romanos

que la llamaron Hispania

y aquellos que la forjaron

en forja de Cristiandad.

España de Don Pelayo

que con otros pocos héroes

la Reconquista inició;

España del Campeador

que venció con su tizona

al invasor musulmán;

España de visigodos

que abrazaron la Verdad;

España, gloriosa España,

de nuestros Reyes Católicos,

que lograron su unidad

y expandieron por el orbe

la fecunda Hispanidad;

España brazo de Dios

en la tierra y ultramar;

España de San Ignacio,

de Santa Teresa de Ávila

y de San Juan de la Cruz;

España que con el Santo

Rosario con fe rezado

al turco y al protestante

por la espada los pasó;

España del Siglo de Oro

que a Don Quijote parió;

España que echó a patadas

al gabacho liberal;

España de los carlistas

todos juntos y en unión

defendiendo la bandera

de la Santa Tradición;

España que en la Cruzada

que el Caudillo encabezó

su ser de nación cristiana

nuevamente recobró;

España, por siempre España

católica-universal;

España patrocinada

por el Apóstol Santiago

y en firme bastión sentada

por la Virgen del Pilar;

España hoy secuestrada

por la Antiespaña ancestral,

enferma y refocilada

en infecto lodazal,

mas nunca desesperada

pues tiene a la Inmaculada

que otra vez la ha de salvar.