El Minador “Júpiter” tras su modernización en 1960

Hay fechas en el historial de los buques que se graban con letras de oro en su hoja de servicios y la más importante de todas ellas es la del día en que recibe la Bandera de Combate ya que, con ello, sella un sagrado compromiso con la Patria al ser depositario de la enseña que tendrá que izar en las graves ocasiones en que tenga que defenderla mediante el uso de la fuerza.

No hay duda de que, desde el mismo instante de la entrega de cualquier buque a la Armada, causando alta en sus listas, contrae el deber de defender, en toda situación, aun a riesgo de su propia pérdida, los colores de la enseña nacional, sin embargo, el recibir la Bandera de Combate constituye, como sucede en cualquier otra unidad militar, el mayor honor.

El que la recibe -Buque o Unidad-, por su parte, queda vinculado, por medio de unos estrechos lazos, más espirituales que materiales, con la Institución o Entidad que ofrece la Enseña y con la ciudad en la que se verifica la entrega de la Bandera.

Esa Bandera que, en tiempos de bonanza, se conservará en la camareta del Comandante del buque, convertido en lugar sacrosanto y que solo saldrá de allí cuando tenga que hablar la razón de las armas.

El Cañonero-Minador “Júpiter” fue el cabeza de su clase, integrada también por los “Vulcano”, “Marte” y “Neptuno”. Construidos en la Sociedad Española de Construcciones Navales (S.E.N.C.) de Ferrol, la autorización para su construcción, al igual que la del “Vulcano”, se debe una la Ley de 27 de marzo de 1934, en tanto que los otros dos son aprobados al año siguiente.

El barco, fue botado en septiembre de 1935, concluyendo a toda prisa los trabajos de alistamiento debido al estallido de la guerra civil, causando alta en las listas de la Armada Nacional el 31 de marzo de 1937.

Durante la contienda civil operó en aguas del Cantábrico, del Estrecho y del Mediterráneo, incluso conduciendo tropas desde Palma de Mallorca en dirección a Cartagena para participar en el fallido desembarco en esta plaza en marzo de 1939.

Tras su modernización, llevada a cabo entre 1958 y 1960, recibió el numeral F-11 con el que se mantuvo hasta su baja definitiva en noviembre de 1974.

Desplazaba 2.600 tn. a plena carga, con una eslora de 100 m., 12,65 de maga y 3,60 de calado. Disponía de dos grupos de turbinas Parsons y dos calderas Yarrow, con una potencia de 5.000 cv. y una velocidad máxima de 18 nudos.

Iba armado con cuatro cañones de 120 mm. y otras piezas menores, así como un lanzador de cargas de profundidad y una capacidad de transporte de 264 minas. Su dotación era de 180 hombres.

Autoridades y fuerzas que rindieron honores

Tras su modernización y vuelta al servicio en 1960, su artillería principal fue sustituida por cuatro cañones de 76 mm., dos lanzadores de erizos, ocho morteros lanza-cargas, dotándolo de sensores y equipos electrónicos, radares de navegación y de exploración aérea, sonar, CIC y otras mejoras.

El acto de entrega de la Bandera de Combate al “Júpiter”, se celebró en la mañana del 17 de junio de 1955, en el muelle de Méndez Núñez del puerto coruñés, constituyendo un homenaje de la Delegación Nacional del Frente de Juventudes a la Armada Española.

Los actos se iniciaron en el edificio de “la Terraza”, sede de la Delegación Provincial de Juventudes, donde el Delegado Nacional José Antonio Elola Olaso, impuso la Medalla de Oro de la Juventud al Cardenal de Santiago, Fernando Quiroga Palacios, y la de Plata al Comandante del “Júpiter”, Capitán de Fragata Antonio González Aller.

Concluidos los discursos del Delegado Nacional del Frente del Juventudes y del prelado compostelano, las Autoridades se dirigieron al puerto donde, además del “Júpiter”, se encontraban la Fragata “Martín Alonso Pinzón”, los Destructores “Audaz” y “Osado” y el Dragaminas “Lérez”.

En el muelle de Méndez Núñez, abarrotado por cientos de coruñeses, se encontraban formadas una Compañía del Regimiento de Infantería “Isabel la Católica” nº 29, con Bandera, Escuadra, Banda y Música; una Brigada de marinería de los buques surtos en el puerto, con la Música del Tercio del Norte de Infantería de Marina de Ferrol; Secciones de Flechas Navales de Ferrol y Vivero; varias Centurias de la Guardia de Franco y del Frente de Juventudes, así como un Grupo de aprendices de la Fábrica de Armas.

Tras serle rendidos los honores de ordenanza al Almirante Regalado, Capitán General del Departamento Marítimo del Cantábrico, pasó revista a las fuerzas acompañado del Cardenal Quiroga Palacios.

Destructor antisubmarino “Audaz”

Concluida la revista, el Almirante Regalado, el Cardenal de Santiago y el Delegado Nacional del Frente de Juventudes, subieron a bordo del Minador “Júpiter”, donde el Cardenal Quiroga bendijo la Bandera y ofició una Misa.

A su conclusión, accedió al interior del buque el Capitán General de la VIII Región Militar, Teniente General Mohamed Ben Mezián, iniciándose el acto solemne de entrega de la Bandera de Combate al Minador, actuando como madrina Mª del Carmen Navarro, Delegada Provincial de la Sección Femenina, quien hizo entrega de la Enseña al Comandante del buque, dirigiendo, seguidamente, una alocución que le fue respondida por el Capitán de Fragata Antonio González Aller quien concluyó su discurso recordando unas palabras de José Antonio, “España encontrará su grandeza por los caminos del mar”.

Intervino después José Antonio Elola, cerrando el acto el Almirante Regalado con un vibrante discurso. A su conclusión, se interpretó el “Cara al Sol”, entonado por todos los asistentes, siendo el Almirante Regalado el encargado de dar los gritos de rigor.

Finalmente, a los acordes del Himno Nacional, la Bandera de Combate fue izada en el “Júpiter”, mientras se disparaban las salvas de ordenanza y las dotaciones de todos los buques saludaban a la Enseña con los vivas reglamentarios.

El acto concluyó con el desfile, ante las Autoridades, de las Unidades que rindieron honores.

Con relación a los otros buques presentes en el puerto coruñés en aquella memorable jornada, señalar que, la Fragata “Martín Alonso Pinzón”, formaba parte de la clase “Pizarro”, compuesta por dos grupos de buques, los primeros –“Pizarro”, “Hernán Cortes”, “Vasco Núñez de Balboa” y el propio “Martín Alonso Pinzón”- fueron autorizados en septiembre de 1941 y los segundos –“Magallanes”, “Sarmiento de Gamboa”, “Legazpi” y “Vicente Yáñez Pinzón”, en octubre de 1943.

El Cañonero ”Martín Alonso Pinzón”, reclasificado como Fragata, fue diseñado por la D.I.C. (Dirección de Construcciones e Industrias Navales Militares) y construido en la factoría ferrolana. Fue botado en agosto de 1944 y entregado a la Armada en marzo de 1948.

Dragaminas “Bidasoa”, gemelo del “Lérez”

Desplazaba 2.194 tn. a plena carga, con una eslora de 95,21 m.; una manga de 12,15 m. y 7,55 de puntal, con un calado de 3,78 m. Su dotación era de 251 hombres.

Disponía de dos grupos de turbinas Parson, dos calderas Yarrow y dos hélices que le proporcionaban una potencia de 6.000 cv. y un andar de 19 nudos.

Sur armamento consistía en seis cañones de 120 mm., colocados en montajes dobles, uno a proa y dos a popa; ocho cañones antiaéreos de 37 mm., en montajes dobles; tres ametralladoras antiaéreas de 20 mm.; cuatro morteros y un varadero lanza cargas de profundidad, disponiendo de capacidad para transportar una treintena de minas.

No se acogió al Plan de modernización y fue dado de baja en febrero de 1966.

Los Destructores “Audaz” y “Osado”, reconvertidos, tras su modernización, en Fragatas Rápidas, Fragatas Antisubmarinas y Destructores Antisubmarinos, sucesivamente, pertenecían a la clase “Audaz”, derivada de la francesa “Le fier”. La clase, integrada por nueve unidades, estaba formada también por los “Meteoro” (antes “Atrevido”), “Rayo”, “Furor”, “Ariete”, “Temerario”, “Intrépido” y “Relámpago”. Autorizados en 1944, se construyen en la factoría ferrolana de la Empresa Nacional Bazán.

El ”Audaz”, fue botado en enero de 1951 y entregado a la Armada en junio de 1953, siendo dado de baja en septiembre de 1974. Por su parte, el “Osado”, fue botado en septiembre de 1951, causando alta en enero de 1955 y baja en julio de 1972.

Estos buques desplazaban, en origen, 1.450 tn. a plena carga, con una eslora de 93,95, manga de 9,48 y 2,90 de calado. Disponían de dos juegos de turbinas “Reteau” y tres calderas La Seyne, con una potencia de 30.000 cv. y un andar de 32 nudos. Su dotación era de 171 hombres.

Iban armados con tres cañones de 105 mm., seis tubos lanzatorpedos de 533 mm., cuatro morteros lanzadores y seis varaderos de cargas de profundidad.

Fueron modernizados en 1961, sufriendo notables modificaciones, tanto en su desplazamiento, calado y artillería, incluso aumentando su dotación. Igualmente, fueron provistos de dispositivos electrónicos, sensores, CIC, radares, sonar y direcciones de tiro.

Bendición de la Bandera de Combate del Minador “Júpiter”

En cuanto al Dragaminas “Lérez”, pertenecía a la clase “Bidasoa”, integrada por siete unidades –“Bidasoa”, “Nervión”, “Lérez”, “Tambre”, “Guadalete”, “Segura” y “Ter”. Fueron autorizados en junio de 1941, construyéndose cinco en Cartagena y dos en Ferrol, basados en el modelo alemán “M-Boote 1940”. El “Lérez”, fue entregado a la Armada en febrero de 1947.

Desplazaba 709 tn. a plena carga; su eslora era de 61,90 n., 8,50 de manga y 3,65 de puntal, con una dotación de 80 hombres.

Disponía de dos máquinas alternativas de triple expansión, dos calderas Yarrow y dos hélices que le proporcionaban 2.400 cv. de potencia y una velocidad de 16,5 nudos.

Iba armado con un cañón de 88 mm. y otras piezas menores. Fue dado de baja en junio de 1971.