Paloma en Madrid es la primera publicación de una colección de libros de la editorial San Román que se titula así: Testigos de la Guerra Civil española. La obra es el diario de una mujer en el que describe la vida en Madrid durante el primer año de Guerra Civil: los registros domiciliarios, las checas, los "paseos", la persecución religiosa, la práctica de la religión de catacumba, las colas para adquirir alimentos, los refugiados en las embajadas, los intentos de escapar de Madrid...

Este libro se escribió durante la Guerra, el manuscrito estuvo escondido hasta que su autora se paso al bando nacional y se publicó en 1939. El autor es Alfonso de Ascanio que corrigió el estilo del diario para su publicación, respetando fielmente el contenido del diario. El libro ve ahora su segunda edición, anotada por José Manuel de Ezpeleta, uno de los mejores conocedores del desarrollo de la Guerra Civil en Madrid.

Entrevistamos al propio José Manuel de Ezpeleta que habla sobre los aspectos principales del libro.

¿Por qué han decidido reeditar Paloma en Madrid?

Porque es interesante que se den a conocer una serie de relatos de personas que vivieron aquella época y que dejaron testimonio de la importancia que tuvo su comportamiento durante toda la Guerra Civil.

Han reeditado íntegro el diario, exceptuando unas notas explicativas y unas fotos...¿Qué aporta esta nueva información?

Las notas sirven para situar al lector en el contexto de todo lo que ella relata en su diario. Lo que aportan las fotos no es solo dar a conocer cómo era ella sino cómo era el ambiente de la sociedad en la que ella se movía.

Se editaron varios libros sobre esa época...aunque no siempre es fácil reeditarlos.

Efectivamente hay una serie de libros que son incluso más explícitos y que narran toda la guerra. Son testimonios de personas que sufrieron la persecución religiosa y que estuvieron presas en las cárceles. El problema está que para reeditar estos hay que encontrar a los herederos y pedir su permiso para poder publicarlos. Este es el primero que reeditamos y esperemos que tenga éxito.

¿Qué aporta este testimonio para conocer al detalle como fue el primer año de la Guerra?

A los historiadores les otorga algún detalle nuevo, pero si que aporta mucho a la inmensa mayoría de personas que lean este libro y que no están familiarizadas con lo que pasó en la Guerra Civil. Es una visión distinta de cómo era durante esos años la sociedad española, como funcionaban los mecanismos de las instituciones, de las personas...las luces y las sombras de aquella época...

Una visión de ama de casa virtuosa y abnegada.

Así es, es el relato de una mujer sencilla de cómo sufrió los registros en las viviendas, en los domicilios particulares, en las chekas, cómo era la búsqueda de alimentos por la escasez de ellos a partir ya de finales del 36, cómo eran las prácticas religiosas, el motivo de huir de Madrid de muchas personas por la degradación moral de la sociedad. También narra cómo ella se encomienda a la Virgen para sortear los peligros. Ahí se ve muy fuerte el poso religioso. Cuenta cómo escondió en su casa a personas, igual que hizo mucha gente (huéspedes, dueños y dueñas de pensiones, porteros y porteras...) aparte de las embajadas, delegaciones etc. Describe cómo busca a un sacerdote para poder oír Misa. Entra dentro de lo que se llama la persecución religiosa de la Guerra Civil. Cuenta cómo ve cadáveres en las calles etc.

¿Se puede decir que aparte del hambre, del miedo....describe una situación que llega a ser de terror?

Así es, el terror lo narra perfectamente. El terror es un denominador común que siempre está presente en todas sus acciones. No solamente lo ve y lo sufre sino que también es testigo de extorsiones, insultos y vejaciones. Y además da a entender cómo era el mundillo de los milicianos, de los diferentes partidos políticos y de los sindicatos...

Se dieron muchos casos de niños solos abandonados vagando por Madrid...

Hubo muchos niños y chavales que salían a jugar de sus casas y cuando querían regresar veían cómo había caído una bomba en su casa o la familia había sido evacuada y esos niños luego se quedaban en la calle sin poder localizar a sus padres. Hay cantidad de historias de niños que deambulaban por las calles y que eran recogidos por muchas familias.

¿Qué virtudes ensalzaría de esta mujer?

Además de la religiosidad, destacaría su valentía y su integridad tanto personal como moral. Son los dos ejes por los cuales ella actúa de esa manera y con esa valentía y ese ímpetu para defender la verdad cueste lo que cueste.

Háblenos de la importancia de que se editen este tipo de trabajos para defender la verdad de la historia, frente a una visión sesgada que nos quieren imponer...

Son importantes estos libros para divulgar lo que la gente sufrió y vivió, que no tiene nada que ver con lo que se cuenta muchas veces. Así de una vez por todas se aclara y se da testimonio, en primera persona y de primera mano como fue realmente todo aquello, no a través de relatos de personas que escriben últimamente artículos o libros y que reinterpretan lo buena o lo mala que fue la república o el bando nacional.

¿Por qué recomendaría leerlo?

Porque además de estar muy bien escrito y ser ameno, se lee muy bien. Al final lo importante es que quede una reflexión de una persona, que es el ejemplo de otras miles de personas que vivieron aquello. Es importante reflejar la entereza y la valentía de cómo hay que afrontar las situaciones y de cómo eran aquellas personas.