Viendo lo que vemos actualmente, cada vez se le admira más. Por eso le odian tanto. Ya el profesor Stanley G Payne escribió en su día que el Franquismo había sido la dictadura derechista de mayor éxito de todo el mundo en el siglo XX. Y podríamos añadir que en lo que llevamos de siglo XXI, mantiene su marca.

A sus éxitos económicos y de protección social, realmente históricos en España, esta el mérito incuestionable de haber derrotado militarmente y humillado políticamente a la izquierda, borrando su presencia en España durante 40 años, para al final morir en la cama habiendo designado a su sucesor como Jefe del Estado ( que esa elección fuese o no acertada, ya es otra cuestión).

En casi ningún otra nación del mundo pueden presumir de haber tenido un gobernante, dictatorial o democrático, que en nombre de principios cristianos, haya conseguido someter a la izquierda política y social, borrando sus ideas del gobierno del país, durante tanto tiempo, y que además, haya conseguido morir en el poder, finalizando con éxito total su vida y su carrera política.

En Estados Unidos,  por ejemplo, los presidentes más derechistas y más odiados por la izquierda han sido Richard Nixon, en los años 70 y Donald Trump, en la actualidad. Nixon fue finalmente derribado en 1974, debido al llamado caso Watergate, un asunto nimio de escuchas ilegales, que fue convertido por los demócratas, en un escándalo enorme, con una hipocresía olímpica y aprovechando que muchos dirigentes y senadores republicanos, por cobardía, abandonaron a Nixon. Todo ello provocó finalmente la derrota norteamericana en la guerra de Vietnam, consumada en 1975, echando a perder la " paz con honor" que Nixon había logrado en 1973.


Y en el caso de Trump, vemos que los demócratas van camino de derribarle, después de unas elecciones presidenciales vergonzosas, con fuertes sospechas de fraude masivo. 
El presidente derechista más importante y exitoso, en todos los terrenos, de la historia de los Estados Unidos, fue Ronald Reagan, pero no suscitó un odio tan generalizado por parte de la izquierda americana y global, como Nixon y sobretodo Trump, en parte porque en los 80, Reagan había limado parte de sus planteamientos más conservadores con los que había empezado su carrera política, en los 60.

En cuanto a gobernantes antimarxistas, autoritarios o dictatoriales, de éxito se podría citar el caso de Park Chung Hee, presidente de Corea del Sur, que gobernó entre 1961 y 1979. La izquierda de su país le considera un dictador represivo y "genocida", pero su gobierno protagonizó un extraordinario proceso de desarrollo económico, que llevó a su país desde el Tercer Mundo hasta ser uno de los países más desarrollados. El Franquismo ha sido a veces comparado con este régimen surcoreano. Pero  Park Chung Jefe murió asesinado en un atentado en 1979. Atentado llevado a cabo por agentes norcoreanos.

Se podría contar también el caso de Chile y el general Pinochet, cuyo gobierno protagonizó también políticas de gran éxito económico, aunque de menor éxito que las de la España de Franco. Pero Pinochet finalmente perdió  el poder en 1989, tras 16 años de gobierno.

Solo Franco entre los gobernantes antimarxistas, gobernó tanto tiempo y con tanto éxito, sin someterse en nada a los dictados del NOM. O como él decía, del " contubernio judeo masónico".