Me complace reproducir lo que fue la Batalla de Pavía por las consecuencias políticas que tuvieron para España y sobre todo para Francia. Fue tras aquella batalla y cuando Francisco I, el Rey de Francia quedó prisionero, como relato en otro lugar de este mismo “Correo de España”  dijo la frase que pasaría a la Historia: “Madre… todo se ha perdido menos el honor”.

Pero, lean ustedes primero el relato de lo que fue la gran batalla de Pavía que hizo a Carlos I de España amo de Europa.

Las tropas francesa que sitiaban a las tropas españolas, ahora eran sitiadas por las tropas de refuerzo. Desde que acampó ante Pavía no pasó día en que Pescara no fingiera un ataque nocturno contra los franceses. Los franceses se acostumbraron a las falsas alarmas y de esta forma aprovecharía cogerles desprevenidos. El famoso cuento del lobo ... que le dio resultado

El grueso del ejército francés está acampado en el parque del castillo del Mirabello, a las afueras de Pavía, parque rodeado por una muralla de más de 10 kilómetros de longitud y de 2,5 m de alto .

Son las 3 de la mañana del 24 de febrero de 1524 los imperiales se la iban a jugar con todo lo que tenían. Durante la noche la infantería del emperador, se había puesto las camisas blancas sobre las armaduras para reconocerse entre ellos. Los encamisados, así llamados porque llevaban las camisas blancas encima de las armaduras, era su uniforme de guerra nocturna que les permitía reconocerse de noche.

 

Las órdenes eran avanzar en silencio hasta el cercado del castillo de Mirabello donde estaban atrincheradas las tropas francesas y abrir brechas en sus muros. Pescara envió dos compañías de encamisados a abrir una brecha en el muro del parque que protegía a los franceses.

A las 5 de la mañana, los encamisados habían abierto tres brechas por las que al amanecer pasaría Pescara al frente de los imperiales con sus escuadrones de piqueros flanqueados por la caballería. Los tercios y lansquenetes pasaron en formación compacta, con largas picas protegiendo a los arcabuceros.

El ejército imperial ya ha penetrado en el parque de Mirabello, los encamisados en la vanguardia , por el centro entran los piqueros, lansquenetes de Carlos I contra los suizos del ejército francés. Tras la brecha abierta en el muro del parque la artillería aguarda turno para cruzar. Mientras los arcabuceros atacan y saquean el castillo .

Francisco I ordenó entonces cargar a la caballería francesa. La flor y nata de la aristocracia francesa se iba a topar con la mejor arma de la época, los tercios españoles. Los tercios invictos desde las primeras batallas de Italia y que ahora, en Pavía, iban a demostrar tu auténtica capacidad para el combate. Los encamisados fueron lanzados en primer lugar, era el cuerpo ligero de la tropa de infantería.

Los 3.000 arcabuceros de Fernando de Ávalos clavaron sus picas, apuntaron bien, dispararon y rápidamente terminaron con la primera línea de la caballería pesada francesa. Más tarde los alabarderos y piqueros entraron en combate cuerpo a cuerpo .

Mientras tanto Carlos de Lannoy al mando de la caballería española y el marqués de Pescara, en la infantería, luchaban ya contra la infantería francesa comandada por el comandante Ricardo de la Pole y Francisco de Lorena. Los franceses caían a cientos, fue una batalla auténticamente sangrienta


Despliegue de los ejércitos

Antonio de Leyva reacciona ante la situación favorable de los imperiales españoles y ordenó la salida de sus fuerza de la ciudad para apoyar a las tropas que habían venido en su ayuda. Esta valiente acción de Leyva sobre el ala derecha de los franceses, atrapó al enemigo entre dos fuegos que no pudieron superar.

Las tropas de Leyva cercaron a la retaguarda francesa y les cortaron la retirada. Bonnivet, principal consejero militar de Francisco, se suicidó. Los cadáveres franceses comenzaban a amontonarse unos encima de otros. Muchos franceses, viendo la derrota, intentaban escapar. Al final las bajas francesas ascendieron a unos 8.000 muertos y 2.000 heridos.

Juan de Urbieta hace prisionero al rey de Francia, Francisco I

 

El Gran Suceso

La situación era dramática para las tropas francesas; se luchaba cuerpo a cuerpo y los tercios no perdonaban la vida de los franceses. El rey de Francia y su escolta también combatía a pie; en el fragor de la batalla , Francisco I con un grupo de leales , quedó copado por las tropas. Francisco I cayó del caballo y al intentarse levantar se encontró con el estoque de un soldado de la infantería española, era el vasco Juan de Urbieta Berástegui y Lezo. Juan no sabía que había apresado al mismísimo rey de Francia.

Juan de Urbieta, junto al granadino Diego Dávila y el gallego Alonso Pita da Veiga, no eran conscientes de a quién acababan de apresar, pero por las vestimentas supusieron que se trataría de un noble francés. Aquel preso resultó ser el mismísimo rey de Francia. El rey de Francia Francisco I había caído prisionero de Carlos I.

La noticia corrió como la espuma por todos los territorios europeos. Francia había sido humillada por la captura de su monarca a manos de los tercios españoles.

Por la transcripción Julio MERINO