Considerando, que es del todo necesario informar a la opinión publica desconocedora por ignorancia unas veces, por desinterés otras y las más por “abducción”  a través del mantra establecido y repetido hasta la extenuación “Golpe de Estado de 1936”; se hace necesario mostrar a  luz pública, informaciones, datos, documentos etc., con la finalidad de que se conozca la verdad, sobre las causas y el desencadenante  de la contienda española de 1936.

La “Causa Genera 1943 Ministerio de Justicia”, está al alcance de quien quiera leerla, escaneada, con las correspondientes imágenes y reseñas tipográficas, de números de documentos, acreditados todos ellos, tanto testifical como documentalmente.

Asi pues, a lo largo de estas entregas, con la inestimable ayuda y apoyo de El Correo De España, pretendo dispensar, retazos, fracciones, escritos, lugares, fechas, direcciones etc.;  del mayor fondo documental existente aun a día de hoy que es la “Causa General de 1943, Ministerio De Justicia”; con el fin de facilitar una lectura más breve, progresiva y accesible; del que paso a reproducir su quinta  parte  de manera textual en cursiva:

Reparto de armas a las turbas extremistas por el Gobierno del Frente Popular

Los hermanos D. José María, Doña María De la Concepción,  D. Ramón y Doña Teresa Guevara Zarzuela,  (sacerdote D José María y religiosa Doña María de la Concepción), fueron asesinados juntos  también en Málaga el 19 de noviembre de 1936, sin otro motivo que la significación religiosa de todos ellos. En la misma ciudad de Málaga fueron inmolados juntos, el día 30 de agosto de 1936, los seis hermanos Briales Franquelo, de los cuales D. Narciso había sido ultimo Alcalde de la Monarquía en la expresada capital.

En la provincia de Oviedo, la Iglesia Parroquial de Bonielles, fue prendida fuego en la noche del 23 de agosto de 1936, pereciendo carbonizados los detenidos que se encontraban en su interior. El vecino de Lugo de Llanera, de la misma provincia, D. José Rodríguez Ruiz, fue conducido al pueblo de Mieres, obligado a cavar su propia fosa y enterrado vivo.

También en la provincia de Oviedo, D. Isidro Fernández Cordero, D. Segundo Alonso González, y D. Ricardo Martínez García, los dos primeros de profesión mineros, y el tercero practicante, fueron conducidos a la Iglesia Parroquial, del pueblo de Sembra y Degollados en un banco de madera. En la provincia de Badajoz, los asesinatos con ensañamiento, se repiten constantemente, durante la dominación roja.

En fuentes de Cantos, después de iniciar el Juzgado la Notaria, el registro de la propiedad, un convento y otros edificios, las turbas condujeron, ante un tribunal revolucionario a numerosos vecinos del pueblo, que fueron encerrados en la Iglesia Parroquial, atacada a continuación desde el exterior a tiros por las masas, marxistas que acabaron prendiendo fuego al edificio en el que se encontraban entre los detenidos bastantes mujeres y niños de corta edad perecieron quemados en el interior del templo: D. José María Manzano Marín, industrial, D. Francisco Álvarez Rojas, jornalero, D. Manuel Macías Tomas, industrial, D. Antonio Díaz Lancharro, comerciante, D. Francisco Bermejo Rubio, labrador, D. Manuel Sánchez Bozas, empleado, D. Fernando Carrascal Salamanca, estudiante, D. Juan Esteban Pagador, propietario, D. Andrés García Gómez, viajante, D. Fernando Pagador Rosario, propietario, D. Manuel Iglesias González, y D. Luis Ibarra Pérez, labrador, de estas víctimas, nueve perecieron completamente carbonizadas, siendo identificadas por los objetos incombustibles, que llevaban consigo; otros, entre ellos el Juez, resultaron heridos sufriendo síntomas de asfixia, y el resto de los detenidos logro sustraerse al incendio, por haber alcanzado pasando por una puerta reservada una torre pequeña del edificio a salvo de las llamas.

En Almendralejo perteneciente a la misma provincia de Badajoz, fueron asesinadas numerosas personas algunas de ellas en el patio de la cárcel, y otras en un convento, empleando preferentemente, como medio de ejecución, bombas de mano y botellas con líquidos inflamables que abrasaban a las víctimas. 

En Burgillos del Cerro, fueron asesinados numerosos vecinos, fue arrojado vivo a un pozo y cubierto con gran cantidad de escombros, Ramón García Maraber, de setenta y seis años, labrador; en el mismo pueblo fueron quemados vivos en una hoguera Juan Fernández Salguero, de veintiún años y Aurelio Díaz Gómez, de veinticinco; Rafael Requejo Santos, de treinta y siete años, casado, forjador,  fue colgado de un árbol, y muerto por los milicianos que lo acribillaron a tiros, los sacerdotes D. José Castilla, Herrera, y D. José María Vázquez, Díaz, fueron enterrados vivos hasta la cintura  y maltratados hasta que murieron.

En el pueblo de Fregenal, de la misma provincia, fue también enterrado vivo hasta la cintura, el Guardia Civil D. Fernando Rastrollo González, sobre el que hicieron numerosas descargas los milicianos apareciendo destrozado el cadáver.

También en la provincia de Albacete, fueron realizados, hechos vandálicos. Puede citarse el caso ocurrido el 29 de septiembre de 1936, en el pueblo de Caudete; unos milicianos rojos, acordaron antes de marchar al frente, llevar a cabo el asesinato de siete hombres, y siete mujeres de aquella vecindad, que an no habiendo realizado ningún ataque, contra el régimen del Frente Popular, se encontraban detenidos por el comité rojo del pueblo, como sospechosos de profesar ideas políticas de orden. Las víctimas fueron conducidas a las afueras del pueblo en unos camiones seguidos por  algún otro vehículo, ocupado por gente del pueblo que acudía a presenciar el asesinato anunciado. En la cuneta de la carretera fueron muertos a tiros – en presencia de las mujeres y después de haber sido insultados y maltratados cruelmente- los siete hombres a continuación las señoras fueron víctimas de toda clase de abusos carnales realizados por la tropa de milicianos que las asesinaron finalmente.  Fueron las referidas víctimas: D. Salvador Sánchez Albertos, D. Aurelio Ruiz Alcázar, D. Juan Martínez Martínez, D. José Martí  Herrero, D. Antonio Puche Martínez, D. Rafael Berenguer Roj, D. Guillermo Juan Rey, Doña Teresa y Doña Dolores Albalat Golf,  doña Dolores y doña Carmen Pedros Ruiz, doña Emerenciana de Teresa y Beltrán,  doña Cecilia Serrano Díaz, y doña  Dolores Amorós Golf.

Mujer víctima del terror rojo

En San Vicente de Alcántara, fue asesinado en su propio domicilio, ante su esposa e hijos, Ramón Camisón Serra, por un grupo de milicianos. En el pueblo de Azuaga del partido de Llerena, se cometieron noventa asesinatos, siendo bastantes  de las víctimas mutiladas y sometidas a vejaciones pudiendo ser mencionado entre otros muchos, el caso de D. Fernando Murillo Gómez Álvarez, que después de ser apaleado en el patio de la cárcel, fue castrado con unas tenazas y rematado en el cementerio.

En otros pueblos de la provincia de Badajoz, sometidos a la dominación roja, se cometieron también numerosos asesinatos y bastantes violaciones, destacándose los desmanes, cometidos por las masas y milicias del Frente Popular en Granja de Torre Hermosa, Campillo de Llerena, Guareña, Villanueva de la Serna y Don Benito.

En la provincia de Guadalajara, el cura párroco, del pueblo de Salmerón. D. Joaquín López Muñoz, que perseguido por los milicianos rojos, del pueblo había huido al campo, fue encontrado en la madrugada del 2 de septiembre de 1936, en un molino próximo a la localidad, sus perseguidores le hirieron de un tiro de escopeta y después de ser objeto de prolongadas vejaciones y martirios, el mismo día 2 de septiembre a las cuatro de la tarde fue llevado en un coche de las milicias aragonesas, al término de Peralveque, donde lo asesinaron, mutilando a continuación el cadáver.

También fue martirizado antes de su asesinato en el pueblo, de Grajanejos, de la misma provincia de Guadalajara, el cura Párroco del pueblo de Utande, que había huido de dicho pueblo desde el comienzo del movimiento.

El 31 de Mayo de 1937, en ocasión de encontrarse dedicados a las labores del campo, en el término de Huertahernando, (también provincia de Guadalajara), el labrador D. Eleuterio Díaz Rebollo, se le acercaron tres milicianos rojos, que a pretexto de considerarle políticamente disconforme con el Frente Popular, le asesinaron a tiros y a bayonetazos.

Seria inacabable la relación de crímenes cometidos, con terrible ensañamiento en número de millares, en la España que estuvo sometida al Frente Popular constituyendo una muestra de ello los casos señalados.

Escrito que acredita la iniciativa y responsabilidad del Gobierno del Frente Popular en la creación y actividades criminales de la Checa De Fomento, apareciendo este documento firmado por el ministro socialista Ángel Galarza.

Solamente en Madrid, fueron 617 las mujeres cuyo asesinato ha sido acreditado hasta la fecha, siendo proporcionales las cifras en las demás provincias, en que impero el Marxismo; asi en Valencia, fueron asesinadas 508 mujeres.

El terror marxista hizo grandes estragos entre los hombres dedicados a profesiones liberales; solo en Madrid fueron asesinados ciento setenta y cinco Abogados, y Abogados Procuradores colegiados, entre ellos el Excmo. Señor Decano del Colegio de Abogados de Madrid D. Melquiades Álvarez y González Posada, Diputado a cortes hasta el año 1936, y Jefe del Partido Republicano Liberal Demócrata, y el Ilustrísimo Señor Secretario, D. Marcelino Valentín Gamazo, figurando entre las víctimas, numerosas personalidades liberales y republicanas. Si a este número de letrados colegiados se agregan también  el número de abogados no inscritos en el colegio de Madrid, por ejercer, en esta capital otras actividades, profesionales, jurídicas o administrativas, distintas del ejercicio de la abogacía, se tendrá una idea aproximada de las victimas sacrificadas,   por el Frente Popular en la clase de los juristas, que como las demás profesiones universitarias, o intelectuales y en general todos los sectores de la clase media pagaron un extraordinario tributo de sangre; no obstante lo cual, el colegio rojo de abogados de Madrid, ocultando cuidadosamente esta relación de Letrados asesinados se atrevió a dirigirse a la opinión pública ,internacional, solicitándoles, de la misma simpatía y apoyo para el Gobierno del Frente Popular, al que presentaba como un régimen legítimo, fiel mantenedor del derecho.

Puede afirmarse que el Gobierno del Frente Popular, era puntualmente obedecido en cuantas iniciativas, revestían un carácter criminal y persecutorio, pudiendo disponer incondicionalmente de las milicias, y organizaciones del Frente Popular,  para  el  cumplimiento de estos designios, en la multitud de ocasiones en que dicho gobierno adopto, tales iniciativas en el territorio sometido a su poder. Únicamente solía ser desobedecido y -soportaban de buen grado esta desobediencia no obstante disponer el gobierno de sobrados medios para reducirla- en los contados casos en que por razones particulares, trataron las autoridades marxistas, de sustraer alguna víctima, a las milicias o a las “checas”. 

Las sangrientas consecuencias del terror practicado, por el régimen del Frente Popular en la zona sometida a su dominio, hallo un lenitivo, en la generosa intervención, de las representaciones diplomáticas, que habiendo tenido ocasión de apreciar de cerca el auténtico carácter criminal de dicho régimen, se esforzaron para salvar la vida de muchos perseguidos, interesándose por la suerte de los presos, y evitando en algunos casos por la oportuna presencia de los coches, diplomáticos en la puerta de las cárceles, en el momento de ser puestos en libertad determinados reclusos, que estos corriesen la suerte que se les reservaba que era la de ser asesinados a la salida a la calle.

Casi sin excepción, las representaciones diplomáticas, acreditadas en Madrid abrieron sus puertas a muchas personas que por su profesión, sus títulos, su posición social o la  dignidad  de su conducta eran perseguidas a muerte por las milicias del Frente Popular; el Decanato del Cuerpo Diplomático- representado, a falta del Nuncio de Su Santidad, por embajador de Chile, D. Aurelio Núñez Morgado- coordino los humanitarios esfuerzos de las misiones extranjeras , destacando por su generosidad en la concesión de derecho de asilo las representaciones hispano americanas, que respondieron a los lazos de la sangre que unían a España con sus respectivos países y cumplieron su humanitaria misión sin que el diverso matiz político de cada uno de esto países se reflejase en tibieza para el cumplimiento de esta piadosa tarea.

El amplio ejercicio del derecho de asilo y del empeño- no siempre coronado por el éxito, debido a la obstinación roja- de lograr la evacuación de los asilados, fue inmediata la obligada y obligada consecuencia de la barbarie roja que atropellaba ante la mirada de las representaciones extranjeras las normas más elementales del derecho de gentes sin que el gobierno del’ Frente Popular hiciese el menor esfuerzo para obtener un orden jurídico y responder de su mantenimiento.

La inviolabilidad, de los recintos diplomáticos fue atropellada con frecuencia y siempre por agentes del gobierno ya que ninguno de los asaltos llevados a cabo contra residencias diplomáticas lo fueron por las turbas, sino respondiendo a un plan deliberado de las autoridades marxistas, como en los casos de Finlandia y Perú. Los locales de la Embajada de Brasil, situados en el Paseo de la Castellana número 55-57, fueron asaltados el 7 de mayo de 1938,-según manifestación de la Represantion diplomática,- por medios de la policía roja, acompañados de Guardias de Asalto, practicando, los agentes invasores un minuciosos registro, y llevándose cuantos objetos de valor encontraron.

Permite formar una idea de la inseguridad reinante en Madrid y del ansia de sus vecinos por acogerse a un refugio diplomático- el hecho expuesto por la representación belga- de que los Guardias Civiles veteranos, que por orden del gobierno del Frente Popular, al que todavía servían, custodiaban la puerta de la Embajada belga, establecida en la calle de Almagro, número 42, obtuvieron del Cónsul general y encargado de negocios de Bélgica, M. Chabot el favor de ingresar como asilados en la Embajada en unión de sus respectivas familias, pasando asi de la situación de guardianes a la de refugiados.

Fueron numerosos los súbditos extranjeros que resultaron víctimas de la barbarie frente populista, pudiéndose citar los casos de Miss Brigid  Boland, irlandesa, asesinada en Bilbao el 16 de junio de 1937; asesinato del ciudadano Uruguayo D. Carlos Alberto Abascal Del Calvo y su esposa; de varios ciudadanos argentinos, uno de ellos D. Felipe  Jorge Linaje; una anciana en la barriada de la Prosperidad y un joven de la “checa” de San Bernardo; un súbdito suizo fue asesinado en Madrid y otro en Alicante siendo innumerables los atentados contra la propiedad de los extranjeros.

Asesinos del Frente Popular con muestras de regocijo ante sus crímenes.

El Medico de la  Cárcel Modelo , D. Gabriel Rebollo Dicenta,  no obstante seguir desempeñando su humanitaria misión bajo el régimen del Frente Popular fue detenido el 7 de noviembre de 1936, cuando después de pasar la visita médica en la cárcel iba en un automóvil de la Legación de Noruega en unión del funcionario de dicha legación Sr Werner; los milicianos anarquistas que detuvieron al Sr. Rebollo, entre los que figuraba el conocido atracador Felipe Emilio Sandoval, asesinaron al Sr. Rebollo creyéndose  que el crimen, fue debido a resentimientos, del mencionado atracador que durante su reclusión en la Cárcel por delito común, había conocido a la víctima, que ejercía el cargo de Medico de prisión.

Habiéndose interesado en 2 de noviembre de 1936 la empresa británica en Madrid por la libertad   del preso D. Manuel Asensio Galainena, que ningún delito había cometido no solo fue desatendida este humanitario requerimiento por la Direccion de Seguridad, sino, que a los pocos días el preso fue asesinado por orden de las autoridades del Frente Popular.

La conducta del gobierno del Frente Popular determino, tal repulsa por parte de las misiones extranjeras, que aún continuaban en la España marxista, que influyo de un modo decisivo en el resultado de la elección pretendida por el gobierno republicano de España para un puesto en el Consejo de la Sociedad de Naciones en septiembre de 1937 sumándose a la actitud adversa de los países Hispanoamericanos, que por razón de su raza y de su lengua eran los más capacitados para juzgar de la situación española y de la situación moral del gobierno de Barcelona.

El terror impuesto a España por el Frente  Popular durante la lucha civil tienen su inmediata raíz, en los gravísimos y constantes desmanes de la época precedente especialmente reconocidos entonces por el propio Osorio Gallardo, colaborador del mismo  Frente Popular    en un acervo artículo publicado en el diario La Vanguardia de Barcelona de 19 de junio de 1936.