Desde 1939 a 1975 después de una división y odio gratuitos, provocados políticamente, que llevaron a una guerra fratricida en España, se buscó la concordia y la paz entre españoles. Ahora el momento es grave ante el Fraude Constitucional permanente y de nuevo la división.

 

En Santoña destacaba desde 1917 un personaje, Gregorio Villarías.

En la huelga de 1917, la familia Villarías había colaborado con los dirigentes de la misma. En marzo de 1930 se organizaba la agrupación del Partido Republicano Radical Socialista de Santoña y en agosto en todo Santander con la presidencia de Gregorio Villarías. En relación con la sublevación de Jaca, Villarías era detenido en Diciembre 1930. 

Formaba parte del Comité Provincial Revolucionario que asumió el poder en nombre de la República en abril de 1931 y al poco era nombrado gobernador civil de Burgos.

En las detenciones y juicios posteriores al Golpe de octubre de 1934 (1372 muertos, 11 en Santander) ingresó detenido en el penal de Burgos y posteriormente en el penal del Dueso en Santoña. A principios de 1935 empezaron los juicios y en febrero era sobreseído el de Epifanio Azofra (ex-alcalde de Santoña,) Villarías a finales de agosto salía absuelto.

En mayo de 1935, se reorganizaba la agrupación de Izquierda Republicana en Santoña quedando como Presidente Gregorio Villarías López y como Vicepresidente Epifanio Azofra (alcalde).

Al estallar el Alzamiento el 17 de julio de 1936, Villarías colaboró con Epifanio Azofra, Alcalde de Santoña y el Comandante García Vayas, Jefe del batallón, en la desactivación del Alzamiento en Santoña.

Alejandro Lerroux: “ …no hay otra esperanza para impedir la ruina total de España que la que nos ofrece el alzamiento militar…”

Fué también clave en el mantenimiento de la provincia de Santander leal al Gobierno de la República y por tanto corresponsable, junto con los anteriores citados, de la detención y posterior asesinato y desaparición de las víctimas en la Provincia y particularmente en Santoña.

En su declaración victoriosa del 26 de Julio de 1936 Epifanio Azofra entre otras cosas decía:

sospeché que Vicente Herrería Bermeosolo fuese un enlace militar o agitador de la sublevación ya que es elemento significadísimo de Renovación (Monárquico) y hombre de acción, francamente peligroso,

Mientras ordenaba al ciudadano Argos le indicase a todos los hombres de izquierda de la localidad que salieran a las calles provistos de las armas de que dispusieran y ordenaba también al jefe de la Guardia Civil por conducto del Sargento de la Comandancia que no se cachease a ninguno de los elementos de izquierda.

A las diez y media de la noche del dieciocho … le avisaron que el Capitan de la Guardia Civil, con el Sargento y un Guardia estaban cacheando a toda la población civil que de izquierdas se encontraba en la Plaza de la República. …todo lo contrario de lo que se le había ordenado y por tanto constituía una provocación, seguramente como táctica para encontrar el ligero choque que buscaban al objeto de tirarse a la calle con la guarnición, fué el declarante corriendo hasta la citada Plaza mandando violentamente retirarse a las fuerzas citadas las que a duras penas se vieron obligadas a obedecer, con lo que se salvó uno de los momentos difíciles de aquella noche…

Insiste

…Que el Capitan Merchante de la GC se permitió el intento de provocación que consideraba necesario para animar o decidir mejor a los oficiales de la Guarnición de cuyo intento de provocación, ya se hace mención anteriormente;…

..que sobre este último que no fue detenido quiere hacer constar que le presentó al Comité de Guerra como el hombre mas peligroso en la guarnición y no obstante no se ordenó su detención.

… en el despacho del Gobernador … antes de sacar el resto de las fuerzas debía detenerse o quitarse de allí al Capitán de la Guardia Civil ya mencionado que podía sorprendernos aunque fuera con menor intensidad … se le contestó de la misma manera que se le había contestado por teléfono o sea que había que actuar con mucho tino con respecto a la Guardia Civil pues en muchos lugares de España se estaba portando bien al lado del Gobierno y por otra parte no estaba perfectamente despejada la situación de dichas fuerzas en Santander y quizá no resultara político de momento…

 

Vicente Herrería Aramburu, de 16 años, hijo de Vicente Herrería Bermeosolo, detenido fue conducido a Santander, se arrojó del vehículo en marcha pero fue capturado; posteriormente fué incorporado a una unidad de forzados de donde consiguió escapar y pasarse al Bando Nacional donde acabó la guerra como Oficial Provisional.

 

En la Causa General de la Provincia hubo 1.212 casos comprobados (38 en Santoña) de muerte o desaparición criminal. La matanza más grave fué la de 156 presos en el barco-prisión Alfonso Pérez”, el 27 diciembre de 1936.

Todo se hizo con premeditación, alevosía, y sin precipitaciones, estilo NKVD, bajo la supervisión del Gobernador Ruiz Olazarán y el policía-comisario chequista Neila Martín.

Lanzaron bombas de mano y dispararon con subfusiles a los presos en el fondo de las bodegas provocando muertos y heridos. Después, los asesinos bajaron e identificaron a los presos con lista y por profesiones y obligaron a subir de a uno a todos los sacerdotes, entre ellos don Francisco González de Córdoba párroco de Santoña, y militares, después a falangistas, requetés, y al ex-alcalde y al ex-concejal de la CEDA de Santander Sr. Villegas y Sr. Bustamante. Ya en cubierta, los asesinaron de un tiro en la nuca.

 

José María Burgón López Dóriga Bustamante, arrestado y llevado al buque Alfonso Perez, después de meses de cautiverio, con 19 años,  en Diciembre de 1936, salvó la vida tras recibir un disparo en la nuca con trayectoria desviada por un giro de cabeza al ver los estertores, de quienes fueron asesinados delante de él, entre ellos su padre Valentín Burgón, su hermano Antonio y un primo.

Siendo Teniente tuve el honor de conocerle, cuando el era Coronel Jefe de Estado Mayor del Sector del Sahara 1973-1975 al que, después General de División, José María Bourgón López Dóriga Bustamante sería Comandante General y Delegado del Gobierno en Melilla y después el primer jefe del CESID, los Servicios de Inteligencia españoles.

En algún momento me dijo que éramos parientes porque mi abuelo era Gabriel Díaz de Villegas y Bustamante.

El General de División José María Bourgón López Dóriga Bustamante fué un caballero español, inteligente y bueno, todo un ejemplo de Servicio a España en guerra y paz y mas cuando cainitas y acomplejados sólo hablan de sus abuelos represaliados o fusilados empeñados en dividir como los politicastros que llevaron a la guerra civil.

 

Ademas de los 156 asesinados en el barco prisión fueron muchos los desaparecidos y asesinados por diversos métodos y en diferentes lugares. Los métodos mas usados, fueron: ahogamiento en el mar, quemados vivos, disparos y golpes y algunos enterrados vivos.

Los escenarios mas frecuentes fueron: La bocana de la bahía de Santander con dos centenares de asesinados, fondeados con un trozo de hierro o una piedra y las manos atadas. Testigos, que intervinieron, afirmaron que hierros y cuerdas eran preparados en serie, las autopsias de los forenses, a muchos cadáveres extraídos del mar, confirmaron que todos estaban atados con los mismos nudos y con cuerdas de la misma pieza. La prensa francesa de entonces recogió la  aparición frecuente en sus costas de personas con las manos atadas y etiquetas de comercios santanderinos en sus ropas.

56 cadáveres fueron quemados impregnando de gasolina las ropas. Casi siempre fueron quemados vivos y rematados al final con un tiro de gracia.

Carreteras aisladas como: Carretera de Saja, 43 cadáveres; Jesús del Monte 33 cadáveres algunos quemados; la cuesta de la Montaña y alrededores Torrelavega, 19 cadáveres, algunos de ellos quemados; San Cipriano 9 cadáveres, de ellos 6 quemados y Peñas Negras.

Relata la Causa General más de 50 casos de asesinatos especialmente crueles, torturas, violaciones de mujeres, robos, …en muchos casos con más de una víctima y con aniquilación de familias enteras.

Ante la duda, no se incluyeron en la Causa muertos si no aparecía suficientemente probado en el sumario. Sin embargo faltaron por: temor de los familiares para denunciarlo; o por carecer de familiares la víctima; o por estar ausentes sus familiares; también vascos y asturianos asesinados en Santander (hubo protestas por parte del Gobierno Vasco); tampoco se incluyeron un centenar de presos de la brigada disciplinaria de Santander asesinados en la playa de La Franca dentro de los límites de Asturias.

Miguel de Unamuno: “…hablamos del Gobierno de Madrid, pero allí ya no hay  gobierno. El poder está en manos de bandas de asesinos excarcelados que empuñan fusiles. Me impresiona que hoy, incluso, solo pueda confiar en que nos salve el Ejército…”

En los asesinatos del de terror rojo, se habla de “incontrolados” pero, de Julio de 1936 a agosto de 1937, fueron, Socialistas marxistas, de la linea Indalecio Prieto, Largo Caballero o Negrin y no de la de Besteiro, quienes gobernaron en Santander y en Santoña. Desde luego Socialistas eran:

- El diputado y Comisario de Guerra Bruno Alonso y su sucesor en el cargo Antonio Somarriba. Pablo Alonso, hijo de Bruno, que como policía de Neila, fue de los asesinos significados, en septiembre de 1936 detuvo a Valeriano Ruiz Fernández, haciéndole un simulacro de fusilamiento; por sus servicios “policiales” era nombrado Teniente del Ejército Rojo y por entonces asesinaría en Santoña a Luis Martínez Crespo y Abelardo Miguel Cruz.

- El Gobernador y Delegado del Gobierno para Santander, Palencia y Burgos, Juanito Ruiz Olazarán (1901). Había sido camarero. En julio de 1936, asumió el Gobierno Civil convirtiéndose en el Beria de Santander. Todos los puestos políticos o militares pasaron a manos de sus amigos y correligionarios (Huyó a Francia y terminó en Méjico donde murió en 1999.  Viajó a España desde 1977).

- Eran también socialistas: el ministro consejero de Obras Públicas Antonio Vayas, el de Comercio Feliciano Leiza, el de Trabajo Antonio Ramos, el de Hacienda Moya; el secretario del Consejo Doalto; el alcalde Cipriano González; el Comandante Militar de Santander José García Vayas (Huyó a Francia) y el Alcalde de Santoña Epifanio Azofra (Huyó a Perú).

E igualmente socialista la dirección del crimen, el Comisario de Policía del Frente Popular Manuel Neila, su segundo Vicente Escribano y su secretario Máximo Castanedo.

Manuel Neila Martín, socialista, dependiente de comercio y campeón de tiro, fué, desde el inicio del régimen de terror hasta su fin, comisario de policía del Frente Popular. Nombrado por el gobernador civil Juan Ruiz Olazarán, Neila dirigió la checa más importante de Santander, pero su labor se extendió por la provincia. Violador, torturador y asesino, hizo desaparecer a muchos asesinados y robando a los prisioneros, consiguió una fortuna. Neila huyó a Bayona donde habría sido detenido en marzo de 1938 por apropiación ilegal de dinero y joyas y haber asesinado en Santander un súbdito francés. Neila escapó a México, donde, al parecer arrepentido, se convirtió en un católico muy practicante muriendo en los 60.

A pesar de la desinformación, medias verdades y calificativos justificatorios y blanqueadores de los horribles crímenes del bando rojo, los crímenes del bando nacional siempre fueron notablemente inferiores y menos crueles de los del Frente Popular en las zonas bajo control militar.

Al entrar los nacionales en Santander vinieron los juicios. Según estadillo de la Auditoría de Guerra de 18 de Octubre, en los 6.824 Consejos de Guerra celebrados entre Santander y Santoña se decretaron las siguientes sentencias: 1.362 penas de muerte (“en las penas de muerte solía haber más indultos que ejecuciones” Luis Suarez), 2.629 penas de cárcel y 2.833 absoluciones o sobreseimientos. Se dieron como ajusticiados por los nacionales, muchas personas que huyeron al extranjero.

 

Vicente Díaz de Villegas y Herrería

Soldado de España