Concluida con éxito la campaña de Asturias, provocada como consecuencia del intento de golpe de Estado contra la República, protagonizado por el Partido Socialista Obrero Español (POSE) y la U.G.T. junto con otras facciones de izquierdas, y tras el apoteósico recibimiento del que fue objeto en La Coruña, el 26 de octubre de 1934, la 16ª Compañía de Asalto del Cuerpo de Seguridad, de guarnición en la plaza, que participó en las operaciones para sofocar la rebelión en el Principado -ver artículo publicado en ECE el 12 de agosto-, la ciudad se aprestó para tributar, el 1 de noviembre siguiente, un homenaje popular a los Ejércitos de España y a las Fuerzas de Orden Público como garantes del orden institucional vigente, bajo el lema “a los defensores de España”.

La prensa local de la época se hizo eco de este homenaje publicando, a toda plana, la información acompañada de material gráfico tomado con motivo de los diversos actos celebrados y de manera especial del desfile que tuvo por escenario el centro coruñés en aquella jornada de inicios de noviembre.

Durante los días previos, la citada prensa local -La Voz de Galicia y El Ideal Gallego- se encargó de caldear el ambiente con el fin de que el homenaje resultase un éxito de público como así fue, toda vez que fueron millares los coruñeses que se echaron a las calles para vitorear al Ejército y a las Fuerzas del Orden.

El Ayuntamiento tomó el acuerdo de declarar la jornada como festiva, si bien, con anterioridad, la patronal ya había permitido el cierre de los establecimientos comerciales, empresas y bancos a partir de las diez y media de la mañana, al igual que en los Centros docentes de la ciudad se había declarado día no lectivo con el fin de que, tanto estudiantes como trabajadores, se sumaran al homenaje.

Los actos previstos para la jornada del 1º de noviembre, comenzaron, a las diez y media de la mañana, con la visita de las Autoridades civiles y militares a los heridos convalecientes de la campaña internados en el hospital Militar coruñés.

Posteriormente, a las 10,45 se concentraron en el Campo de la Estrada todas las Unidades participantes en el desfile que recorrió unas calles abarrotadas de un público que, con fervor patriótico, quiso testimoniar su inquebrantable adhesión a España, al Ejército y a las Fuerzas del Orden.

La columna, a las órdenes del Coronel del Regimiento de Infantería nº 8, Isidoro Pereira, estaba integrada por Escuadra de Gastadores, Banda de Cornetas y Tambores de la Escuadra y una Brigada de Marinería, con Bandera, formada por 115 hombres, pertenecientes a los trozos de desembarco del Acorazado “Jaime I”; de los Cruceros “Libertad”, “Almirante Cervera” y “Miguel de Cervantes” y del Destructor “Churruca”, todos ellos participantes en las operaciones navales llevadas a cabo en la costa asturiana durante la revolución y que habían llegado a la ciudad a bordo del “Libertad” que se encontraba atracado en el muelle de La Palloza.

Tras ellos, un Batallón del Regimiento de Infantería nº 8, con Bandera, Escuadra de Gastadores, Banda y Música y cuatro Compañías, una de ellas de Ametralladoras. Una Sección del Regimiento de Artillería de Costa nº 2; una Sección de Artillería del Parque Divisionario nº 8; una Compañía del Grupo de Intendencia nº 8; una Compañía del 4º Grupo de la 1ª Comandancia de Sanidad Militar; una Sección de Carabineros; la 16ª Compañía de Asalto del Cuerpo de Seguridad; una Compañía de Servicios Locales del Cuerpo de Seguridad; un Grupo de dos Baterías del Regimiento de Artillería 16º Ligero, con Estandarte, Escuadra de Batidores y Banda; una Compañía de Asalto -suponemos que la de Especialidades del 8º Grupo- sobre camiones y un Escuadrón de Caballería de la Guardia Civil.

Un aspecto de las calles coruñesas durante el desfile (El Ideal Gallego)

El desfile recorrió las calles de Campo de la Leña -hoy Plaza de España por más que se obstine la pijopogresía izquierdosa y la maldita “podemía” en mantener su vieja denominación-, Panaderas, Consulado, Orzán, Pórtico de San Andrés, San Andrés, Juana de Vega, plaza de Mina y Cantones, situándose en las proximidades del Obelisco donde se celebró el acto de homenaje, presidido por el General Pedro de la Cerda, jefe de la 8ª División Orgánica.

El homenaje fue ofrecido, en nombre de La Coruña, por el Gobernador Civil, Emilio Novoa González, quien, situado en la lágrima del Obelisco, pronunció una vibrante alocución ante la Bandera del Crucero “Libertad”.

Concluidas las palabras del Gobernador, la fuerza participante desfiló ante las Autoridades recorriendo el Cantón Grande, calle Fermín Galán -hoy Real como siempre se ha llamado-, Riego de Agua y plaza de María Pita desde la cual las fuerzas se dislocaron, regresando a sus acuartelamientos.

Como en otras ocasiones, La Coruña se puso guapa, siendo muchos los balcones y ventanas en las que colgaron banderas, colgaduras y mantones de Manila, a la vez que los edificios más emblemáticos de la ciudad se iluminaron artísticamente.

Aquella misma tarde, se celebró un partido de fútbol, en el Campo de Riazor, entre el Deportivo de La Coruña y el Racing de Ferrol que concluyó con la victoria de los locales por tres tantos a cero. A este encuentro fue invitado el personal de clases, tropa y marinería participante en el desfile.

Igualmente, la guarnición de la plaza asistió, en calidad de invitados, a una sesión cinematográfica en el Teatro Rosalía Castro y en los salones “Doré”, “Ideal Cinema” y “Victoria”.

En cuanto al buque presente en el puerto coruñés, el Crucero Ligero “Libertad” (ex “Príncipe Alfonso”), procedía de la llamada “Ley Cortina”, autorizando su construcción el 11 de julio de 1922, en la factoría de la S.E.C.N. de Ferrol. El buque fue entregado a la Armada el 20 de septiembre de 1927.

Con un desplazamiento a plena carga de 9.330 tn.; su eslora alcanzaba los 176,6 m., con una manga de 16,6 y 9,3 de puntal. Disponía de ocho calderas Yarrow y cuatro grupos de turbinas Parsons que movían sus cuatro hélices, con una potencia de 83.000 cv. que le permitía un andar de 34,4 nudos. Montaba ocho cañones Vickers de 152 mm., cuatro antiaéreos de 101 mm. y doce tubos lanzatorpedos de 533 mm., además de otras piezas menores. Su dotación era de 566 hombres.

Aspecto del Cantón Grande durante el desfile (El Ideal Gallego)

El “Libertad”, posteriormente rebautizado como “Galicia”, fue dado de baja el 9 de enero de 1970, prestando servicios, desde 1965, en el C.I.A.F. (Centro de Instrucción y Adiestramiento a Flote) de Cartagena.

Así fue aquella gloriosa jornada de exaltación patriótica que tuvo por escenario una Coruña enardecida por el fervor patrio en la que las gentes abarrotaron las calles para mostrar su adhesión a los Ejércitos y a las Fuerzas del Orden, como respuesta y repulsa a la tentativa de golpe de Estado planeado y ejecutado por socialistas y ugetistas en lo que pasó a la historia como la “Revolución de Asturias” que tanto dolor causó en España.