La presentación del programa correspondió a Largo Caballero, (Presidente de la Unión General de Trabajadores  y del PSOE) que lo hizo en el “Cine Europa” el 21 de enero de 1934

 

: «Y nosotros, como socialistas marxistas, discípulos de Marx, tenemos que decir que la sociedad capitalista no se puede transformar por medio de la democracia capitalista. ¡Eso es imposible...! Ésta es la diferencia que puede haber entre algunos camaradas y otros. Hay quien tiene todavía la esperanza de que el capitalismo va a ceder en su actuación y va a dejar el camino libre al socialismo marxista para la instauración de un nuevo régimen; y otros creemos, porque la Historia así nos lo dice, que eso no es posible, que no hay ninguna clase, que, voluntariamente, abandone el Poder y se lo entregue a otra clase. Ese Poder lo defenderá hasta última hora, y si se quiere conquistar, habrá que conquistarlo, no ya como dijo Marx, sino incluso como decía nuestro querido maestro en España, Pablo Iglesias: ¡revolucionariamente!» 

 

Y fue Indalecio Prieto, por indicación de la Ejecutiva del PSOE, quién se encargó de redactar el ”Programa Político” que debía servir de base al Movimiento Revolucionario y  los “5 puntos de acción” imprescindibles para ponerse en marcha.

 

Este fue el mismo programa que se ratificó ya en 1936, en el “Cine Pardiñas”, de cara a las elecciones y el que más tarde quisieron los socialistas comunistas imponer desde el Gobierno: 

  1. Nacionalización de la tierra. 
  2. Dedicación del ahorro nacional en un porcentaje a proyectos de regadíos. 
  3. Reforma de la enseñanza pública en un sentido igualitario y laico. 
  4. Disolución de todas las órdenes religiosas e incautación de todos sus bienes y expulsión de las que se consideren peligrosas para la República. 
  5. Disolución del Ejército en su actual estructura y reorganización del mismo sobre una base democrática. 
  6. Disolución de la Guardia Civil y creación en su lugar de una milicia popular. 
  7. Reforma de la burocracia y depuración de los elementos desafectos al Régimen. 
  8. Mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores industriales, excluyendo, por el momento, la nacionalización de la industria, dada su debilidad. 
  9. Reforma fiscal, mediante modificación del impuesto sobre la renta y transmisiones hereditarias. 
  10. Implantación inmediata, mediante decreto, de los puntos precedentes, con ratificación por los órganos legislativos que libremente se dé el pueblo, así como cesación en sus funciones del presidente de la República. 

¡Era, claro está, la revolución y como consecuencia la dictadura del proletariado! 

 

Y estos fueron los 5 puntos de “Acción Revolucionaria”:

  1. Organización de un movimiento francamente revolucionario con toda la intensidad posible y utilizando los medios que se pueda disponer. 
  2. Declaración de ese movimiento en el instante que se juzgue adecuado incluso antes de que el enemigo, cuyos preparativos son evidentes, tome precauciones definitivas o ventajosas. 
  3. Ponerse el Partido y la Unión General, evitando confusionismos, en relación con los elementos que se comprometan a cooperar al movimiento. 
  4. Hacerse cargo del poder político el Partido Socialista y la Unión General, si la revolución triunfase, con participación en el Gobierno, si a ello hubiese lugar, de representaciones de elementos que hubiesen cooperado de modo directo a la revolución.
  5. Desarrollar desde el poder sin dilaciones el programa mínimo reflejado en el proyecto de bases.» 

 

¿Recogerán este programa y los 5 puntos de ola “Acción Revolucionaria” que llevaron a la Guerra Civil en la “Ley de Memoria Histórica”? Luego dirían que aquel Régimen era, y siguen diciendo, democrático.