En octubre de 1944 numerosos soldados pertenecientes a batallones con sede en Cataluña hicieron frente a la invasión llevada a cabo en el valle de Arán por 5000 militantes del PCE armados. Eran los llamados “maquis” según expresión de origen francés. También se produjo una importante infiltración en la zona del Pirineo navarro.

Los maquis españoles, que contaban con el apoyo logístico de los comunistas franceses, pretendían ser la punta de lanza de una sublevación popular en España contra el Régimen de Franco pero fracasaron totalmente. No consiguieron apoyo popular ni éxito operativo alguno. No obstante la invasión de octubre de 1944 dio lugar a 2 meses de intensos combates a lo largo de los Pirineos entre ellos y fuerzas militares de los batallones de Cazadores de Montaña 1, Navarra, Albuera 2, Arapiles 3, Cataluña 4, Barcelona 5 y Alba de Tormes.

Finalmente los maquis, derrotados, huyeron de nuevo a Francia. Murieron en esa invasión unos 50 militares y alrededor de 200 maquis. Otros 300 fueron apresados A pesar de este primer fracaso se produjeron nuevas infiltraciones e incorporaciones desde el interior y los maquis supusieron un grave problema de seguridad en la España de los años 40. El problema fue especialmente grave en Andalucía, Valencia, Castilla la Mancha y el sur de Aragón.

El resultado fueron miles de combates a pequeña escala entre la Guardia Civil y los maquis en las sierras, pueblos y zonas montañosas de buena parte de España. El año más difícil fue 1946 con más de 1000 atentados y enfrentamientos. Pero a partir de entonces la eficacia operativa de la Guardia Civil se impuso. Logró desarticular a los grupos de enlaces comunistas que colaboraban con los “bandoleros” dándoles comida e información y a partir de ese momento, dado su escaso apoyo popular, los maquis fueron siendo derrotados y erradicados.

A lo largo de los años 40 y hasta 1952 aproximadamente, los maquis causaron en el conjunto de España unos 960 muertos en viles atentados o robos. La mayoría de sus víctimas fueron civiles de derechas o falangistas en las zonas rurales. Por su parte la Guardia Civil, que llevó el peso de la lucha antiterrorista, dio muerte en enfrentamientos a unos 2.200 maquis. Hoy se les intenta blanquear llamándoles "guerrilla antifranquista" pero lo cierto es que técnicamente no se les puede llamar guerrilla ya que les faltaba la condición esencial de una guerilla: el apoyo popular

Fuente: El maquis en España. Teniente Coronel Aguado Sánchez. Editorial San Martín 1975.