El linaje de Puelles o Puellas, procede de la Divisa, Solar y Casa Real de Piscina, en la Sonsierra riojana. El primer Puelles, hijo de Sancho Ramírez y nieto del Infante D. Ramiro Sánchez, esposo de Elvira, la hija del Cid, se llamaba Martín Sánchez Ramírez de la Piscina y heredó el Campo de Puelles, cambiando su nombre por el de Martín de Puelles. Sus descendientes se desplegaron por toda la Península: reconquistaron Baeza, Canarias, Asturias, Galicia y en América, Perú.

Lema de los Puelles: "es tierno cual oveja, pero se vuelve fiero si se le hiere o veja". Armas del apellido Puelles: un león rampante de gules en campo de plata; aumento de orla con 8 aspas doradas.

Reseña de Pedro de Puelles

Este personaje histórico de los Puelles fue un conquistador y aventurero español que, junto a Sebastián de Benalcázar, tuvo una destacada actuación en épocas de la conquista del Reino de Quito.

A principios de 1534 desembarcó en las playas de la Bahía de Caráquez integrando la expedición que Pedro de Alvarado preparó para ir en busca de las riquezas del Reino de Quito, y después de varios meses de travesía llegó a las orillas de la laguna de Colta, donde ya Benalcázar había iniciado la conquista y fundado la ciudad de Santiago de Quito. Se quedó entonces junto a Benalcázar con quien luchó hasta vencer la resistencia de los pueblos quiteños y, tras una incansable persecución, pudo capturar a los caciques Zopozopangui, Quingalumba, Razo-Razo y Nina, a quienes antes de ejecutar atormentó para arrancar los secretos relacionados con los tesoros y riquezas de Quito.

El 6 de diciembre de 1534 estuvo presente en el asentamiento definitivo de la ciudad de San Francisco de Quito y asumió el cargo de Regidor de acuerdo con un nombramiento dado por Diego de Almagro. Poco tiempo después fundó Perucho y Puéllaro, y más tarde recibió el encargo de fundar Puerto Viejo. Pero al llegar al sitio donde se debía llevar a cabo dicha fundación se encontró con que ésta ya había sido realizada por el capitán Francisco Pacheco. En septiembre de 1540 fue designado teniente de gobernador del de Quito y capitán general, y cuatro años más tarde colaboró con Gonzalo Pizarro en su levantamiento contra la autoridad del rey de España, ocupando el cargo de gobernador interino de Quito en 1544.

Finalmente, el 18 de enero de 1546 luchó contra los ejércitos del virrey Blasco Núñez de Vela en la Batalla de Iñaquito, después de lo cual fue nombrado gobernador de Quito. Fue un hombre valiente, pero de pocos escrúpulos, y no dudó en llegar al crimen o a la tortura para lograr sus objetivos. Fue tal vez por eso que el 29 de mayo de 1547 murió asesinado por una turba de facinerosos capitaneados por Rodrigo de Salazar, apodado «El Corcovado», quien al parecer cumplía órdenes del Pacificador Pedro de la Gasca. Consumado el crimen, Salazar cortó la cabeza de su víctima para exponerla en una jaula de hierro, en la plaza Mayor.

Fue su predecesor: Cristóbal Vaca de Castro (1542 – 1544). Gobernó Quito de 1544 a 1547. Le sucedió Rodrigo de Salazar, de 1547 a 1556.

Actualmente existe una asociación familiar que sigue el rastro, desde Huanaco (Perú), de los descendientes de este personaje histórico.