Fuiste de Jesucristo el elegido

para ser su discípulo, el primero.

Tu hermano era Simón, más conocido

por San Pedro en la tierra y en el cielo.

 

Al Maestro seguiste en su camino

junto a los once más que lo siguieron

y recibiste de Él el pan y el vino

la noche que en el huerto lo prendieron.

 

Por dar prueba de Fe fuiste afligido,

martirizado y muerto en un madero

en forma de aspa y siempre bendecido.

 

Apóstol San Andrés, apóstol mío,

que intercedas por mí allá en el Cielo

en este día nuestro te lo pido.