Los franceses, siempre deseosos de vencer a los ejércitos españoles, que continuamente les inferían las mayores derrotas y aprovechando que el último Rey de los Austrias, Carlos II, era un petimetre y un enfermizo niño, que nunca debería haber subido al Trono.  

Su padre Felipe IV, se había casado por primera vez con Isabel de Francia (fallecida en 1644). De esta unión nació un único hijo varón, el príncipe Baltasar Carlos, muerto en 1646. Y para mantener la Dinastía cometió el gravísimo error de casarse con una sobrina, la archiduquesa Mariana de Austria, hija de su hermana de su hermana Ana y del emperador  Fernando III. La genética por ser de la misma sangre funcionó tan negativamente, que murieron varios hijos de ese matrimonio, solo sobrevivieron Margarita Teresa y Carlos, que era un engendro deformado y con todo tipo de secuelas, que nunca le deberían haber elevado al Trono

El rey Carlos apenas tenía tres años cuando su padre falleció (1665), pero ya conocía  de sobra que su hijo era un engendro enfermizo y sin futuro, pero a pesar de ello, no lo apartó del Trono:

[“ ….nombro por gobernadora de todos mis Reynos estados y señoríos, y tutora del príncipe mi hijo, y de otro qualquier hijo o hija que me hubiere de suceder a la Reyna doña Mariana de Austria mi muy chara, y amada muger con todas las facultades, y poder, que conforme a las leyes fueros, y privilegios, estilos y costumbres de cada uno de los dichos mis regnos, estados y señoríos …”

Distinto hubiera sido, si hubiera rectificado y nombrado su sucesor a su hijo bastardo; Juan José de Austria, que a sus 36 años, ya había combatido en continuas campañas militares: Italia, Cataluña, Flandes y Portugal.

En su testamento el rey dejó dispuesto lo siguiente:

Por cuanto tengo declarado por mi hijo a don Juan José de Austria, que le hube siendo casado, y le reconozco por tal, ruego y encargo a mi sucesor y a la Reina, mi muy cara y amada mujer, le amparen y favorezcan y se sirvan de él como de cosa mía, procurando acomodarle de hacienda, de manera que pueda vivir conforme a su calidad, si no se la hubiero dado yo antes de mi muerte.

"Testamento de Felipe IV

 

Y en ese Testamento, le faltó nombrarle Rey, a sabiendas que Carlos II “El Hechizado”, solo con 3 años era un pobre niño, más parecido a un excremento, cuyos días estaban contados.

 

Sin embargo; no rectificó, curiosamente otro caso similar es el que le ocurrió a nuestro Caudillo, 269 años después, ya que el pajarraco de Juan Carlos, ya era conocido, como un miserable crápula y con el crimen que se escondió  a sus espaldas, cuando con 18 años asesinó a su hermano Alfonsito, pasando a ser un “Accidente más, de los muchos que ha habido”

 

Franco, podía haberle desheredado, pues su gran amigo D. Luis Carrero Blanco, algo le insinuó, pero no tuvo COJONES, para deshacer el entuerto y nombrar a D. Alfonso, como su sucesor, máxime cuando era el Legítimo y fiel al Movimiento del 18 de Julio y a su figura, ya que su padre D. Jaime, fue apartado de la línea sucesoria, por quedarse sordo a los 4 años, en una mala intervención, pero por lo demás era inteligente y de mayor valía que sus hermanos.

 

Pero Franco, como en su día Felipe IV, no rectificaron, lo que para uno y para otro, nos ha costado, que la maldita Dinastía francesa de los Borbones, impere en España, durante 320 años y por parte de nuestro Caudillo la destrucción de la Patria, tal y como se está produciendo, en la que ese maldito reyezuelo Perjuro y Traidor, puso la primera piedra.

 

Los franceses consiguieron su objetivo, para la destrucción de su enemigo temido, España, despreciando a Juan José de Austria, que al morir su hermano Carlos, tenía, que haber cogido la Corona y no concederla a los franceses, que nada tenían que ver con los reinos españoles.

Los gabachos, movieron todos los hilos, con falsedades, pero moviendo bien sus fichas, hasta que sentaron al primer Borbón Felipe V de la Casa de Borbón y Anjou, en el año de DESGRACIA de 1.700.

 

Desde esa fecha España, viene en total y absoluta decadencia, ya que esta rama de los Borbones, siempre han sido una vividores, que se han servido de sus Validos, en muchos casos, por su ineptitud en el mando.

 

No olvidemos, que el tal Alfonso XIII, el crápula, que hacia películas pornográficas, fuma sus puros y se encamaba con unas y otras que le salían al paso, tuvo que delegar en D. Miguel Primo de Rivera, la mal llamada “Dictadura”, pues en la década de los 20, gracias a D. Miguel, España estuvo en crecimiento y bien gobernada.

 

Luego el muy cobarde, a la sazón, como hizo un tal Juan Carlos, rey por la desgracia de Franco, huyó, cuando vio que sus días estaban contados, para salvar su culo.

 

La tónica de esta maldita Dinastía, siempre es la misma: VIVIR, FORNICAR CON UNAS Y OTRAS, INCLUSO ALGUNOS CON OTROS, GASTAR TODO EN GRANDES PALACIOS, PARA SU USO Y BIENESTAR, MIENTRAS ABANDONA AL PUEBLO A SU SUERTE.

 

No debemos olvidar que el gran Imperio español realizado por los Reyes Católicos, su hijo y nieto, ha sido desmontado a través de los siglos de la regencia de esta maldita Dinastía.

Los nuevos iluminatis que se asentaron en nuestros Pueblos de Hispanoamérica, aprovecharon la decadencia española, para su independencia, en particular con el segundo mayor h.p., de todos los Borbones, un tal Fernando VII, que junto a su padre metieron aquí a sus parientes gabachos, para el robo de joyas, quema de palacios, conventos y violación a nuestras mujeres.

Esa debilidad española, sin ejército, ni Gobierno que defendiera nuestros derechos y tierras, fue aprovechada por los cobardes, que con falsas promesas, se independizaron de la Corona española a sabiendas, que España no existía como tal y estaba Regida por un bastardo francés.

Luego el desastre del 98, que utilizaron los Gringos, ante otro monarca gabacho y aprovechan do que las escuadras españolas, no se habían renovado y su potencia era débil, ante la nueva supremacía de los traidores y cobardes de los Gringos.

En definitiva, esta maldita Dinastía, nos ha llevado desde la opulencia, el poder mundial, la supremacía, la admiración y el respeto de todas las Naciones, a la decadencia y pérdida de todos nuestros pueblos hispanos, con el hazmerreir, por todos los Países, que nos tratan como siervos suyos.

Pero hay más y ahora estos crápulas, profanadores, cobardes y traidores, eso sí parlamentarios, pero firmantes sin rechistar, de todas las Leyes Criminales que han impuesto unos, otros y todos, son el último reducto de esta monarquía maldita, que debemos enterrar, con toneladas de cal viva, para que no salga ni un gusano.

¡ESTA DINASTIA VIVIDORA Y TRAIDORA HA SIDO LETAL PARA ESPAÑA!

Las Amantes Secretas del Rey - ! Hasta Nunca Juan Carlos !