Entrevistamos al coronel Tomás Navarro Oliver, que abre su alma de par en par para hablarnos con gozo de la tradición familiar del aceite de acebuche, sin duda el mejor aceite del mundo y en palabras de nuestro editor Álvaro Romero, es oro molido. Estoy deseando probarlo. Mientras, les animo a adentrarse en la magia de Caravaca de la Cruz, sus tierras y sus gentes, tesoro de la España profunda y un rincón del Paraíso. Paquirri, amigo del coronel Navarro, decía que todo señorito andaluz que se precie toma aceite de acebuche.

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Háblenos de cómo su familia se ha involucrado en la producción de aceite de acebuche a lo largo de la historia.

Desde que mantenemos el recuerdo familiar, el acebuche forma parte de la memoria, pero fue la hambruna de 1904 y la gripe española de 1918 las que hacen resaltar nuestro permanente homenaje a este prodigioso árbol, tan generoso con sus frutos llenos de nutrientes y que las acciones de nuestro abuelo y el médico de Cehegín, prescribiendo y facilitando su toma, superaron una situación dramática.

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Una planta de difícil acceso en la naturaleza, una especie de néctar escondido...

Conforme se han ido ganando tierras de cultivo a los montes, el acebuche ha sido arrinconado a lo abrupto y escarpado. Su dura naturaleza le permite vivir en circunstancias extremas, de sequía, de pasto de la fauna, de resistir entre multitud de plantas que le acorralan. Esta áspera condición le hace tan austero y vigoroso y es la razón de la potencia de su esencia encerrada en sus frutos llenos de sabor y salud.

La calidad y el sabor del aceite está fuera de toda duda...¿Se podría decir que es el mejor o de los mejores aceites del mundo?

Su conformación tan sobria le da una calidad suprema a sus hojas y frutos. Indudablemente se considera el mejor aceite del mundo.

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Y sus propiedades terapeúticas son espectaculares...¿Podría citar las más importantes?

La protección cardiovascular de la zona mediterránea se debe al consumo de grasa del aceite de oliva, rico en ácidos grasos mono y polisaturados, compuestos fenólicos, fitoesteroles y tocoferoles. El ácido oléico ejerce notable influencia sobre el colesterol, los antioxidantes (vitamina E) del acebuche son casi cinco veces superiores a los del aceite de oliva y es escualeno tiene efecto anticancerígeno, especialmente en colón y mama. El ácido linoleico evita la obstrucción de las arterias gracias al omega 3 y 6, necesarios para el crecimientos de las células y el correcto funcionamiento del cerebro. El tirosol, el hidroxitirosol y la europeina tienen importantes capacidades antioxidantes, inhiben la agregación plaquetaria y previene la artritis reumatoide. También tiene un gran efecto beneficioso sobre la piel. Se utiliza para el uso cosmético, para las úlceras de presión, para la psoriasis, para la dermatitis...

¿Por qué el nombre de aceite de los dioses?

Además del cariño y veneración a ese aceite que obró el milagro de salvar al pueblo de la ley de la hambruna y de la gripe española, el registro de portes del aceite de acebuche, desde Cartago Nova a Roma, en tiempos de Trajano, fue la predilección de los emperadores hispanos por el aceite de su tierra, esa fidelidad al producto excepcional de su patria, nos obliga a llamarle OLEUM DEOS (aceite de dioses, como eran considerados los emperadores).

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¿Ha tenido reconocimientos nacionales e internacionales?

La familia empieza un desafío nuevo; comercializar este aceite, que ya está ganando terreno en el mercado de los productos más finos y exquisitos. Ha sido declarado el mejor aceite por las mesas de la cata. Ya figura en gourmets y en restaurantes del más alto nivel gastronómico de Madrid.

Todavía debe ser mucho más conocido, ¿han pensado en hacer campañas fuertes a nivel nacional?

El obstáculo de su desconocimiento es superado por su prodigioso conjunto de sabor y salud. Su degustación conlleva la inmediata fidelización del consumidor. Su mayor publicidad la contiene en sí mismo el OLEUM DEOS. Dada su limitada cosecha, el boca a boca, será su mayor éxito.

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¿Cree que el aceite de calidad es un producto en auge, ahora que se valora más la salud y la calidad?

La suma de pandemia y crisis marca la contradicción entre la aspiración a consumir productos sanos y la limitación económica. No obstante, los alimentos básicos, llenos de vida, más valorados ahora y los criterios racionales hacen subir su consumo, prescindiendo de otras cosas, que tras su análisis son más superficiales y prescindibles.

¿Qué supone para usted poder seguir la tradición familiar de este negocio?

Mantenemos el entusiasmo y la confianza en continuar la labor de nuestros antecesores. Los cuatro hermanos tenemos voluntad y determinación para servir a la sociedad un producto tan saludable.

Además de un negocio, es ante todo algo vocacional, ¿No cree?

Vocación, mucho antes que negocio. Estamos convencidos de que es un acto solidario hacer accesible este maravilloso aceite. Aunque nuestra vocación universitaria nos obligó a desempeñar nuestra profesión fuera del terruño, nunca nos hemos desvinculado. Cultivamos almendros, cereal y aceite de acebuche, ecológico todo. Esto supone un plus de gran sacrificio. No hay herbicidas, insecticidas etc; la lucha contra las plagas es con elementos integrados en la naturaleza; extractos de flores como prevención, aplicados de noche para que el sol no los descomponga; todo más sufrido y gravoso. Llevar la naturaleza pura a un producto agrícola que lleve el sello ECOLÓGICO implica fatiga y un esfuerzo económico alto.

¿Qué diría a las personas que no conocen este aceite para que al menos lo prueben una vez?

El acebuche, único árbol productor de aceite de IBERIA (tierra del río Íber, luego EBRO) fue injertado por fenicios con ramitas de Egipto para regular y aumentar sus cosechas, a cambio perdió su ALMA. Por ello invito y digo: “compatriota” español, prueba el fruto más genuino y auténtico de nuestra “Patria”, será soprendente la explosión de sabor y de olores.

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Háblenos de su amor a Caravaca y su interés turístico...

Caravaca de la Cruz, diferenciada ciudad de la Cristiandad con AÑO SANTO, con su Santísima Cruz, es un referente para toda la comarca y para todo Murcia. Su historia es compendio de luchas fronterizas, asedios, proyección de fe y cultura; castillos y templos, barrios cristianos, moros y judíos. Es imposible conocerla y no quedar subyugado por su historia y su gente.

¿Podría ser en cierta manera Caravaca, la Modena española?

La singularidad excepcional de nuestro aceite, que nace y se elabora en la legendaria Caravaca de la Cruz, nos llena de orgullo y aspiramos a ser dignos mensajeros de una ciudad española, cuya Santísima y Vera Cruz se ostenta en todos los rincones del mundo.