Este humilde y breves capítulos, no pretende parecerse a una obra literaria, ni tan siquiera a un libro. Se trata pues, de unas breves reflexiones, sobre el Gobierno dirigido por quien fue Norte y Guía de nuestra Patria durante casi 40 años. Mi edad, me permite haber vivido una pequeña parte del Gobierno del Caudillo, que perfectamente recuerdo, pues al fallecimiento del Generalísimo, el que suscribe tenía la edad de 11 años. A pesar de mi corta edad, los sentidos los tenía en perfecto estado, en consecuencia, podía ver y oír, por ello, viví parte de dicho tiempo del Franquismo, donde jamás observé persecución alguna, detenciones callejeras, cacheos callejeros, agresiones policiales etc., lo que según la vulgata anti franquista nos quiere hacer creer. TODO MENTIRA.

Estos capítulos, pretenden establecer comparaciones, con los tiempos actuales, pretende reflexionar sobre la sencillez y simpleza con que se llevaban las cosas en aquellos tiempos, con naturalidad, calma, esperanza, paciencia y Fe. Sin “complicarse la vida”, sin tergiversar las cosas, SIN MIEDO, sin incertidumbres, sin dudas.

La seguridad ciudadana era la nota dominante en este periodo de España, seguridad en las calles, tranquilidad, calma, orden, podías deambular por la calle sin miedo a agresiones ni atracos, no había violaciones. Los asuntos gubernamentales, estaban en manos de personas capacitadas e inmensamente formadas, cada una en sus respectivas especialidades, cada cartera ministerial era sostenida por un especialista en relación con dicha cartera.

Todo lejos de los parásitos, que actualmente ocupan los cargos de dirección de nuestra Patria; personajes y “personajas”, iletrados/as, que juegan al “monopoly” con España, se ríen de los españoles, se duermen en la sede de la soberanía popular, visionan porno en el hemiciclo, derrochan el erario público en fiestas, algunas con droga y prostitutas, cometen toda clase de infracciones en el mejor de los casos y aberraciones en el peor, defienden el asesinato de los no nacidos, aprueban la muerte inducida  de los ancianos, quieren acabar con la religión católica, pretender “cambiar la historia”, aplican  la ingeniería social, de clarísimo corte masónico luciferino, están volviendo a los ciudadanos “imbéciles”, con la televisión, sus programas repugnantes y lo que es peor; la dosis diaria de miedo, en los telediarios, su fin es tener a la gente asustada y agradecida de que “papa estado” vela por ellos.

Vivimos querido lectores/as,  en el final de los tiempos –no confundir con el fin del mundo-, donde el secuestro del lenguaje es la tónica dominante en la caja de basura que es la televisión; a la cobardía la llaman prudencia, a sacar de las entrañas de una embarazada al feto hecho pedazos lo llaman “salud reproductiva”, a exterminar a un ancianito no productivo y que precisa muchos cuidados lo llaman “derecho a una muerte digna”, al sexo lo llaman “genero”, cuando las personas no tenemos género; tenemos sexo El género, es para la música, la literatura, el teatro etc.

La cultura de la muerte se cierne sobre nuestra sociedad, se fomenta el aborto y no se incentiva la natalidad, se fomentan las “mini pagas” y no la creación de puestos de trabajo, se encarece de manera brutal el acceso a una vivienda, se quiere acabar con la familia tradicional y con la religión, porque esta última va de ESPERANZA, no se hacen eco de los miles de suicidios acaecidos al año, parece que les reconforta, que esos infelices les hagan parte del trabajo.

Es hora de que todos digamos ¡¡BASTA”” y seamos consecuentes con esta palabra…