Frente al mantra principal del Sistema en España actualmente, que obligatoriamente hace escribir la palabra dictador cuando se habla de Francisco Franco, la realidad es que Franco ganó por amplias mayorías en las urnas en dos consultas electorales especialmente importantes de la historia del Régimen.: El referéndum de la Ley de Sucesión de 1947 y el referéndum de la Ley Orgánica del Estado, en 1966.

Es cierto que no fueron referéndums totalmente democráticos en el sentido de que no se permitió hacer campaña públicamente por el No, pero se podía obviamente votar que no, y a cambio, el Régimen asumía el importante riesgo que suponía el hecho de que la Oposición, tal como quiso hacer, intentaría capitalizar la abstención y presentarla como si fueran votos en contra. Es decir, el Régimen corría un importante riesgo de imagen, incluso de cara al exterior, ya que no solo tenía que lograr una amplia victoria en las urnas, sino que también tenía que conseguir que no hubiese una elevada abstención.

Tanto en un referéndum, como en el otro, finalmente el Sí obtuvo amplias mayorías y la participación fue muy alta con lo que tanto a nivel nacional , como externo, según reconoció la prensa internacional, el Régimen de Franco salió muy reforzado. En el primer referéndum, el pueblo español estaba convocado a votar sobre la Ley de Sucesión, la ley fundamental que convertía a España de nuevo en Monarquía y que el sucesor de Franco sería un príncipe real, aún cuando todavía no se aclarase quien sería el candidato elegido. Franco , mientras tanto, asumiría poderes de Regente .

Este referéndum tuvo lugar el 6 de julio de 1947. El Sí obtuvo 14 millones de votos y el No, cerca de 800.00. La abstención fue de alrededor del 15 por ciento. Fue una victoria rotunda. Según los datos del Movimiento, que no se hicieron públicos pero que no permiten manipulación porque estaban destinados a Franco y éste tenía que conocer los datos reales, el porcentaje de votos favorables fue de alrededor del 70 por ciento. Los resultados más favorables se dieron en las provincias de Valladolid y Ávila y los mayores porcentajes de abstención se dieron en Barcelona y las provincias vascas con más  de un 30 por ciento. Solo en Cataluña y las provincias vascas pudo darse quizá una mayoría de votos negativos pero en el conjunto de España el resultado fue muy favorable a Franco y su Régimen.

El segundo referéndum fue el de la Ley Orgánica del Estado, el 14 de diciembre de 1966. La ley Orgánica del Estado venía a ser como la "Constitución" del Régimen de Franco y se promulgó definitivamente en 1967. Era una Ley que refundía varias leyes fundamentales del Régimen, como el Fuero de los Españoles, el Fuero del Trabajo, etc. Tanto este referéndum como el anterior eran, al margen de las leyes concretas que se votaban eran en realidad referéndums sobre la propia aceptación popular del Régimen de Franco. Franco pidió el voto favorable en una intervención televisiva, la noche anterior.

También en este referéndum, como en el anterior, la victoria de Franco fue arrolladora. La participación fue del 80 por ciento y el Sí obtuvo más del 90 por ciento de los votos. Alguien podría pensar que ésta victoria tan amplia parece manipulada pero lo cierto es que es un porcentaje similar al obtenido por la Monarquía en el referéndum de la Ley de la Reforma, en diciembre de 1976 y siempre se ha considerado absolutamente democrático ese referéndum.

Aunque la oposición trató de negar validez a este resultado esparciendo bulos como el de que en algunas provincias había habido más votantes que habitantes, son falsedades sin fundamento. Historiadores tan diversos como Stanley G. Payne o Paul Preston reconocen que al margen de defectos menores del recuento, el Régimen de Franco era apoyado por la mayoría de la población en España, o al menos, no rechazado (aunque Preston lo atribuya a la habilidad de Franco para presentar como enemigos de España a los que se oponían a él y a su Régimen).

En definitiva, Franco venció en la guerra, en su momento, pero también convenció en las urnas.