En 2004 fue capturada en Francia la cúpula de ETA encabezada por Mikel Antza y Soledad Iparaguirre. Antza, que fue el número 1 de ETA entre 1992 y 2004, está considerado el último líder importante que tuvo la banda terrorista. Entre los muchísimos documentos incautados por la policía francesa y la Guardia Civil se encontraban muchas cartas referidas a la extorsión económica, conocida como “impuesto revolucionario”.

Una de ellas estaba dirigida nada menos que al ex futbolista de la Real Sociedad, del Barcelona y de la Selección Española Txiki Begiristain, así como también recibió otra carta José María Bakero, también exfutbolista de ambos equipos y de la Selección. Vale la pena transcribir el texto literal de la carta a Begiristain. En ella los terroristas hacen referencia al hecho de que la Policía Nacional había descubierto documentos en los que figuraba el nombre de Begiristain, como posible objetivo de un secuestro. También se hace referencia al hecho de que la cuñada del futbolista, Liarni Armendariz, detenida como ex miembro del Comando Barcelona y cómplice del asesinato del exministro Ernest Lluch recibía apoyo y ayuda y económica de Txiki, si bien era únicamente debido a sus lazos familiares.

La carta dice lo siguiente:

"Señor Txiki BEGIRISTAIN,

Saludos:

La organización Euskadi Ta Askatasuna le quiere expresar lo siguiente:

Hemos tenido conocimiento de que la Policía Nacional se ha dirigido a usted diciendo que su nombre aparecía en una carta cogida a la organización relacionada con el impuesto revolucionario o con un secuestro. Es mentira. Una mentira más. Suponemos que no le daría ninguna credibilidad, pero le hemos querido asegurar que es así, ya que creemos que está a favor de Euskal Herria.

Sí es cierto, en cambio, que la lucha a favor de Euskal Herria requiere muchos esfuerzos tanto en lo referente a recursos sociales, como bien sabe, como en lo referente a las necesidades económicas. Por ello, aparte de su voluntad y del apoyo moral y económico que le da a su familiar Lierni, si quisiera ayudar económicamente a la lucha que llevamos a cabo en defensa de Euskal Herria se lo agradeceríamos sinceramente, quedando siempre de su mano tanto la cantidad como la frecuencia (de una vez, anual...).

Por ello, y al igual que hacen muchos abertzales, quizá nos querría hacer llegar una cuota anual. Si su respuesta es afirmativa, le proponemos que la cantidad de esa cuota sea de SEIS MIL (6.000) euros. Le repetimos que es una petición de voluntad, y a la espera de tener pronto noticias suyas, reciba un cálido y cordial saludo.

Viva Euskal Herria Libre!

Viva Euskal Herria Socialista!

Euskadi Ta Askatasuna

E.T.A.

Todo esto este tema provocó un gran disgustó a la terrorista encarcelada, que dirigió duras cartas a la dirección etarra, quejándose de que su cuñado hubiera sido considerado como objetivo de secuestro y de que se le exigiera el “impuesto”. Armendariz señala que Txiki Begiristain, no es simpatizante de la “izquierda aberzale”, pero sí del nacionalismo no violento. Este es un fragmento de una de las cartas que dirigió la etarra a la cúpula en la que se queja de que aunque la carta tenga un tono moderado y no amenazante es amenaza igualmente.

(...) Con la segunda carta habéis puesto en grave riesgo la salud de mi madre. Mi familia ya está sufriendo bastante con que yo esté en las garras del enemigo. (...) A lo mejor podéis pensar que las cartas no hacen daño por el hecho de estar escritas en un tono suave, pero no es así. No quiero volver a oír a mi madre llorando por vuestra culpa. Los hay más ricos que mi familia, a montones, a lo mejor no tan conocidos y que no tienen a un familiar represaliado o que lo tienen y no se hacen cargo de él emocionalmente y económicamente. (...) No más cartas, no más peticiones a mi familia. (...) A mí, pedidme lo que queráis”