Nació el día 3 de diciembre de 1853, e ingresó en el Ejército como soldado voluntario el 11 de mayo de 1868, no empezando a contarle el tiempo de servicio hasta el 3 de diciembre de 1869, fecha en que cumplió la edad reglamentaria. Perteneció al batallón Cazadores de Antequera, ascendió a cabo segundo por elección, en enero del año 1869. En marzo siguiente marchó con dicho batallón a la Isla de Cuba, en donde salió a operaciones de campaña, tomando parte el día 1 de abril en el ataque y toma de las trincheras del río Jicotea; el día 2, en los hechos de armas habidos en río Buey y Juquibama; posteriormente, en otros varios; el 10 de junio tomó parte en el de las Estancias de las Doncellas, y el 12, en la acción de la Pelona. Por los mencionados hechos de armas se le concedió el empleo de cabo de primero con la antigüedad de 15 del expresado mes de junio, y asistió también el 18 del mismo, a la acción del Salado; el 20, a la toma del campamento de Baire Abajo; el 29, a la aprehensión de los cañones destinados a fortalecer las trincheras del Ramón; más adelante, al combate sostenido en la Zarara; el 29 de febrero de 1870, tomó parte en el encuentro que tuvo lugar en Tamayas; el 8 de marzo a las acciones de Sabana San Antonio; el 23 tomó parte en el encuentro de Arroyo Ingarroz, y el 9 de agosto, en el de Casardi, continuando en operaciones hasta que en julio de 1871 embarcó para la Península, donde se incorporó al Regimiento de Murcia, al que había sido destinado en concepto de Cadete.

Estuvo cursando los estudios correspondientes; y en julio de 1872 le fue concedida la Cruz roja de primera clase del Mérito Militar en recompensa de los servicios de campaña que prestó en Cuba; cooperó en octubre a sofocar la insurrección habida en el Arsenal del Ferrol, tomando parte en los combates de los días 15 y 17; fué premiado por los méritos que entonces contrajo con el empleo de Alférez de Infantería y la Cruz roja de primera clase del Mérito Naval, y quedó luego en situación de reemplazo hasta que, en enero de 1873, causó alta nuevamente en el Regimiento de Murcia.

Durante el referido año de 1873 operó en distintos períodos de tiempo contra las partidas insurrectas que aparecieron en el distrito de Galicia, tomando parte en el encuentro tenido en las inmediaciones de Bande. Se le destinó en abril de 1874 al cuadro de Oficiales establecido en Santander, y fue agregado en mayo al Batallón Cazadores de Alfonso XII, en el que después quedó destinado de plantilla.

Emprendió seguidamente las operaciones contra las partidas carlistas en el Norte, y concurrió el 24 a la acción de Villarreal de Álava, y los días 26 y 27 de junio a las de Abarzuza y sus cercanías, por las cuales se le otorgó el grado de Teniente. Ascendido al empleo de Teniente por antigüedad en agosto, siguió en el mismo Cuerpo, encontrándose el 8 de octubre en la acción de San Vicente; los días 10 y 11 de noviembre en las de Irún, por las que obtuvo el grado de Capitán; más tarde en los hechos de armas sostenidos para levantar el bloqueo de Pamplona el 3 de febrero de 1875, por lo que fué condecorado con una segunda Cruz roja de primera clase del Mérito Militar; los días 13, 14 y 15 de mayo del propio año en las acciones de Peña Complacera; el 21 de junio, en la de Medianas; el 30 en la de Quincoces; el 5 de julio en la de Salinas de Añana; el 7 en la batalla de Treviño; el 29 y 30 en las acciones de Viillarreal de Álava, por las que se le significó para la Cruz de Carlos III; el 15 de agosto, en el encuentro de Baitaá; el 15 de octubre, en la acción del fuerte de Mercadilllo; el 29 de enero de 1876, en la toma de Valmaseda; el 13 de febrero, en la batalla de Elgueta, por la que fue promovido al empleo de Capitán, y el 20 en la acción de Monte Hernio.

Le fue concedido en diciembre siguiente el pase al Ejército de Cuba con el grado de Comandante, y en dicha isla se le dio colocación en el Btallón Cazadores de Bayamo, saliendo a campaña contra los insurrectos separatistas. Asistió el 20 de agosto de1877 a la acción librada en las inmediaciones del río Guaimaro, siendo agraciado por su comportamiento en ella con otra Cruz roja de primera clase del Mérito Militar, y continuó operando hasta que, en mayo de 1878, quedó de reemplazo, embarcando en agosto para la Península, donde permaneció en la misma situación. Colocado en enero de 1879 en el batallón Cazadores de Las Navas, fué trasladado en junio de 1880 al batallón reserva de Gracia, concediéndosele en julio la vuelta al Ejército de la isla de Cuba. Al llegar a ésta en septiembre se le señaló la situación de reemplazo, destinándosele en octubre al Regimiento de Tarragona, con el que estuvo en operaciones de campaña hasta diciembre. Por estos servicios le fueron dadas las gracias de Real orden. Desempeñó con posterioridad las funciones de Fiscal de causas de la plaza de Sancti Spíritus y sirvió en la Comisión general liquidadora, efectuando en octubre de 1881 suem barco para regresar a la Península. Perteneció luego a la situación de reemplazo, hasta que en diciembre de 1882 se dispuso que fuera alta en el Regimiento de Mallorca. En mayo de 1884 volvió a quedar de reemplazo, colocándosele en abril de 1886 en el Batallón Cazadores de Tarifa, y siendo trasladado en noviembre al Batallón Depósito de Zafra y en febrero de 1887 al de Tuy.

Pasó a servir en el Regimiento Reserva, número 36, en junio do 1889, confiriéndosele el empleo de Comandante por antigüedad en julio de 1890. A partír de esta fecha perteneció sucesivamente al Regimiento Reserva de Motril; al. de España, númmero 48; al de Reserva de Vera; al tercer Batallón del de Zamora, número 8; al Regimiento de Toledo, número 35; al Batallón Cazadores de la Habana, y al Regimiento .Reserva de Compostela, ascendiéndosele  reglamentariamente a Teniente Coronel en diciembre de 1894, con destino al Cuerpo últimamente mencionado. Se le trasladó en marzo de 1895 al Regimiento de Murcia y en agosto al Batallón del de Granada, expedicionario a la Isla de Cuba, para donde embarcó en el propio mes. A su llagada salió a campaña, mandando columna, y después de rechazar algunas emboscadas de los insurrectos, libró acción el 23 de septiembre en el potrero Limpios de las Varas con diversas partidas, que desalojó de sus posiciones tras un ataque a la bayoneta, haciéndoles numerosas bajas. Por su distinguido comportamiento en este hecho de armas, en el que resultó gravemente herido, continuando, no obstante, al frente de la columna hasta el 26 que llegó a Sancti Spíritus, se le recompensó con el empleo de Coronel.

Restablecido de su herida, fué nombrado Jefe de una media brigada, con la que prosiguió las operaciones, tomando parte el 10 de diciembre en la acción de la Ceiba, por la que premiado con la Cruz de segunda clase de María Cristina. Desde febrero hasta septiembre de 1896 permaneció en situación da reemplazo, desempeñando más adelante el cargo de Comandante Militar de Cienfuegos y prestando sus servicios en la trocha militar de Mariel-Majana. Ejerció también las funciones de Comandante Militar de Bayamo; mandó diferentes medias brigadas, e interinamente Brigada en algunas ocasiones, y tomó parte en febrero de 1897 en los combates de Santa Fe, el Revolcadero y lomas del Viento; el 7 de marzo, en el encuentro habido en el potrero La Reforma; el 9 en el combate de Santa Teresa, en el que se hicieron al enemigo más de 700 bajas; el 26 en el de la loma de los Barriles; el 29 en el de Covadonga; los días 2 y 3 de abril en los de Taguasco; el 7 en los de San Felipe y Santa Teresa; el 11 en la acción de La Reforma; el 14 en la de las Charcas; el 3 de mayo en los combates de La Reforma y Trilladeras; el 5 en el de Trilladeritas, y el 13 en el de Reforma, habiendo participado además en otros varios. Por tales servicios fue premiado con la Cruz del Mérito Militar de tercera clase con distintivo rojo. Mandando algunas veces Brigada accidentalmente, batió a los rebeldes el 28 de octubre en la loma de las Minas; el 8 de noviembre en Polo Viejo; el 11 en Casa de Teja; el 12 en los Güiros y Algaba; el 13 en Vega de Colmenar y montes de Charcos; el 14 en el Mijiar: el 15 en Guamayara; el 4 de diciembre en las Nuevas; el 5 en Quemado Grande; el 22 en Boca de Lobo; el 25 en lomas de la Cuchilla, y el 29 en Santa Isabel, siendo recomendado al General en Jefe por el Jefe de su Brigada con motivo de algunos de estos hechos de armas. Continuando las operaciones, sostuvo combates el 3 de enero de 1898 en el Quemado; el 11 en Guanacoa, y el 24 en las lomas de Muñoz, confiándosele el 27 el mando del Regimiento de la Constitución. Entre otros combates posteriores, tomó parte los días 22, 23 y 24 de marzo a los del paso de Cerquera del Caney, Seiba y camino y pueblo de Güira; el 22 de mayo a los de Vega Lucía, loma del Catalán, las Cuchillas y monte Oscuro, tomando a la bayoneta dos campamentos.  Promovido a General de Brigada, con la antigüedad de 14 de febrero del indicado año 1898, en premio de sus servicios hasta el mismo día, quedó desde junio a las órdenes del Comandante General de la División de Santiago de Cuba, efectuando diversas operaciones hasta la capitulación de dicha plaza, habiendo asistido los días 22, 23 y 24 del mes últimamente expresado a los combates sostenidos con las fuerzas americanas en Siboney y Sevilla, y el 1.° de julio en el referido Santiago de Cuba. Por los anteriores hechos de armas se le premió con la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo.

Regresó en agosto siguiente a la Península, quedando en situación de cuartel, hasta que en el mes de junio de 1900 fue nombrado Jefe de la segunda Brigada de la 10ª División.

Le fueron conferidos en febrero de 1901 el mando de la segunda Brigada de la 14ª División y el cargo de Gobernador Militar de la provincia de Oviedo, en cuya capital se encontró durante los sucesos que se desarrollaron a consecuencia de la huelga general de obreros, trasladándosele en julio a mandar la primera Brigada de la 13ª División. Desde enero de 1902 mandó la segunda Brigada de la 8ª División, encargándose en febrero de una de las zonas en que con motivo de la huelga general reinante en Barcelona, había sido dividida esta población, contribuyendo al restablecimiento de la normalidad, por lo cual le fueron dadas las gracias de Real orden.

En diciembre del citado año de 1902 se le nombró Jefe de la primera Brigada de la primera  División, habiendo estado encargado interinamene en diferentes ocasiones del mando de esta División, así como también de la Subinspección de tropas de la Primera Región Militar y del Gobierno Militar de Madrid.

Por Real Decreto de 9 de enero de 1908 fue promovido al empleo de General de División y quedó en situación de cuartel hasta diciembre del mismo año, en que se le nombró Subinspector de Tropas  de la Octava Región Militar y Gobernador Militar de la Coruña.

Desempeñó accidentalmente en distintas épocas el mando de la Capitanía General de la Octava Región y en febrero de 1910 pasó a mandar la novena División.

Desde enero a marzo de 1911 ejerció el cargo de Subinspector de tropas de la Quinta Región Militar de Zaragoza.

Fue después Inspector General de las Comisiones liquidadoras del Ejército y al suprimirse este destino, por reorganización de servicios, en septiembre  de 1912 volvió a quedar de cuartel, hasta que en noviembre siguiente se le nombró Consejero del Consejo Supremo de Guerra y Marina.

Por Real Decreto de 19 de julio de 1915 le fue admitida la dimisión que, fundada en el mal estado de su salud, había presentado, quedando en situación de cuartel.

En junio de este año 1915 se dispuso que formara parte de la Comisión de reformas de las Leyes sobre materias de Justicia en las jurisdicciones de Guerra y Marina, y en julio fue nombrado General de la undécima División, cargo al que está anexo el de Gobernador militar de Bilbao y provincia de Vizcaya.

 Por Real Decreto de 4 de noviembre de 1916, Gaceta de Madrid  número 309, se le promueve al empleo de Teniente General. Por Real Decreto de 19 de mayo de 1917, Gaceta de Madrid número 139, se le nombra Capitán General de la Octava Región Militar y por otro Real Decreto, de 8 de diciembre de 1923, Gaceta de Madrid número 342, se dispone su cese en el cargo de Capitán General de la Octava Región Militar.

Está en posesión de las condecoraciones siguientes: Cruz de plata del Mérito Militar; Cruz blanca de primera clase de la misma Orden; Cruz roja de primera clase del Mérito Naval; Tres Cruces de primera clase del Mérito Militar con distintivo rojo; Cruz de Carlos III; Cruz de Isabel la Católica; Cruz de segunda clase de María Cristina; Cruz roja de tercera clase del Mérito Militar; Cruz de Nuestro Señor Jesucristo de Portugal; Encomienda de la Orden portuguesa de Nuestra Señora de la Concepción de Villaviciosa; Gran Cruz roja del Mérito Militar; Gran Cruz del Dragón de Annam; Gran Cruz de San Hermenegildo; Gran Cruz blanca del Mérito Naval; Medallas de Alfonso XII, Guerra civil, Cuba y Alfonso XIII; Medallas de oro conmemorativas del primer centenario de los sitios de Zaragoza y de las Cortes de Cádiz, y las de plata de los descendientes de héroes  de la guerra de la Independencia. Medallas conmemorativas del primer centenario de la batalla de Puente Sampayo y de los sitios de Gerona..