Considerando, que es del todo necesario informar a la opinión publica desconocedora por ignorancia unas veces, por desinterés otras y las más por “abducción”  a través del mantra establecido y repetido hasta la extenuación “Golpe de Estado de 1936”; se hace necesario mostrar a  luz pública, informaciones, datos, documentos etc., con la finalidad de que se conozca la verdad, sobre las causas y el desencadenante  de la contienda española de 1936.

La “Causa Genera 1943 Ministerio de Justicia”, está al alcance de quien quiera leerla, escaneada, con las correspondientes imágenes y reseñas tipográficas, de números de documentos, acreditados todos ellos, tanto testifical como documentalmente.

Asi pues, a lo largo de estas entregas, con la inestimable ayuda y apoyo de El Correo De España, pretendo dispensar, retazos, fracciones, escritos, lugares, fechas, direcciones etc.;  del mayor fondo documental existente aun a día de hoy que es la “Causa General de 1943, Ministerio De Justicia”; con el fin de facilitar una lectura más breve, progresiva y accesible; del que paso a reproducir su décimo primera  parte  de manera textual en cursiva:

Los desmanes realizados por la Policía roja, no sólo reconocían en todos sus casos como víctimas a personas más o menos adversas al régimen político frente-populista, sino que sobre recaían muchas veces personas completamente ajenas a la política, siendo la codicia o los intereses particulares de los miembros de la Policía roja, procedentes de las «checas», el único y exclusivo motivo de estos crímenes, acompañados con extraordinaria frecuencia de ultrajes al pudor y expoliaciones de la propiedad : Así, en los primeros días de octubre de 1937, unos Agentes de la Brigada de Información y Control de Frentes de la Policía roja, entre los que figuraban Fidel Losa Petite y Bibiano Bere Revolé—muy conocidos por su destacada actuación criminal—registraron el domicilio de doña María Irribarren Martínez, que fue detenida y despojada de mil pesetas halladas en su poder ; fue víctima de diversos ultrajes, y después de pasar por el centro policíaco de la Brigada de Información y Control, establecido a la sazón en el paseo de la Castellana, fue conducida al sector militar de El Pardo y asesina da. El mismo agente rojo Fidel Losa Petite, secundado también por Bibiano Bere y otros individuos de la Policía del Frente Popular, condujeron en un automóvil, en septiembre del mismo año 1937, a la señorita Carmen Pérez Mansilla, de veinticuatro años, domiciliada en la calle del General Martínez Campos, número 9, haciéndola creer que la trasladaban a Alicante, desde donde le sería fácil salir de España en algún buque; en la carretera la asesinaron, enterrándola en el propio lugar. Otros muchos crímenes semejantes fueron llevados a cabo por la Policía roja y demás organismos oficiales represivos del Gobierno frente populista, incluso en época ya bien avanzada de la guerra tanto en Madrid como en los demás territorios sometidos al dominio rojo, existiendo constancia judicial de estos hechos Con independencia de la Policía, el Gobierno marxista va creando otros diversos organismos represivos de carácter oficial, como el D. E. D. I . D. E. (Departamento Especial de Información del Estado) y el S. I. M. (Servicio de
Información Militar Nace el D. E. D. I. D. E . en Valencia, siendo su núcleo fundador la Compañía de Milicias de Vigilancia de Retaguardia de Madrid, que servía de escolta personal al Ministro de la Gobernación Ángel Galarza, a quien habían acompañado en su huida desde la Capital, donde mencionados elementos afectos a Galarza habían cometido durante varios meses toda clase de los crímenes sangrientos y de depreciaciones en la célebre .checa» de la calle del Marqués de Riscal número 1 . Al abandonar Galarza la Capital madrileña, ante el avance nacional en noviembre de 1936, encargó a varios de estos chequistas del transporte de las maletas cargadas con dinero y alhajas que el referido Ministro rojo se había reservado para sí y que no pudo aprovechar del crimen, en definitiva por haberse apoderado violentamente de dicho tesoro las milicias anarquistas de Barcelona, que se enteraron oportunamente del paso por dicha ciudad de los milicianos de la escolta de Galarza encargados por éste de conducir a lugar seguro las maletas confiadas a s u custodia por el Ministro Este primitivo núcleo del D . E. D. I. D. E. —organismo represivo extendido más adelante a toda la España roja—instaló en Valencia las famosas «checas» de Baylia y Santa Úrsula, consistiendo las torturas empleadas en las mismas no sólo en brutales apaleamientos, sino en el uso de torniquetes para descoyuntar los miembros, que maduras de las extremidades, introducción de estaquillas entre las uñas , retorcimiento de los órganos genitales, suspensión de la víctima (que quedaba colgada del techo con la cabeza hacia abajo), introducción de los detenidos en celdas cuyo piso, rebajado, se hallaba inundado po r dos palmos de agua, etc . Otro de los castigos consistía en introducir los detenidos, privados de alimentación, en unos cajones de un metro
 a cuadrado de base y escasa altura, donde se les obligaba a permanecer encogidos durante varios días, hasta que se desmayaban. Entre multitud de personas sufrieron estos martirios en las «checas» policíacas del D. E. D. I. D. E, en Valencia, D. José Selles Ogino y D. Emilio Calomarde Granell, cuyas declaraciones, así como otras muchas en igual sentido, obran en la Causa General de dicha provincia . Tanto al señor últimamente mencionado como a D . Jesús Domingo Vargues les fueron quemadas las plantas de los pies. Dirigían las «checas» de Baylia y Santa Úrsula—directamente dependientes del Ministro Galarza—además del Comisario Juan Cobo, el Comandante rojo Justiniano García, jefe de la escolta del Ministro marxista; el Capitán de milicias Alberto Vázquez y sus dos hermanos y, en resumen, cuantos habían ejercido mando en la «checa » madrileña de la calle del Marqués de Riscal, de donde procedían. Como «técnico» con amplia autoridad figuraba, entre otros extranjeros, un individuo ruso que usaba el nombre de Peter Sonín, así como su mujer Berta, cuya actuación alcanzó notoriedad en Valencia Las «checas» de Baylia y Santa Úrsula, como las demás del D. E. D . I. D. E. en toda España roja, pasaron a depender e n mayo de 1938 del S. I. M. Cuando este nuevo instrumento de terror creado en 1937 por el Ministro de Defensa Indalecio Prieto, acabó por abandonar. El D. E. D. I. D. E. dependía del Ministerio de la Gobernación y su mando supremo fue confiado, al poco tiempo de su creación, a Francisco Ordóñez, amigo de Indalecio Prieto y pistolero de su escolta con anterioridad a la guerra, y uno de los asesinos comprobados del Diputado D JOSÉ CALVO SOTELO Siendo Indalecio Prieto Ministro de Defensa, también en el año 1937, constituye el S. I. M. Con amplísimas atribuciones que acaba por absorber al D. E. D. I. D. E., cuya misión informativa se acaba por absorber al D. E. D. I. D. E., cuya misión informativa se consideró
fracasada El S. I. M. no se limita a su específica esfera de investigación militar, sino que se convierte en la Policía política más siniestra y temible, imponiendo el terror tanto en los frentes como en la reta guardia y cometiendo numerosos asesinatos El S. I. M. del Ejército del Centro (Madrid), quedó a cargo de Ángel Pedrero García, maestro socialista, delincuente contra la propiedad y amigo de Indalecio Prieto y de Ángel Galarza, de quien era paisano Pedrero ; nombrado Jefe de Demarcación del S . I. M. con la graduación de Teniente Coronel, distribuye los mandos superiores de su Servicio entre sus antiguos compañeros de la «checa» de Atadell—a la que él mismo había pertenecido como segundo jefe—y completa el personal con una serie de agentes de policía socialistas, procedente s casi todos ellos de las «checas» El S . I. M. de Madrid aplicó a sus detenidos terribles malos tratos en su prisión de San Lorenzo (perteneciente con anterioridad al D. E. D. I. D. E.) Y comete asesinatos en la capital, aparte de los que los agentes del S. I. M. podían impunemente cometer en los frentes de guerra. Se refieren a algunos de estos asesinatos las siguientes declaraciones obrantes en la Causa General de Madrid Don Miguel Minuesa Pueyo denuncia que el 25 de abril de 1938 fue detenido su hermano D. José Minuesa Pueyo por dos sujetos vestidos de Tenientes del Ejército rojo, que lo condujeron al Ministerio de Marina (S . I. M .), donde perdieron noticias del detenido día 28 del mismo mes Don Fernando Martín Salgado, con domicilio en Núñez de Balboa, núm. 5, denuncia que su hermana política doña Sofía Follente 1`Iorlin, vecina de Pozuelo de Alarcón, cuyo hijo Gregorio s e había pasado a zona nacional, fue detenida en Miraflores de la Sierra el 11 de julio de 1938 por agentes del S . I. M. y conducida al D. E. D. I. D. E. Ministerio de Marina, habiéndose enterado posteriormente el declarante de que la detenida había sido asesinada el día 24 del mismo mes y año Don Alfonso  Lazariego Lavín, con domicilio en O ' Donell, 20, hace constar que su tío D Alfredo Chelvo Bosch, de sesenta y un años, con domicilio también en O'Donell, 20, fue detenido en e l Sindicato de Técnicos de la C. N. T. el 13 de mayo de 1938, y conducido al S . I. M. del Ministerio de Marina, de donde desapareció sin que se  volviera a tener noticia alguna de su paradero Don Rafael Castro de la Jara, Médico, con domicilio e n esta capital, calle de Alcalá, 117, expresa que su hijo I). Joaquín Castro Moreno fue detenido el25 de febrero de 1939 por dos agentes del S. I. M. uno de los cuales decía ser el Teniente Iglesias, quienes l e llevaron a las oficinas de dicho centro (Ministerio de Marina), siguiéndole el declarante, que llegó hasta la puerta del Ministerio de Marina, oyendo al poco rato lamentos de su hijo a quien vio bajar corriendo las escaleras, quejándose de malos tratos, en cuyo momento los vigilantes le acribillaron a balazos ; que practicada la autopsia por dos Médico s forenses, entre ellos el Dr. . D. Arturo Santamaría, se apreciaron en el cuerpo de la víctima señales de magullamiento recientes; y que al asesinado le fueron robadas800 pesetas que llevaba Según denuncia de D. Alfonso Cordón de Roa, con domicilio en Pozas, 18, su hermano D Enrique Cordón de Roa, Aboga do, fue detenido por agentes de la Brigada de Pedrero al salir del Palacio de Justicia de Madrid el 30 de septiembre de 1937, y conducido al Ministerio de la Guerra, desde donde se cree fue trasladado a Valencia , sin que hayan vuelto a tenerse noticias de su paradero Doña Agustina Povedano López, con domicilio en Jorge Juan,

94, denuncia que su marido D Salvio Rivagorda Gómez, fue detenido por agentes del S . I. M. en la calle de Goya el día 29 de abril de 1938, siendo conducido a la «checas del Ministerio de Marina, de donde desapareció el día 1 de mayo Doña Flora Baelo Navarro, domiciliada en Jorge Juan94, manifiesta que su hermano D . Pedro Baelo Navarro fue detenido por agentes del S. I. M. el día 29 de abril de 1938, siendo conducido a las dependencias del referido S. I. M, donde dieron razón de él durante dos días, al preguntar sus familiares, sin que a partir de dicha  fecha volviera a tenerse ninguna noticia del desaparecido En denuncia presentada por doña Vicenta Arce González, domiciliada en Doctor Esquerdo, 41. Se consigna que su esposo D. Paulino Ángel Sainz fue detenido por agentes del S. I. M. el día 25 de agosto de 1938, siendo conducido al Ministerio de Marina, de donde desapareció, habiéndose hallado su cadáver el día 2 de septiembre en el Depósito Judicial e inhumado por ]a familia en el Cementerio de Nuestra Señora de la Almudena Doña María González Parra, con domicilio en esta Capital, calle de Sagunto, número, denuncia que su hermana doña Elisa González Parra, telefonista, fue detenida por agentes del Servicio de Investigación Militar el 2 de julio de 1938 y conducida a la «checa, de San Lorenzo, de donde desapareció ; habiendo tenido referencias la declarante, obtenidas en la Cruz Roja Internacional, de que en las oficinas del S . I. M., de Cuenca, la detenida fue maltratada, habiéndose abusado de ella al parecer y siendo a continuación arrojada por una ventana al río, Júcar, habiendo expresado el certificado facultativo que la víctima había fallecido por la fractura de la base del cráneo. Al derrumbarse el régimen marxista, los miembros del S. I. M. de Madrid huyen a los puertos de Levante, donde tratan de embarcar para el Extranjero y—siguiendo el ejemplo del reparto de fondos hecho en 1936 por los chequistas del Comité Provincial de Investigación Pública—, Ángel Pedrero distribuye, en una casa de la calle de la F. A. I., de Valencia, entre varios de sus subordinados, dinero y alhajas procedentes de los saqueos llevados a cabo por el Ser vicio de Investigación Militar, así como una importante partida de azafrán, producto que alcanzaba una elevada cotización . Llegaron a ser tristemente célebres las .checas D del S. I. M. de Valencia, establecidas en Villa Rosa, Escuelas Pías y calle de Sor ni, núm. 7, por la constante aplicación de tormentos refinados, habiéndose perpetrado en ellas violaciones y abusos deshonestos de que resultaron víctimas varias detenidas, algunas de las cuales han denunciado ante la Justicia nacional tales atropellos Se pegaba con instrumentos contundentes hasta dejar a los detenidos sin sentido, aplicándoles duchas para reanimarlos, llegándose a eliminar a muchas personas . Si los declarantes no lo hacían a gusto de sus interrogadores, se simulaba su fusilamiento, a fin de atemorizarlos, teniendo lugar estos simulacros por la noche, en los alrededores de la ciudad ; fueron empleados calabozos de emparedamiento, impregnados de humedad y privados en absoluto de luz, en los cuales los detenidos se veían obligados a evacuar sus necesidades en  el mismo calabozo, del que solían ser sacados por la noche y conducidos al despacho del responsable, donde eran interrogados entre blasfemias e insultos soeces, siendo varios los detenidos que enloquecieron . Otro de los martirios consistía en colocar en las muñecas de las víctimas esposas con pinchos interiores, siendo táctica de los chequistas aplicar estas torturas en presencia de los detenidos recientemente ingresados en la «checa D, a fin de que se impresionaran y resultasen de este modo más explícitas sus declaraciones. Las detenciones iban acompañadas del saqueo del domicilio de las víctimas, muchas de las cuales eran personas  de buena posición económica El Médico D. Juan Rubirac Ballester certificó repetidos casos de lesiones graves, producidas en centros del S. I. M. de Valencia. Don Federico Espinosa de los Monteros fue maltratad o durante tres meses, desde agosto a noviembre de 1936, en las «checas del S. I. M. de las calles de Sorní y Carniceros, de Valencia, bajo la dependencia de Loreto Apellániz, por los siguientes procedimientos: Atado al respaldo de una silla le fueron retorcidos los órganos genitales, martirio que le produjo una fortísima orquitis, de la que todavía.  . —En junio de 1941—se resentía; en la mencionada checa» de la calle
a de Carniceros permaneció encerrado en una habitación de techos bajísimos que le hacía permanecer en flexión casi continua durante los treinta y seis días que duró su encierro en dicha habitación, cuyo pis o se encontraba cubierto por un palmo de agua, que le impedía sentarse Como consecuencia de estos sufrimientos, le quedaron dolores en la columna vertebral y en los riñones v una úlcera que, en la época en que el Sr. Espinosa de los Monteros prestó su declaración ante las Autoridades, se encontraba todavía en estado de supuración . El más cruel de todos los cabecillas del S. I. M. de la capital valenciana fue el aludido Loreto .Apellániz García, responsable de las «checas» de este organismo durante el último período de la luch a civil, y a quien, en vista de la publicidad alcanzada por sus monstruosos crímenes, hubieron de encarcelar y formar proceso los propios frente populistas de significación más moderada que se hicieron cargo del Poder en marzo de 1939, varios días antes del derrumbamiento de la resistencia marxista ; sumario que sirvió de sólida base, al ser liberada la capital levantina por el Ejército nacional, para la sentencia del Consejo de guerra que, en abril de 1 939, condenó a la última pena a Loreto Apellániz y a sus principales secuaces . El S. I. M. de Barcelona—donde, por hallarse el Gobierno rojo, radicaba la, jefatura central, desempeñada por Garcés, que también fué pistolero al servicio de Prieto y asesino de Calvo SOTELO— supera a las demás demarcaciones por su crueldad refinada. Las «checas» barcelonesas del S. I. M. disponen de toda clase de elementos técnicos de tortura que, al ser conquistada la capital catalana por el Ejército liberador, aún se encontraban instalados, y fueron capturados in tactos  , y examinados libremente por el público . El terror policíaco había culminado en Barcelona, residencia del Gobierno republicano durante los dos últimos años de la contienda civil. En las «checas» oficiales se montaron por el S. I. M. Complicadas instalaciones de tortura, bajo la dirección técnica de un aventurero degenerado, de ascendencia austríaca, apellidado Laurencic. Fueron utilizadas celdas reducidísimas en las que el pis o se encontraba cubierto de ladrillos puestos de canto, de modo que no resultase posible al detenido asentar de plano la planta del pie, y meno s aún acostarse sobre el suelo, sin resultar cruelmente lastimado ; la misma celda tenía por todo asiento un poyo en declive, que no permitía, a quien en él se reclinase, conciliar el sueño, puesto que en ese mismo momento rodaba forzosamente al suelo, en el que le aguardaba el filo de los ladrillos colocados precisamente con esa finalidad . Un timbre unas veces y otras un metrotono, mantenían en constante tensión los nervios de la víctima. Otras celdas, semejantes a armarios, tenían escasamente capacidad para albergar el cuerpo del detenido, que era introducido
 de  espaldas y de cara a la puerta, que, al ser cerrada, le impedía todo movimiento, en cuyo instante era encendido un foco potentísimo que producía a la víctima vivo deslumbramiento y graves lesiones a la vista , obligándole a permanecer con los ojos cerrados y fuertemente apretados Otra de las celdas de tortura consistía en una especie de campana, cuya temperatura podía ser elevada a voluntad desde el exterior, hasta hacerse insoportable, por medio de dispositivos eléctricos , produciéndose al propio tiempo, por medio de unos martillos o rodillos, un ruido ensordecedor, que enloquecía a las víctimas La «checa» de la calle de Zaragoza, establecida en u n convento de religiosas sanjuanistas, adquirió triste fama por los vanados procedimientos de tortura con que fueron martirizados los detenidos, destacando, entre los más crueles, el martirio de la silla eléctrica , instalada en la sala donde actuaba un titulado tribunal rojo, que ordenaba y contemplaba el suplicio de los recluidos en esta «checa» . La «checa» de la Tamarita, emplazada en un chalet enclavado entre el Paseo de San Gervasio, Avenida del Tibidabo y calle de Nueva Belén, entre cuyos dirigentes figuraban jefes del S. L M. rojo alguno de elevada graduación militar, y sujetos de nacionalidad rusa; la de la calle de Ganduxer, la del Seminario y otras varias, fueron regentadas en Barcelona por el S. L M. siempre con los mismos métodos En los sótanos de la «checa» del S. I. M. establecida en la calle de Muntaner, 321, fué empleada por primera vez en Barcelona el tormento de la silla eléctrica . Acaso la más famosa «checa» del S. I. M. en Barcelona haya sido la de Vallmajor, también conocida con el nombre de «Preventorio D». En ella se emplearon los más refinados martirios par a obtener de los detenidos declaraciones a gusto de sus interrogadores. En los campos de concentración del S. I. M., principalmente en los de la Región catalana, murieron a consecuencia de las penalidades y malos tratos padecidos un número muy elevado de detenidos que sufrían, en general, un trato inhumano. Desde que el S. I. M. actúa en la zona marxista se dedica a mantener, tanto en el frente como en la retaguardia, el más violento terror como medio para contener la creciente desmoralización del Ejército rojo y de la población civil ; la red de agentes reclutados entre los antiguos chequistas, y de confidentes—denominados «Agentes invisibles»—tenía a su cargo las detenciones y asesinatos, siendo una de su s misiones la de detener a los familiares de aquellos soldados del Ejército rojo que se pasaban a las líneas nacionales, siendo conducidos estos rehenes, sin consideración a su edad (a veces se detenía al padre del evadido), a la misma unidad militar donde el fugado prestaba sus ser vicios, en la que muy frecuentemente eran asesinados al poco tiempo de su llegada . El sistema de secuestros y torturas es aplicado en todos los lugares en que existe un destacamento o representación del S. I. M. En Almería, una mujer fué cruelmente maltratada en presencia de s u marido, también detenido, y éste—brutalmente apaleado a su vez al in tentar defender a su mujer, golpeada sin descanso por seis individuos, que la habían desnudado previamente— murió poco después en la prisión de Baza. El mismo S. I. M. de Almería solía emplear el tormento de atar a sus detenidos de pies y manos y sumergirlos en una balsa llena de agua, donde los tenían cierto tiempo, no extrayéndolos hasta que los veían casi ahogados.